lunes, 31 de diciembre de 2012

Ojalá

De poco a poco este maldito 2012 se va por fin. Quedará por siempre en mi memoria como un año terrible, horroroso. No quiera la vida que yo viva jamás un año similar a éste, tan lleno de malas noticias. Lo despido con desgana, resignación y abatimiento, deseando que abandone mis triste compañía para siempre. Ojalá no viva en mi vida un año similar al 2012... ojalá.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Mi cielo

Disfrutar de la belleza de los cielos es uno de mis más placenteros pasatiempos. Me sorprende cómo la naturaleza mantiene esa capacidad para maravillar una y otra vez. Los amaneceres lentos y luminosos, los atardeceres perezosos de colores pastel, las profundas noches estrelladas, los cielos limpios y cristalinos o los temblorosamente encapotados, las nubes de diversas y caprichosas formas y texturas. Todos los distintos tipos de cielos poseen su particular encanto. Todo depende de quien los mira, y les aseguro que yo los contemplo con gran entusiasmo y dedicación.

Esta foto la hice desde el coche, en un aparcamiento, a las 8:19 de la mañana. El cielo parecía estar ardiendo. La viva incandescencia de las nubes provocaba la engañosa sensación de acaloramiento, pero les garantizo que una fría brisa obligaba a mantener las manos resguardadas en el interior de los bolsillos.

Tuve que realizar varias tomas desde mi iphone 4 -regalo de mi hermano- para intentar captar mínimamente la poderosa estampa que se mostraba. Disfrútenla.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Un tesoro

Para subir una empinada cuesta siempre viene bien un empujón, ya sea con un buen abrazo o con unas bonitas palabras:


Cuando alguien que tú quieres se convierte en un recuerdo,
el recuerdo se convierte en un tesoro.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Mi madre

Ayer falleció mi madre. Un día de Navidad. Un día desde el que se quiebra mi vida con un antes y un después. Un antes en el que gozaba de vida y un después en el que vivirá en mi corazón. No tengo palabras para más. Gracias por todo, mamá.


Nothing else matters - Apocalyptica

jueves, 20 de diciembre de 2012

Sobre mi espalda

Abandoné el hospital con las manos en los bolsillos y la bolsa colgada del hombro, caminando en silencio en dirección al aparcamiento, sintiendo la fría y pesada luz de las farolas inclinándose sobre mi espalda. Localicé el coche accionando el mando a distancia, entré en el reducido habitáculo del conductor e introduje la llave para arrancar el motor, respiré hondo, y me ajusté el cinturón. Antes de arrancar abrí la puerta y saqué la cabeza al exterior porque sentí náuseas, unas terribles ganas de vomitar.

Tras varios intentos no vomité, pero me quedé con su mal cuerpo. Volví a cerrar la puerta del coche, eché la cabeza hacia atrás, sobre el respaldo. Cerré los ojos intentando devolverme la calma,  volví a respirar hondo y sentí que necesitaba salir de allí, de huir, arranqué el motor, como intentando escapar de aquella amarga situación, callejeé buscando la salida, esquivando otros coches, poniendo intermitentes, cambiando de carril, todo de manera casi autómata, rutinaria.

Ya en la autovía, minutos más tarde, conduciendo con las lágrimas derramándose por las mejillas comprendí que lo que me daba fatiga, lo que me producía un asco terrible era esta puta etapa de la vida que me está tocando vivir. Esta maldición de mierda que me ha caído encima. Bueno, no exactamente a mí.

martes, 18 de diciembre de 2012

Una Blanche de Namur

Un maravilloso día de hace un par de meses visité la cervecería belga especializada que hay en mi localidad. Un lujo para mi paladar y un pecado para mi bolsillo. En fin. La visité y vacié mi cartera pero rellené considerablemente la zona que tengo reservada para las cervezas dentro del frigorífico de casa.

Una de las magníficas cervezas belgas que caté y desde entonces me estoy hinchando -nunca mejor dicho- a probar es esta Blanche de Namur. Mejor cerveza de trigo de 2009 por la prestigiosa WBA (World Beer Awards).

La Blanche de Namur goza de una espuma muy menuda y abundante, de rápida ascensión sobre el cristal, tanto que como te descuides se te sale del vaso. La cerveza es de un color dorado muy claro y también muy turbia al principio. Posee un cuerpo con un sabor anaranjado intenso, aunque es ligera y refrescante, con un 4'5 % volumen.

La Blanche de Namur es, en mi opinión, una cerveza de trago fácil, muy refrescante, algo dulzona y perfecta para tomar como acompañante de los aperitivos. Puedo asegurar que un buen queso curado le sienta perfecto. Doy fe.

Pd: La foto está tomada poco antes del 4-0 que el Málaga le endosó al Valencia esta temporada, justo a punto de comenzar mi particular concentración.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Tan dura

Suena el despertador y ya hace un buen rato que permanezco despierto en la oscuridad con los ojos abiertos. Abro el frigorífico para coger el tetrabrick de leche y me quedo un buen rato decidiendo si tomar o no leche para desayunar, y al final decido salir sin desayunar. Llego al destino en coche, y cuando aparco me doy cuenta de que no tengo que apagar la música porque ni siquiera la encendí, no la eché en falta después de haber estado conduciendo más de media hora. Abandono el coche en el parking y me siento desorientado, a pesar de que el camino lo repito casi diariamente. Un compañero me alcanza durante el camino y me cuenta que me ha estado llamando a grito limpio y que le ha escuchado todo el mundo menos yo. Lo siento le digo disculpándome, iba pensando en mis cosas.

Tomo asiento en el aula en el primer sitio que encuentro, contesto con monosílabos a prácticamente todo y absolutamente todo lo que los demás me cuentan me importa un pimiento. No es culpa suya, es responsabilidad mía. Todo. Todo me es indiferente, me resulta insignificante. Nada me importa. Tan sólo una cosa acapara completamente mi atención. No lo puedo evitar. Y es que nadie jamás me dijo que la vida iba a ser fácil, pero joder, tampoco tan dura.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Change your mind - Neil Young

Una canción en un momento de tu vida puede contener un significado, y en cambio, en otro momento, puede tener un significado completamente distinto, y sin embargo, en ambos casos, la canción te ayuda, te abraza.

Ésta canción ha sido muy importante para mí en un momento pasado de mi vida y ahora vuelve para sostenerme. Gracias Neil.


When you get weak, and you need to test your will
When life's complete, but there's something missing still
Distracting you from this must be the one you love
Must be the one whose magic touch can change your mind
Don't let another day go by without the magic touch

Distracting you    (change your mind)
Refloating you    (change your mind)
Concealing you     (change your mind)
Retorting you     (change your mind)

When you're confused and the world has got you down
When you feel used and you just can't play the clown
Protecting you from this must be the one you love
Must be the one whose magic touch can change your mind
Don't let another day go by without the magic touch

Protecting you     (change your mind)
Rejecting you     (change your mind)
Restoring you     (change your mind)
Restoring you     (change your mind)

You hear the sound, you wait around and get the word
You see the picture changing everything you've heard
Destroying you with this must be the one you love
Must be the one whose magic touch can change your mind
Don't let another day go by without the magic touch

Destroying you     (change your mind)
Enjoying you     (change your mind)
Refining you     (change your mind)
Aligning you     (change your mind)
Abusing you     (change your mind)
Confusing you     (change your mind)
Change your mind    (change your mind)
Change your mind, change your mind    (change your mind)
Change your mind     (change your mind)

The morning comes and there's an odor in the room
The scent of love, more than a million roses bloom
Embracing you with this must be the one you love
Must be the one whose magic touch can change your mind
Don't let another day go by without the magic touch

Embracing you    (change your mind)
Enracing you     (change your mind)
Protecting you     (change your mind)
Soothing you     (change your mind)
Coalesing you     (change your mind)
Distressing you     (change your mind)
Change your mind, change your mind (change your mind)
Change your mind (change your mind)
Change your mind, change your mind
(change your mind)
Change your mind (change your mind)
Change your mind, change your mind
Change your mind
Change your mind, change your mind
Change your mind
Change your mind, change your mind
Change your mind, change your mind

Pd: No sé si alguna vez podrá ayudarle a ustedes, pero por si acaso, aquí está.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Yo lo sé


Una vez leí que una buena madre vale más que mil maestros. Yo lo sé.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Arte callejero 9

Esta sección no necesita mucha explicación, ni siquiera esta línea que ahora escribo. ¿Bonito verdad?


La autopsia del corazón - Enrique Simonet

He tenido la fortuna de disfrutar de la contemplación del cuadro de Simonet La autopsia de corazón en dos ocasiones, ambas en exposiciones realizadas en el Palacio Episcopal de Málaga. La autopsia del corazón está fechado y firmado en Roma en 1890 como trabajo anual sobre el tema del desnudo y es probablemente uno de los cuadros más admirados y queridos en Málaga.

Enrique Simonet (1863-1927) fue un pintor nacido en Valencia pero de padres malagueños. Es considerado, incluso por él mismo, malagueño de adopción. Inició sus estudios de Bellas Artes en su ciudad natal y posteriormente continuó sus estudios académicos en Málaga. El cuadro no se sabe muy bien por qué se inscribió en el Museo de Bellas Artes de Málaga con el título erróneo de "Y tenía corazón" a pesar de que Simonet lo tituló La autopsia del corazón. También se le conoce equivocadamente como La anatomía del corazón. Se sabe además por cartas que Simonet envió a su familia que se sirvió como modelo de una actriz que se había suicidado por envenenamiento aunque se comenta popularmente sobre el cuadro una historia, no se sabe si verdadera o falsa, de que la mujer a la que se le realiza la autopsia era una prostituta y que el cirujano parece asombrarse de que la mujer tuviese corazón.

En cualquier caso, personalmente, el cuadro me parece maravilloso, una auténtica delicia. A primera vista el cuadro sorprende por sus amplias dimensiones (176x292 cm) pero poco a poco el sentido sobrecogedor de la muerte, la emotiva estampa del médico, su reflexiva mirada, la joven yacente de anaranjado cabello ensortijado atrapan intensamente la mirada del observador. El cuadro capta tan absorventemente la atención que uno llega a figurarse que está situado dentro de la misma estancia que los protagonistas, en la misma escena, en riguroso silencio, esperando alguna palabra del forense.


Luego uno va deteniendo la mirada en los detalles, en la apreciación de la delicada luz de derecha a izquierda, en el reflejo en el agua de la vasija sobre la mesa, la crudeza mortal de los escalpelos, y, sobre todo, el extraordinario acierto a la hora de pintar los contraluces de los botes de formol junto a la ventana.

El cuadro si uno se fija con atención contiene un buen número de contrastes mucho más allá de las evidentes luces y sombras. El riguroso y sobrio atuendo del anciano frente al virginal y descuidado blanco envolviendo a la joven, el cabello rojizo intenso de la joven frente el gris apagado del anciano, la diagonal extendida del brazo de ella sobre las curvas de la sábana, las manos nervosas y vivas del cirujano frente a la relajada flacidez en la mano de la mujer, la verticalidad de él, la horizontalidad de ella, la juventud y la vejez, la vida y la muerte, y en medio de todo, en la parte más oscura y con menos vida del cuadro, en la mano del anciano, el corazón recién extraído de la bella joven, presidiendo el cuadro.

Un cuadro que es una auténtica obra de arte.

Pd: Hacer clic sobre la foto, y luego ver y aumentar debería ser obligatorio en esta entrada.

martes, 4 de diciembre de 2012

Viaje en autobús - Josep Pla

Conozco pocos regalos mejores que un buen libro. Un libro que después de leer uno tenga ganas de manosear, de volver a hojear y buscar algunos de los párrafos que nos llamaron agradablemente la atención. Libros tan perfectos como una barra de pan o el beso de una madre.

Éste que hoy les presento es uno de esos libros: un regalo que mi amigo Miguel me hizo un buen día, sin venir a cuento. Afortunadamente para mí lo tenía repetido y me lo regaló. Lo acepté con curiosidad, maravillado por su portada sencilla, interesado porque había leído apuntes sobre Josep Pla, especialmente sobre su libro El cuaderno gris, pero nunca había oído nada sobre su Viaje en autobús.

En el libro Josep Pla va contándonos curiosidades sobre los pueblos y las gentes de los alrededores de Barcelona que él ha visitado en autobús. Una especie de bitácora rural adornada de paisajes en movimiento donde los temas presumiblemente importantes o bien están ausentes o bien Pla los roza con ligereza, mientras que los temas supuestamente insignificantes los aborda con meticulosidad y profundidad.

Desde el primer párrafo del libro se da uno cuenta de que Josep Pla era un amante del gusto terrenal de las cosas, un hombre práctico pero sencillo, con las ideas claras y para nada amante de las novedades, especialmente las que eran más producto de las modas que de su propia utilidad. Josep Pla dice sentirse incapaz de adaptarse, entre otras razones -creo- porque no quiere. No lo desea. Las prisas actuales y la poca dedicación, el lastimoso tiempo que dejamos para relacionarnos con la naturaleza es uno de los más hondos suspiros de Pla.

Personalmente he disfrutado mucho con sus descripciones de la naturaleza, ya sea de "un largo atardecer, solitario e impreciso", de un grillo o de una seta.  Memorable también es el artículo de la maquinilla de afeitar.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Lo primero es lo primero

Una de las preguntas más recurrentes y cansinas de este mundo es en qué nos fijamos los hombres cuando vemos a una mujer por primera vez. La pregunta es clara y contundente, la respuesta no tanto. Los que responden que lo que más le atrae de una mujer, a primera vista, es su inteligencia, mienten o no entendieron la pregunta. O eso o son tontos de capirote, ya que la inteligencia nunca es a primera vista. Otros muchos dicen que en lo que más se fijan es en la sonrisa, otros que en los ojos, algunos que en las posaderas, yo, como el maestro, lo tengo claro. ¿Qué quieren que haga si soy así? Lo primero es lo primero, luego vendrá el resto ¿o no?.


Pd: Ayer, 1 de diciembre, fue el cumpleaños de Mr Allen (77). Quiero aprovechar esta entrada para felicitarlo.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Amigos

Hoy quiero dedicar este post a mis amigos. Así, porque sí, porque me da la gana y porque no paran de demostrarme algo que yo ya sabía, que están ahí cuando uno los necesita. Siempre defendí que la amistad es uno de los mayores tesoros que se pueden compartir. Gracias a todos.


lunes, 26 de noviembre de 2012

A propósito de las elecciones

No me gusta en este blog meterme en demasiados fangos políticos, entre otras cosas porque estoy cansado de sentirme decepcionado por cada una de las veces que me sitúo de parte de algún partido político o por un político en particular. Es probable que el único político que ahora recuerde que no me ha decepcionado haya sido Mahatma Gandhi, así que imaginen lo que ha llovido. Bueno, que se me va la olla, que hoy se me ocurre colocar un post en relación a las elecciones de ayer.

Que se joda vuestro nacionalismo.
Todos somos terrícolas.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Nunca

El que escribe en este blog tiene la peculiaridad de pesar más de noventa y cinco kilos, de dejar volar la imaginación más tiempo de lo aconsejable, amar un café por la mañana o una cerveza al mediodía, pero también de sentirse poco religioso, menos creyente y absolutamente ausente de fe, pero sin embargo, por otra parte, tiene un fe ciega, extremadamente enérgica, en las posibilidades y las probabilidades de vivir. En la fortuna de sobrevivir.


lunes, 19 de noviembre de 2012

Wisława Szymborska

No había escuchado hablar de ella, como supongo que también le ocurrió a la gran mayoría de las personas de a pie, hasta que ganó el Premio Novel de Literatura en 1996. Pasado un tiempo, leyendo poemas de por aquí y por allá en Internet, me crucé con un poema suyo que me encantó, aquel poema me abrió definitivamente la puerta a su obra y desde entonces he seguido visitándola ocasionalmente, entusiasmado por "el descubrimiento".

El poema que elijo para hoy no es aquel que me introdujo en su mundo, y no está siquiera entre mis favoritos, pero aun así me gusta y desde que mi madre está hospitalizada por un problema de corazón, le he cogido cierto cariño. Espero que les guste:

A mi corazón el domingo

Gracias te doy, corazón mío,
por no quejarte, por ir y venir
sin premios, sin halagos,
por diligencia innata.

Tienes setenta merecimientos por minuto.
Cada una de tus sístoles
es como empujar una barca
hacia alta mar
en un viaje alrededor del mundo.

Gracias te doy, corazón mío,
porque una y otra vez
me extraes del todo,
y sigo separada hasta en el sueño.

Cuidas de que no me sueñe al vuelo,
y hasta el extremo de un vuelo
para el que no se necesitan alas.

Gracias te doy, corazón mío,
por haberme despertado de nuevo,
y aunque es domingo,
día de descanso,
bajo mis costillas
continúa el movimiento de un día laboral.

De "Mil alegrías - Un encanto- " 1967
Versión de Gerardo Beltrán

sábado, 17 de noviembre de 2012

El sábado a media noche

Dicen que aquí en Málaga lo peor del temporal ya ha pasado, que quizás aún tengamos algún día más pasado por agua, pero poco más, y que lo más probable es que desde el lunes de la semana que viene el tiempo mejorará. Los cielos estarán despejados y las temperaturas se mantendrán estables y probablemente disfrutemos de un final de mes apacible.

Sin embargo, en algún lugar de yanquilandia durante el sábado por la noche, según interpreto de la imagen, la cosa va a estar calentita. ¿Y si no, qué interpretan ustedes de la imagen? Eso es lo que yo llamo un clima de cojones.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Las entradas ocultas

Me gustaría al sentarme a escribir la entrada de este blog tener siempre un tema ocurrente, algo divertido que contarles, algo que les despejara del quehacer diario, de la fatiga de la jornada, algo que les distrajera. Hay veces que les escribo sobre mis gustos musicales o sobre un cuadro que me gusta, sobre mi equipo de fútbol, o sobre una pintada grafitera, o sobre cualquier cosa que se me ocurra en ese momento. Lo que sea. Hay veces que me siento delante del teclado sabiendo de qué voy a escribir, otras, en cambio, directamente improviso. A lo que salga.

Cuando comencé este blog no tenía muy claro para qué lo quería, es más, no tenía del todo claro qué era esto de un blog. Con el tiempo, a veces más y otras menos, he ido disfrutando llevándolo hacia delante. Mi cabezonería, mis ganas de hablar, de escribir, todo se ha ido mezclando y este blog, casi sin querer, ha ido creciendo, para bien o para mal.

Soy consciente de que las entradas no siempre me salen bien, no son siempre ni entretenidas ni divertidas, entre otras cosas porque tampoco es ese el propósito. Hay veces que para el que lee las entradas pueden resultar aburridas, o simplonas. Hay muchas entradas que para muchos no tienen sentido, como son las entradas del pádel, de fútbol o vete a saber.

Pero este blog no es sólo lo que ustedes leen, no, este blog tiene muchas entradas ocultas. Entradas que ustedes desconocen, entradas que nunca vieron y que probablemente nunca verán. Entradas que escribí, que leí y luego borré. Entradas que dejo en la bandeja de borradores y después nunca publico. Las dejo entre los borradores creyendo que quizás en alguna ocasión las pueda publicar, aunque la realidad es que la mayoría de mis "entradas ocultas" acaban en la papelera del ordenador. Entradas que abandoné, que no concluí. Entradas que no eran para ustedes, pues eran entradas que escribí para mí.

Y es que escribir este blog, aunque les parezca mentira, más que ocuparme tiempo, parece que me lo regala. Escribir este blog me desahoga, me alivia y me descansa, por eso muchas de las entradas que ustedes nunca verán, no las verán porque no son para ustedes, sino que eran para mí. Las escribo sin ninguna intención aparente, sin ningún fin, escribo por escribir, lo que se me ocurre, lo que me apetece. La de ayer fue una de ellas. Una entrada que escribí para mí, pero que, si saber muy bien por qué, compartí con ustedes. Disculpen, pero ayer me dio por ahí.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Hacia delante

¿Qué hacer cuando las cosas pierden el sentido? ¿Qué hacer cuando nadie puede ofrecerte ayuda? Cuando nadie parece conocer la solución, cuando aunque estás seguro de que existe un camino, nadie es capaz de hallarlo. ¿Qué hacer cuando se desconocen los orígenes, las causas, los procesos de recuperación? ¿Qué hacer cuando no depende de ti? ¿Cómo ayudar? ¿Qué pensar? ¿Cómo actuar? ¿Qué hacer cuando te tiembla el pulso, cuando la rabia te invade, cuando la impotencia se apodera de tus impulsos? ¿Cómo cambiar de rumbo? ¿Qué hacer cuando todo parece fallar? Sólo tengo una posible respuesta: apoyarte en los que te quieren y mirar hacia delante con optimismo. No queda otra.

Si el plan A falla, recuerda que hay 25 letras más.

lunes, 12 de noviembre de 2012

domingo, 11 de noviembre de 2012

Una Delirium Tremens

Hoy voy a presentarles en esta entrada una de las cervezas más populares de Bélgica, la cerveza Delirium Tremens. El botellín viene presentado con un diseño llamativo de color azul con brillo sobre fondo de color crema y aspecto burbujeante, intentando imitar el aspecto de un botellín cerámico. Pero lo más llamativo de la marca de cerveza es su elefante rosa como icono.

La Delirium Tremens es una cerveza de triple fermentación, producida desde 1989 -bastante joven para ser belga- con una espuma abundante al servirla y con un considerable 8,5 % de alcohol. En mi opinión es una cerveza bastante fuerte, pero muy de mi gusto. En 1998 fue elegida como la mejor cerveza del mundo y cada año está entre las elegidas como finalistas a mejor cerveza. A mí desde luego es una cerveza que me gusta pero no me atrevería a afirmar que es la cerveza que más me gusta, entre otras cosas porque es algo que no necesito afirmar, no me suelen gustar este tipo de afirmaciones absolutas. Considero que cada cerveza tiene su momento, su día, y que cada persona tiene su gusto y que éste no es inamovible. Vamos que algunos días prefiero unas y otros días otras.

Para todos aquellos que todavía no hayan googleado en la red para averiguar qué significa Delirium Tremens quizás no sepan que así se denomina al síndrome de abstinencia de alcohol, uno de los pocos síndromes de abstinencia que pueden causar la muerte, así que tengan cuidado cuando piensen dejar de beber alcohol, tengan en cuenta que hay dejarlo de poquito a poco, ¿eh?.

La primera vez que probé una Delirium Tremens fue en Bélgica, ¿cómo no?. En Bruselas para ser exactos, un día nublado y lo hice sentado en una terraza, comiendo mejillones ¡Qué tipico suena todo! Pues eso, salud y buen provecho.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Desaprendiendo

Hace tan solo un par de semanas, en un ciclo de conferencias de la UMA (Universidad de Málaga), el ponente principal nos recomendó a todos los asistentes en el Aula Magna vaciar nuestro disco duro, desaprender lo aprendido para volver a aprender. Un reseteo integral, decía. Volver a comenzar desde un punto de vista distinto, nuevo.

La semana pasada en una clase de Aprendizaje y Desarrollo de la Personalidad la profesora nos pedía a los asistentes a su clase que hiciésemos el esfuerzo de olvidar todo lo que habíamos aprendido, que empezáramos desde el inicio partiendo desde nuevas bases, nuevos apoyos, sin mirar atrás.

Esta mañana al intentar meter la marcha atrás del Clio que tengo alquilado desde el sábado, o mejor dicho, ante la imposibilidad de lograr introducir la marcha atrás, me doy cuenta de que sí, están en lo cierto. Tengo que olvidar como metía la marcha atrás en el Opel Corsa la semana pasada, y también de cómo lo hacía en el Toyota Corolla durante los cuatro últimos años. Tienen razon, o lo olvido desde ya, o voy a tener serios problemas de embragues a la hora de aparcar el coche.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Mi colección de discos

Subo la persiana de lo que Pepi y yo llamamos el cuarto del ordenador, que por cierto es la habitación menos ordenada de todas -que ya es decir-. La llamamos así porque no nos atrevemos a llamarla despacho, ni oficina ni nada por el estilo, ya que en un futuro ya no tan lejano pasará a ser la habitación de Miguel. Esa seguridad de como se llamará en el futuro nos provoca esa dejadez a la hora de nombrarlo ahora.

Subo la persiana -decía-, abro la ventana, me asomo y compruebo que está lloviendo una lluvia muy fina y ligeramente inclinada, lo suficiente para emborronar la vista desde ella, el olor es llamativamente intenso a tierra mojada. Respiro hondo profundamente. Pulso el botón de encendido del ordenador y me giro hacia la estantería donde tengo colocados mis discos, mis cds, a mi espalda la pantalla se ilumina dando un fondo de luz azulada a la habitación. Recorro con la mirada los discos, intentando seleccionar uno para comenzar el día, mi ojos se detienen en algunos más que en otros. Al final me decido por el álbum Dust de la banda británica The The, un disco que habré escuchado cientos de veces a lo largo de mi vida. Introduzco el disco en el reproductor y pulso el botón de play. Su segundo tema es uno de mis favoritos: Love is stronger than death
 


Pd: Ayer no conseguí colocar el vídeo, hoy sí.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Arte callejero 8

No es necesario tener muy buena mano a la hora de pintar grafitis para tener un pequeño y humilde hueco en este blog. Basta con ser original, o divertido, o simplemente ocurrente.



martes, 30 de octubre de 2012

Plenilunio - Antonio Muñoz Molina

Nos unimos unos buenos amigos con ganas de pasarlo bien, fijamos una fecha en el calendario, un lugar donde pasar las noches, dos coches, y poco más. Nos arrojamos a la carretera para llenar los ojos de horizontes, pero también -¿por qué no admitirlo?- para llenar el buche de mala manera. La excusa era pasar un fin de semana, o más bien un puente, en la localidad jienense de Baeza y una vez allí, visitar Úbeda, o Mágina, trasunto de Úbeda en las novelas de Muñoz Molina.

Pero ocurrió que antes de echarnos a la carretera para engullir paisajes, antes de llenarnos el buche de mala manera, antes aun de llenar el depósito de gasoil, mucho antes, ya estaba Mágina en los libros de Muñoz Molina. Y una vez que supe que Mágina respiraba en algunos de sus libros, decidí que quería descubrirla -me lo aconsejaron-. Así que paseé por las calles de Mágina antes de hacerlo por las de Úbeda, y también me adentré en sus parques, en su noche oscura de pasos con ecos solitarios, y lo hice en la novela Plenilunio, donde no aparece Mágina pero sí sus esquinas, sus cielos y sus iglesias, sus plazas y su  lluvia ligera. La visité detrás de la mirada de un inspector de policía que perseguía los pasos de un asesino, un animal, una bestia brutal. Paseé amargamente buscando su mirada, una mirada que arrastraba un pecado, y busqué unas manos vigorosas, asesinas, y me hallé, capítulos por medio, abrazado por una maestra de cálidas curvas y pelo corto.

En noches acompañado de Plenilunio visité Mágina, la Úbeda literaria, la Úbeda de Muñoz Molina, antes de visitar la verdadera Úbeda, y conocí sus plazas y sus esquinas y descubrí que entre las páginas de una novela se ocultan muchas cosas, pero que también se muestran muchas otras. Y antes de acabar de leer Plenilunio, antes de conocer el desenlace de la novela, antes de girar la última esquina de la ciudad literaria, me encontré en Úbeda, después de haberme llenado los ojos de horizontes y en parte también había llenado el buche, y una vez allí realicé una visita literaria sobre la ciudad de Úbeda dentro de las novelas de Muñoz Molina, es decir, de Mágina. De esta manera tan literaria visité Mágina en Úbeda, y comprendí durante el recorrido de la visita, reconociendo las plazas que había descubierto en Plenilunio, que me encontraba en Mágina estando en Úbeda. Y que aunque andaba por Úbeda, yo, personal y verdaderamente, caminaba por un trasunto, por una ciudad literaria, una ciudad repleta de personajes, y mis ojos durante la visita buscaban instintivamente, enfermos de literatura, la mirada de un animal, de una mala bestia, de un asesino, que encontré definitivamente en las últimas páginas del libro, días después de haber paseado por Úbeda, digo por Mágina, quiero decir, por un trasunto.

Les recomiendo fervorosamente doblar las esquinas de Úbeda a través de las páginas de Pleniluinio.

domingo, 28 de octubre de 2012

Con buen humor

No me busquen en la foto porque no aparezco, pero les aseguro que sólo me faltó la cerveza; bueno, en realidad me faltaron la cerveza y las ganas de cachondeo.


viernes, 26 de octubre de 2012

Mi válvula de escape

No conozco mejor purgante que la música. Si estoy triste, si necesito levantar la moral, romper con la rutina, despejarme, aislarme, incluso concentrarme, revivir en definitiva, la mejor manera que conozco, la que me funciona mejor, mi más eficaz método no es tomar helado ni ir de compras, mi mejor estrategia para hacer borrón y cuenta nueva, para superar un mal trago, una mal curva en el paseo de la vida, para intentar ver con perspectiva algo que me afecta ahora, para  distanciarme y poder pensar con la cabeza fría mientras tengo el corazón caliente. Para todo, mi mejor antídoto, mi medicina más utilizada, mi más poderoso remedio, es la música. Mi lugar de huida y recogida.

Uno de mis brebajes más utilizado es My Way de Frank Sinatra. Hoy he acudido a ella. Disfrútenla.



jueves, 25 de octubre de 2012

En el punto de mira de un tuerto

¿Cómo es eso que dicen coloquialmente que es cuando a uno parece que le han echado un mal de ojo? ¡Ah, ya! Que te ha mirado un tuerto. Pues hoy a mí no me ha mirado un tuerto, a mí me han perforado con la mirada trece tuertos con prismáticos y objetos telescópicos diversos nada más poner el pie fuera de casa.

Me explico: Imaginen que están en una rotonda, con el coche detenido, intentando arrancarlo una y otra vez sin éxito, mientras un lluvia torrencial cae sobre el coche hasta el punto de que la rotonda entera comienza a anegarse, el agua comienza a entrar al coche por todas partes, inundándolo hasta el extremo de que tienen los pies colocados sobre el embrague y el acelerador y mirándolos desde el asiento no son capaces de distinguir el color de los zapatos, un agua turbia y pesada lo cubre todo, entonces deciden subirse de rodillas sobre el asiento lo más rápido posible para intentar sacar el móvil del bolsillo de los vaqueros para buscar auxilio, pero instantáneamente se percatan amargamente de que la pantalla táctil de móvil está húmeda y que cualquier conexión con el exterior a través de él parece ser completamente imposible. No funciona el hijo de mala madre. Deciden en un ataque desgarrador de desesperación abandonar el barco. Abren la puerta del coche y se alejan, con el agua por encima de las rodillas, hasta encontrar un lugar donde poder resguardarse.

Pasados unos minutos la escena es la siguiente: ustedes se encuentran en lugar seguro, parapetados, a unos cuarenta metros del coche, mirándolo absortos e impotentes, y observan cómo el nivel del agua va subiendo paulatinamente más todavía en la rotonda, la lluvia aprieta firmemente hasta que ya no se distinguen las ruedas del coche. El coche parece estar flotando. Ustedes -en este caso yo- se llevan las manos a la cabeza, blasfemando en arameo, acordándose de la deshonrada madre que parió el demonio. Al menos -me digo- caí en la cuenta de salvar los papeles del coche, del seguro y algunas de las muchas cosas que vamos amontonando estúpidamente en la guantera.

Doce horas después de la desgraciada escena, después de presenciar el ahogamiento de mi propio coche, mientras me dirigía hacia la clase de alemán, después de haber aparcado el coche que acababa de alquilar, bajo una suave pero constante llovizna, escucho con una terrible rabia contenida cómo la pareja que me acompaña en el ascensor comenta que al final hoy no ha llovido tanto como se esperaba. Les juro que tuve que respirar muy profunda y lentamente, y  más de una vez, para serenarme.


miércoles, 24 de octubre de 2012

Málaga CF - AC Milán

El Málaga está en Champions. Es un sueño y es una realidad. Una de esas circunstancias de la vida en la que las ilusiones, los sueños improbables, se convierten milagrosamente realidad. Y es que el dinero, como está sobradamente comprobado, obra milagros. Días como el de hoy son los días que uno recordará en el futuro. Partidos que cualquier buen aficionado al fútbol no se quiere perder. Algún día, supongo, le contaré a mis hijos, ¿quién sabe si a mis nietos? que yo lo viví, que yo estuve allí, que fui partícipe. El resultado que quede después del pitido final del árbitro aumentará o disminuirá el eco de mis recuerdos, los volverá dulces o amargos, pero no dejará de ser una fecha memorable.

Es un día histórico para el club, pero también para la ciudad, y especialmente para todos los aficionados, ya sean de televisión y sofá, de radio en el coche, o de asiento en el estadio, en definitiva un día reseñable para todos los que sentimos que el fútbol es algo más que un juego. A mí particularmente el partido me produce sentimientos agridulces, porque en días como el de hoy uno se acuerda de aquellas personas que deberían estar aquí, compartiendo estos momentos, pero que, sin embargo, no están. Aunque por otro lado sí están, en nosotros. Nos cambiaron definitivamente y ahora somos distintos, distintas personas, los mismos pero diferentes. Nos cambiaron, para bien o para mal y una parte suya ahondó en nosotros y ahí se quedaron. Son ellos en nosotros. Esta ausencia me roba plenitud de sentimientos, me coarta el disfrute, la amplitud de vida, le dan ese tacto áspero a la dulce alegría de vivir. Así es la vida, o más bien, así soy yo.

En la ciudad, entre los aficionados, los que lo son mucho y los que lo son poco, entre todos, abunda el optimismo. Fluye en las conversaciones un buen rollo de sentimiento favorable, positivo, que consigue que todo el mundo barrunte una victoria. Yo no voy a ser menos y también creo que ganaremos, aunque creo que será una victoria sufrida, muy trabajada.

Conseguir la victoria sería prácticamente alcanzar la clasificación, quedaría a falta de conseguir un punto en los siguientes tres partidos. Una derrota obligaría a ganar el último partido en casa contra el Anderlecht, y a puntuar en Milán o en San Petersburgo. El empate deja las cosas más o menos como están. Lo dicho, ya sea en el sofá de casa, delante del ordenador o a pocos metros del césped, hoy toca animar al Málaga CF. ¡Aúpa Málaga!

martes, 23 de octubre de 2012

El lector de Yerma

No hace mucho, charlando con un buen amigo mío, Alex, le pregunté si había visto últimamente alguna película que pudiera recomendarme. Me gusta que las personas a las que conozco y que creo que tienen un gusto afín, o similar al mío -cinematográficamente hablando- me recomienden alguna película que hayan visto y les haya gustado. Me apuntó un par de ellas, pero poco más. Dijo que desgraciadamente se había llevado bastantes amargas decepciones con películas sobre las que tenía puestas expectativas.

La conversación tomó otros caminos y ahí quedó, pero cuando fui a la cocina para coger unos hielos para preparar unos cacharros espirituosos, me quedé pensando que tampoco era mala idea que me dijese aquellas que no le habían gustando nada, porque quizás fuese mejor idea tener una lista de películas a evitar que una para ver. Lo cierto es que me dijo varias entre las que se encontraban películas que yo también tenía intención de ver.

Tomamos asiento cómodamente en el sofá para disponernos a ver la película Mi semana con Marilyn. Las luces apagadas, la copa en la mano, preparados mientras esperábamos que volviera mi mujer, que había ido a comprobar que los niños ya estaban en el séptimo sueño. De repente Alex recordó otra película que había olvidado decirme de entre las que había visto y que le habían parecido buenas: The reader, aunque no sé cómo la han titulado en español, añadió -él suele ver las películas en versión original y además en otro país, con lo que no conoce la mayor de las veces el título en castellano-. La han titulado El lector, tal cual, le informé. La he visto, y sí, es buena, muy buena.

Comenzamos a ver la película My week with Marilyn -la vimos en versión original y también es altamente recomendable- y mientras comenzaba la película, con el runrún metido en la cabeza de la recomendación anterior me acordé de un soleado día de playa, lejano en el tiempo, muchos años atrás, cuando ejercí de lector leyéndole a mi señora, entonces mi novia, la obra de Federico García Lorca, Yerma. La única vez en mi vida que ejercí de lector.

Habíamos quedado para pasar la tarde en la playa, a la que me llevé una toalla y el libro de Lorca. Pepi, mi santa, olvidó llevarse uno, así que decidimos que yo leería el libro para los dos. Aquella tarde, bajo un sol pegajoso, leí en voz alta, con periódicos descansos entre actos con baños refrescantes. Leí imitando las distintas voces de los personajes, de cabo a rabo. Ahora, cada vez que veo alguna escena de El lector, rememoro aquella tarde casi olvidada y plácida de lectura bajo el Sol, e inconscientemente se me descuelga una tímida sonrisa en la cara.

lunes, 22 de octubre de 2012

Ellas, por si había dudas

Por si a alguien le quedaban dudas de lo afirmado en la entrada anterior, les pongo otro claro y contundente ejemplo, inapelable y revelador de que ellas, si lugar a dudas, lo tienen mucho más fácil a la hora de los exámenes. ¿O no?

domingo, 21 de octubre de 2012

Ellas

En relación con la entrada anterior, ya puestos a desmentir creencias generales, he de decir que ellas siempre lo tuvieron más fácil.

sábado, 20 de octubre de 2012

Aquí no se copia nadie

Cuelgo esta foto para desmentir a todos aquellos que pensábamos que nuestros profesores siempre eran los más estrictos y puntillosos a la hora de controlar que no se copiase nadie en sus exámenes. Como diría Luisma el de Aída: me troncho y me parto.

Imaginad lo que debía estar pensando la mente retorcida del profesor: no se copian, no se copian y no se copian.

Lo que es llevar las cosas a los extremos.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Deutsch

Me he apuntado a clases de alemán. Ya saben, aquello que les conté de septiembre y las ganas de aprender un idioma. Podría afirmar que lo hago por diversión, pero tampoco es cierto, quiero decir que me he apuntado por mi propia voluntad, sin obligaciones ni nada de eso, simplemente por intentar aprovechar el tiempo, pero sobre todo, siendo sincero, para prepararme una mejor, o al menos más amplia, perspectiva de trabajo para el futuro.

Si hace tres meses alguien me hubiese preguntado que si me gustaría aprender un idioma, casi seguro que el idioma germano no estaría entre mis preferencias. El italiano, el francés, incluso el chino o el ruso creo que los hubiese preferido antes, pero ocurre que uno debe elegir entre la oferta que existe, y lo que existía para mí era alemán, así que... habemus alemán.

Esta tarde, en mi segunda clase, la profesora nos han enseñado, o más bien nos ha intentado enseñar, los diez primeros números y el alfabeto. ¡Caray, qué ganas de complicar las cosas! Durante un instante creí  comprender por qué los alemanes se involucran en tantas guerras: ¡está claro, lo hacen para desahogarse! Es un idioma terrible. Me parece que debe ser imposible escribir un buen poema en alemán. Simplemente no cuadra, no encaja. ¡Es imposible! Es un idioma perfecto para dar órdenes y también debe serlo para insultar -aún no lo sé- pero para susurrar palabras de amor íntimamente al oído es pésimo. ¿Cómo lo conseguiría Goethe? ¡Seguro que a los otorrinos alemanes no les falta trabajo! ¡Pero si la profesora me ha preguntado mi nombre y me he acojonado!


lunes, 15 de octubre de 2012

Aída. Temporada 2

Mi santa y yo nos estamos aficionando desde hace un tiempo a que algunas noches, cada vez que se nos hace ya tarde para ver una película, en lugar de comenzar una película sabiendo que quizás la vamos a tener que dejar a medias, hemos decidido ver un episodio de Aída. De manera que cada semana estamos viendo un par de capítulos de la serie. 

Hemos encontrado en Aída una vía de escape, mínima e insuficiente pero al menos atenuadora de las malas noticias constantes que rodean el día a día. Un humor crítico, sencillo y en ocasiones cochino y tontorrón, pero que está consiguiendo que últimamente nos vayamos a dormir de buen humor, que no es poco.

La segunda temporada, que es la que acabamos de terminar, consta de 14 capítulos que se emitieron a finales de 2005, pero que todavía hoy siguen reponiendo en alguna cadena. Si quieren evadirse y pasar un buen rato les recomiendo la serie.

viernes, 12 de octubre de 2012

Voy a llenarme los ojos


Es a menudo la curva en la carretera
lo que hace que la vida
realmente
merezca
el paseo.



-¿Te gusta viajar?
-Mucho
-¿Por qué?
-... porque me gusta mirar
-¿Mirar?
-Me gusta llenarme los ojos de horizontes.

jueves, 11 de octubre de 2012

172 alumnos

Me gustan las puestas en escenas en directo. Sin trucos ni efectos. Con una sola toma. Si se falla, a comenzar de nuevo. Sólo maginar lo que 172 estudiantes de Comunicación de la Universidad de Quebec, en Montreal, han tenido que organizar, las horas utilizadas, las dudas que hayan surgido, las discusiones por cientos de decisiones y que al final, tras mucho esfuerzo, hayan conseguido ponerse de acuerdo es algo que merece mi más sincero respeto y aplauso.

Todos sabemos lo que cuesta poner de acuerdo a un grupo de veinte personas para conseguir algo, imaginad hacerlo con 172 personas. Increíble.



Es bastante alocada pero me gusta.

Hoy es el cumpleaños de mi hermano y se lo dedico. I gotta feeling de que le gustará.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: Una introducción - J. D. Salinger

Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción son dos novelas cortas reunidas en un solo volumen, tal y como originalmente fueron publicadas por Jerome David Salinger en 1963. Ambas historias van estrechamente cogidas de la mano, ya que en ambas aparecen los mismos personajes sólo que en distintas épocas de sus vidas.

Llevaba bastante tiempo con ganas de leer este libro de Salinger, pero siempre, por una causa u otra, le iba colando libros por delante. Por fin un día vacío como mi cartera lo agarré por la solapa y le dije que no pensaba quitarle el ojo de encima, y así hice.

En la primera novela se narra la desconcertante escena en la que el novio, Seymour, no se presenta a su propia boda, y tras la espera, Buddy, el hermano menor del novio y narrador de la historia, además del único familiar directo por parte del novio en asistir a la ceremonia, se encuentra de pronto rodeado de familiares de la novia, aunque ellos lo desconocen. La trama, escrita con la habitual agilidad narrativa de Salinger, alcanza auténticos momentos cómicos irrepetibles.

La segunda novela, por llamarla de alguna manera, aunque soy consciente de estar llamándola de una manera más bien imprecisa, es una introducción que Buddy realiza sobre su hermano mayor, sobre el que están señaladamente dirigidos ambos textos, aunque en ninguno de ellos él esté verdaderamente presente, quiero decir, que si bien en el primero no se presenta a su propia boda, en el segundo ya está muerto. Para saber cómo falleció Seymour deben leer el estupendo cuento Un día perfecto para el pez plátano, incluido en  su libro Nueve cuentos, escrito diez años antes de estos dos textos.

Lástima que Salinger no fue nada prolífico y que al final de su vida - y no tan al final- decidiera esconderse en su propia existencia, alejado del resto del mundo, voluntariamente aislado. Lástima.

martes, 9 de octubre de 2012

Avisos de otro planeta

Hay carteles que no necesitan explicación, otros en cambio no la tienen. Juzguen ustedes mismos.


domingo, 7 de octubre de 2012

Yonne, la carretera a Vermenton - M. Luce

El miércoles pasado, junto con un amigo, visité la exposición temporal Paraísos y Paisajes en la Colección Carmen Thyssen. De Brueghel a Gauguin. Una magnífica exposición que presenta un recorrido por la pintura del paisaje de varios siglos de historia. Entre los cuadros que se encuentran en la exposición hay muchos de reconocidísima firma., entre ellos -además de los dos grandes pintores del título de la exposición- se cuelgan lienzos de Pissarro, Renoir, John Singer Sargent, o Edvard Munch, pero el que me tiene sentado hoy delante del ordenador a escribir esta entrada no es ninguno de ellos, sino Maximilien Luce, cuyo cuadro Yonne, la carretera de Vermenton enamoró mis pupilas nada más entrar en la sala en la que se encontraba.

Maximilien Luce era un pintor francés, formado en sus inicios como grabador e ilustrador. Es reconocido mundialmente por su etapa de estilo puntillista, por sus creaciones alrededor del mundo obrero y por sus paisajes, como el que ahora nos ocupa.

Yonne, la carretera de Vermenton fue pintado en 1906 y es una pintura en la que se respira una placidez infinita. En ella aparece una pareja descansando -sentado él y recostada ella- a la sombra de una frondosa arboleda, al borde de un escurridizo camino bajo un cielo representado con gruesos y agitados brochazos que parecen desmentir la apacible serenidad que disfruta la pareja.

El cielo es el primoroso espectáculo que la pareja parece estar admirando, quizás tras sentirse obligados a descasar después de un largo y fatigoso paseo.  El cielo es el lúcido contrapunto de la obra, casi una obra maestra por sí mismo. ¡Qué sería de este cuadro sin ese cielo!

La exposición termina hoy, así que si quieren verla deben darse prisa. Perdón. Siento esta premura del aviso, pero es que yo también fui postergando mi visita hasta la última semana. Pero como afirma el dicho, más vale tarde que nunca. En cualquier caso la mayoría de los cuadros se exponen normalmente en el Thyssen de Madrid.

sábado, 6 de octubre de 2012

Arte callejero 7

Aquí les dejo una pintada de actualidad del pícaro de Banksy que me hizo gracia. Espero les divierta.


jueves, 4 de octubre de 2012

Desmayarse, ...

La semana pasada vimos la película Lope, que llevábamos mi santa y yo bastante tiempo con ganas de ver, pues después de la visita que realizamos a la Casa Museo de Lope de Vega este pasado verano, en Madrid, tras nuestro intento fallido las navidades anteriores, había crecido en nosotros unas enormes ganas de visitarla.

La película me gustó y hasta se me hizo corta, y eso que la comenzamos bien entrada la noche, incluso habíamos comentado la posibilidad de ver la mitad de la película esa noche y la otra mitad la noche siguiente. Pero no hizo falta y la vimos de un tirón. Casi sin darnos cuenta llegamos al final, y el final, precisamente, es lo que más me gustó, quiero decir, no como acaba la película, que ya me hubiera gustado a mí que se hubiese extendido más en la vida de Lope, sino que me gustó la elección del poema del final de la película.

Hacía años que no leía ni escuchaba el Soneto 126 de Lope, uno de los pocos poemas que hace mucho conseguí aprender de memoria. Habré aprendido de memoria no más de 5 ó 6 poemas en toda mi vida, éste de Lope era uno de ellos, pero ahora no recuerdo ninguno y me sentiría incapaz de recitar alguno de memoria, pero inexplicablemente, conforme el protagonista fue recitándolo en la película, fui recordándolo. Mi mente fue a rescatar aquellos versos perdidos en el olvido, silenciados por mi despego, pero que inspiradoramente regresaron en el preciso momento en el que quería recitarlos, y así, para redondear mi  particular final de la película, recité simultáneamente con el protagonista, y casi sin error, los dos últimos tercetos del hermoso poema. Uno de los más bellos sonetos que jamás leí.

Soneto 126

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño:

creer que un cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe.

 Félix Lope de Vega y Carpio

martes, 2 de octubre de 2012

Cocoon - Comets

Una de las ventajas de Internet es que todo está a la vuelta de la esquina. Quieres saber si lloverá mañana, estar informado por si Rajoy ha vuelto a subir los impuestos o simplemente deseas saber donde se encuentra Pernambuco y con sólo escribir un par de palabras en el buscador y mover un segundo el ratón, y la información está ahí, lista para ser utilizada.

Otra cosa bien distinta es buscar algo que no sabes cómo buscar, pongamos un ejemplo: esta mañana mientras conducía de vuelta a casa, después de acercar a la santa al trabajo, sintonizo en el coche una emisora de radio extranjera, al azar, y escucho una melodía que me atrae, me parece sincera, cantada con alma, muy natural y desnuda. Intento averiguar de oído quienes son los que cantan, y no caigo, seguro que es un grupo que desconozco. Definitivamente -pienso- estoy perdido. De repente se me ocurre una idea, complicada pero voy a intentarlo. Con mi deficiente inglés voy a intentar coger al vuelo un par de frases y mantenerlas en la memoria hasta la vuelta a casa: how far I can sometimes go... es todo lo que pillo, a ver si es suficiente y tengo suerte cuando vuelva a casa.

Al volver, sin perder tiempo, antes de que mi mente se quede en blanco, tecleo la frase sin mucha fe y en un par de segundos voilà: un dúo francés cantando en inglés que se hacen llamar Cocoon. ¡Bonita película! A partir de ahí ya todos son posibilidades, es cuestión de saber qué hacer con la nueva información, ¿quieren escuchar la canción sin más?, ¿ver el vídeo quizás?, ¿o prefieren investigar por si tienen un álbum descargable? -pagando, claro-. Tú decides si quieres la canción para escucharla en el ipod paseando por la calle, en el coche mientras dibujas curvas o, sencillamente, escucharla, como ahora hago yo, mientras escribo esta entrada.

Abran los oídos, a ver si hay suerte y también les engancha.




Comets

By the meeting of the roads
I just fell to my knees
When I knew I had to make a choice
It's a shame you said
That I may never know
How far I can sometimes go
How far I can sometimes go

Refrain :
While my boat is drifting away
By the shore of Miami Bay
I'm still trying to figure out
The end of what I was starting to say

And you found all the footprints
That I left in the lawn
When I spied on you every night
And I wish there was a secret
That you said in your sleep
Just a word that I could keep
Just a word that I could keep

Refrain

And I wish I was a comet to crash in your field
Just to be remembered
And I wish I was a comet to crash at your feet
Just to be remembered

Refrain

lunes, 1 de octubre de 2012

Una San Miguel 1516

Antes de ayer fue veintinueve de septiembre, día en el que se celebraba la onomástica de Miguel, que es el nombre de mi padre, de mi hermano, de mi hijo y de algunos amigos también. De manera que para que vean que me acuerdo de todos ellos, voy a aprovechar la periódica circunstancia para colocar una entrada de la cerveza que también comparte nombre propio. Una San Miguel 1516.

La San Miguel 1516 es una cerveza elaborada según la ley de pureza alemana de 1516, que establecía como únicos ingredientes de la cerveza: el agua, el lúpulo y la cebada. Es bastante ligerita de alcohol, sólo  4,2 %. Es una cerveza de mi gusto, de color dorado muy claro, con un aroma intenso, quizás lo mejor de ella, por eso la recomiendo servir en copa y acercar la nariz, pues su olor es muy profundo.

Es una cerveza muy extendida por el sur y bastante sencilla de conseguir. No es, en mi opinión, una cerveza sublime, pero no deja de ser una buena cerveza. Bastante refrescante y también bastante sabrosa, sobre todo teniendo en cuenta el poco alcohol que contiene.

Añadir que ganó en 2011 el prestigioso premio World Beer Awards como la mejor cerveza Pale Pilsener Europea.

Hoy brindo por los Migueles. ¡Va por ustedes!


viernes, 28 de septiembre de 2012

Chichis

Buceando por la red, en busca de una receta de comida mejicana, encuentro que existe una marca de productos mejicanos con el curioso nombre de Chi-chi's, que así, al momento, me pareció que era el nombre de uno de esos clubs de carretera que gastan poco en vestuario para las empleadas, ya me entienden. Casi por inercia sigo buscando, ¿y qué encuentro?


Encuentro que hay un grupo femenino sur coreano de música -que no he escuchado jamás y probablemente nunca escuche, al menos intencionadamente- que se hacen llamar Chi Chi. ¡Vaya tela!


Pero no acaba ahí la cosa, sino todo lo contrario, también he encontrado títulos de canciones -una por cierto de Charlie Parker-, nombre de hoteles, urbanizaciones, seudónimos de deportitas, incluido un profesional de la lucha libre americana, también hay cosas coherentes como estrellas del cine porno gay, un actor de Bollywood, o una ciudad en Azerbaiyán, un oso panda, o un cocktail de piña colada y si sigo buscando creo que puedo encontrar casi cualquier cosa que se les pueda ocurrir, y es que este mundo no deja de sorprenderme.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Un cuarto propio - Virginia Woolf

No había leído nada de Virginia Woolf hasta el fin de semana pasado, quiero decir nada de entidad, pues todo el mundo ha leído alguna vez una cita o algún párrafo suelto de la escritora británica. Sí había leído, en cambio, varias notas breves en relación a su biografía, y artículos sobre su peculiar personalidad y carácter y también sobre su distintivo final de vida. Recuerdo haberlos leído alrededor de la fecha de lanzamiento o promoción de Las horas, aquella maravillosa película -que debo volver a ver- dirigida por Stephen Daldry e interpretada por un magnífico trío de actrices (Meryl Streep, Nicole Kidman y Julianne Moore).

Siempre tuve curiosidad por leer algo de Virginia Woolf y finalmente cedí ante mi curiosidad escogiendo no sé muy bien por qué este ensayo sobre la mujer y la literatura. En realidad lo hice porque sólo tengo un par de libros de ella y la traducción de éste corría a cargo de Jorge Luis Borges, que es sinónimo de buen trabajo, y ello resultó decisivo para decidirme.

El ensayo llega a la conclusión de que para que una persona, en este caso una mujer, pueda expresarse libremente, para poder desarrollar naturalmente sus capacidades, es necesario poseer un cuarto propio con una cerradura en la puerta así como una pensión o ingresos constantes suficientes (quinientas libras al año).

En las apenas ciento veinte páginas del ensayo, Virginia Woolf desmenuza gran parte de la historia de la literatura de Reino Unido, e intenta explicar y comprender la poca cantidad de mujeres escritoras que encontramos en ella. El ensayo resulta entretenido a la par que educativo, aunque algunos párrafos al leerlos en el siglo XXI resultan anticuados y fuera de contexto, pero uno comprende que en su momento, cuando se publicó (1929) debieron ser terriblemente actuales.

Pd: Otra de las razones que me inclinaron a leer a Virginia Woolf es que mi santa dice -casi me acusa-  de que leo muy pocos libros escritos por mujeres -y no le falta razón-, así que decidí coger al toro por los cuernos.

lunes, 24 de septiembre de 2012

A better future

La vida te enseña, con el paso de los años, que no hay vuelta atrás. Uno lo sabe desde antes, desde mucho antes, pero sólo se da cuenta de verdad cuando es demasiado tarde. Sólo hay una manera, sólo un objetivo posible. Seguir adelante. Nunca hacia atrás. No hay dirección contraria, tan solo aprender a vivir hacia delante.


El dolor te hace más fuerte;
las lágrimas más valiente;
las rupturas más sabio;
así que da gracias al pasado
por un  futuro mejor.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Pollo sin ...

O han descubierto un nuevo tipo de pollo, creado mediante el intercambio genético con alguna especie de pescado, y no me he enterado aún, o el que ha escrito en esta pizarra no tiene ni la más mínima idea de lo que son los huesos. Prefiero imaginar que lo que tiene son muchas ganas de cachondeo.



sábado, 22 de septiembre de 2012

Victoria's Secret Sexy Sport

Septiembre siempre ha sido un mes para comenzar cosas, vale, sé que acaba el verano, pero también comienza el otoño, y el curso, y la vuelta al trabajo... Todo el mundo, aunque lo niegue delante de los demás, realiza en este mes un propósito de enmienda, de buenas intenciones, ya sea dejar de fumar, adelgazar, hacer deporte o aprender, de una vez por todas, ese idioma extranjero que tanto se atraganta. Es así y no hay que darle más vueltas.

Por eso, para que vean que también estoy de pleno involucrado en eso de los buenos propósitos, les coloco este vídeo, y si después de verlo no desean acudir a un gimnasio, entonces, reconózcanlo no tienen remedio, pero al menos habrán disfrutado del vídeo.



No sé si después de ver el vídeo -ahora ya pueden pestañear- han caído en la cuenta de que Victoria's Secret -nuestra marca de ropa favorita- pretende introducirse en la moda deportiva femenina. ¡Dios le depare muuuucha suerte!

viernes, 21 de septiembre de 2012

Girl writing - Edmund Tarbell

Edmund Charles Tarbell fue un pintor norteamericano, nacido en Massachusetts en 1862. Comenzó a recibir clases de pintura desde muy temprana edad, y a los 17 años entró en la Escuela de Bellas Artes de Boston, donde coincidió con otros pintores americanos, algunos de ellos junto a él formarán lo que posteriormente se denominó como el grupo de Los Diez. A los 21 se trasladó a París, que en aquellos años era un auténtico hervidero de artistas. En París tuvo ocasión de copiar de primera mano a los más grandes pintores, además en la capital francesa se estaba desarrollando vivamente un nuevo movimiento artístico que luego se conocerá como impresionismo. Tarbell se impregnará de todo ello y lo plasmará de manera magistral en su obra. Durante un par de años viajó incansablemente por toda Italia, así como por Londres, Bruselas, Amberes, Colonia y Munich, admirando a los clásicos europeos in situ.

Tarbell volvería a Boston a los veintitrés años, donde se ganará la vida como ilustrador y pintor de retratos. A los 26 se casará con Emeline Souther, hija de una distinguida familia de Dorchester. Tanto Emeline como los cuatros hijos del matrimonio le servirán como constantes modelos en sus cuadros.

A los 27 años de edad, Tarbell sustituirá a su profesor en la Escuela de Bellas Artes. Con el paso de los años, gracias a su obra y a las espléndidas clases de pintura que impartió, se ganó cierto prestigio académico. Tanta fue la influencia que dejó Tarbell en la Academia de Bellas Artes que sus posteriores seguidores se conocerían como The Tarbellist. Además desarrolló trabajos como director de una prestigiosa Galería de Arte en Washington.

Personalmente, de entre su obra, siento predilección por sus interiores y sus retratos, a pesar de que uno de sus cuadros, el más aplaudido y premiado, sea precisamente un exterior, In the Orchard.

Pero el cuadro que he seleccionado para este mes es, sin embargo, un bello interior, Girl writing (Muchacha escribiendo), de 1917. La razón, o las razones que me han empujado a colocar el post de este cuadro son varias. Me explico:


Una de las razones principales por la que elegí esta obra es que aún estoy bajo la luminosa influencia de la exposición de Edward Hopper y esta obra de Tarbell respira ese inequívoco aire misterioso tan común en la obra de Hopper; sus luces y sus sombras aún descansan sobre mí y mis pensamientos. Otra destacada similitud es la cantidad de preguntas que encierra: ¿qué está escribiendo la muchacha? ¿una carta quizás? ¿una nota de despedida? ¿si es así, a quién va dirigida? ¿será sencillamente una nota recordatoria?, y lo más extraño de todo ¿por qué lleva el sombrero puesto en el interior de la vivienda? Ha regresado quizás solamente a escribir la nota y por eso está la puerta entreabierta? El cuadro es una absoluta joya en cuanto al juego de luces y sombras, a la más pura tradición holandesa del siglo XVII, con Vermeer como clara influencia, que era además, según me informo por Internet, uno de sus pintores favoritos.

Otra razón, y quizás la más relevante de todas las que me han influenciado a la hora de seleccionar este cuadro, ha sido que en estos días estoy leyendo Un cuarto propio de Virginia Woolf, y esta pintura representa perfectamente esa soledad, esa autonomía e independencia que Virginia solicitaba enérgicamente para la mujer. Un cuarto propio para que la mujer pudiera desarrollarse plenamente, tanto literaria como vitalmente. Y aunque bien es cierto que la habitación del cuadro no parece que sea el cuarto de la atractiva joven, sino más bien una sala de estar, al menos dispone de ese escritorio, anhelado e imprescindible, para poder expresarse libremente.

Por otro lado, el cuadro capta perfectamente ese instante pausado y sensible por el que cualquier persona obligatoriamente atraviesa alguna vez cuando escribe, bien en busca de una idea, de una manera de expresarse, o sencillamente pondera el uso de una simple palabra. Parece evidente que la bella joven es el centro sobresaliente del cuadro, donde todas las miradas se fijan, pero eso no debe apartarnos del atractivo latente del resto de la habitación: los cuadros del fondo, la puerta entreabierta, el mobiliario colonial, el jarrón de flores rojas, el mullido cojín, la alfombra interrumpiendo la cálida luz reflejada en el suelo, todo de una delicada calidez.

Pero, al mismo tiempo, mentiría si después de escribir todo lo anterior, no les afirmo y asevero que la verdadera razón por la que este cuadro ha sido elegido es porque simple y llanamente es un cuadro magnífico. Una auténtica maravilla. Una obra de arte en mayúsculas.

Si desean ver el cuadro en persona, y tienen la suerte de poder permitírselo, les hago saber que se encuentra en el Museo de Arte de Philadelphia.

Pd: Esta entrada no tendría mucho sentido si no les anima a investigar más sobre la obra del genial pintor.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Mil

Hace cinco minutos, al acceder al administrador de entradas de este blog, según me indica el contador del menú de la configuración, ésta podrá ser mi entrada número mil, pues la anterior, la que publiqué el martes pasado, fue la número novecientos noventa y nueve. De manera que si no me fallan las matemáticas -lo cual sería muy grave- ésta de hoy es la número mil. Número redondo de los gordos.

Nunca imaginé que llegaría a un número tan alto y menos con este blog. Lo cierto es que lo comencé con la idea de incluir todo lo que, por una causa u otra, no tenía cabida en mi anterior blog (sofiaylaluna.blogspot.com), y mira por donde, casi sin intención, han ido surgiendo ideas, he ido encontrando excusas y, poco a poco, casi sin darme cuenta, el blog ha ido creciendo progresivamente. Supongo que igual que ningún jugador en su segundo partido aficionado se plantea alcanzar los cien partidos con la selección absoluta de su país, o como ningún escritor tiene previsto escribir veinte novelas antes de publicar la primera o ningún niño tiene la intención de alcanzar los cien años cuando sople las velas de los cinco años, a mí tampoco se me pasaba por la imaginación llegar a las mil entradas, aunque soy consciente de que cualquiera de las comparaciones anteriores -mal escogidas, sin duda- tienen mucho más mérito. Muchísimo más. En cualquier caso, lo que quiero dar a entender, es que cuando creé el blog mi intención era bastante inconsistente y difusa, y ni mucho menos podía imaginar llegar a las mil entradas. No lo imaginaba.

No lo imaginaba, entre otras cosas, porque no pensaba contarlo, es decir, que no tenía intención de contar el número de entradas colocadas, ni tenía muy claro cuando me metí, en qué me metía. Tampoco imaginaba las posibilidades que un blog ofrecía, ni si me iba a gustar lo suficiente o si me iba a cansar, o de si sería capaz de encontrar el tiempo de dedicación necesario. Pero de todas mis dudas, quizás la más importante, era que no tenía muy claro para qué quería tener un blog personal: ¿me gustará? ¿para qué, y qué voy a escribir?

Ahora comprendo esa frase tan repetida de que todo es empezar. Comencé sin mucho interés, en realidad, más bien lo hice por probar y conocer qué era y cómo funcionaba esto de un blog personal. Más por curiosidad que por otra cosa. Siempre me quedaba la opción de borrarlo todo y hacerlo desaparecer en un par de clics de ratón. Poco a poco fui encontrando excusas para escribir una vez más, que si la crónica de mi equipo, que si una foto que me gustó, una canción que me apetecía, un partido de pádel, una película, un libro, hasta que he ido dándome cuenta que me relaja escribir. Me hace pensar, me ayuda a aprender, a seguir sintiendo curiosidad por las cosas, a ir renovándome. Mi mayor miedo al escribir este blog quizás es repetirme, o aburrir, aunque supongo que si ocurre lo primero, lo segundo viene de la mano.

Cuando visito entradas anteriores de este blog me doy cuenta que las entradas tienen éste o aquel error, que podría haber mejorado aquello o esto otro. En definitiva, que podría haberlo hecho mejor de lo que lo hice. Y me da coraje, créanme, pero por otro lado, lo que ahora me parece evidente y antes no veía, creo que es una señal manifiesta de que voy mejorando. Madurando. No sé, puede que no, quizás me equivoque. 


El propósito actual tampoco es que sea muy exigente, y probablemente sea bastante conformista y reservón, y es que si cuando entran en este blog de visita y echan un vistazo y a los pocos minutos, después de curiosear, o de leer el último post, deciden abandonar la página, me sentiré feliz y conforme conque aún les quede la intención de volver a visitarlo en otra ocasión. Con eso es suficiente... hasta la próxima entrada.

Pd: Sus comentarios siempre son de ayuda.