domingo, 3 de agosto de 2025

Rufus T. Firefly en la Finca El Portón

Comencé mis vacaciones un viernes, el 1 de agosto. Siempre está bien iniciar las vacaciones, pero un viernes, es algo distinto. Empiezas la semana sabiendo que es corta, y cuando se acerca el fin de la semana y el cansancio asoma, ya estás de fin de semana, y encima, después tienes  las vacaciones. Lo malo era que al final las vacaciones me iba a tocar regresar un lunes, pero eso ya es otra historia que estaba por llegar.

Nada más comenzar mis vacaciones tenía pillada hace tiempo una entrada para ver a Rufus T. Firefly. Desde que acabó el concierto de la banda de Aranjuez en La Trinchera había estado atento a nuevos conciertos por la zona, pero las veces que vinieron lo hicieron en festivales. No es que no me gusteç ir a los festivales, al contrario, es un momento estupendo para conocer nuevas bandas. Pero ir sin compañía a festivales es algo triste, y no encuentro fácilmente acompañantes de festivales. Además, prefiero ver a las bandas que me gustan más en conciertos propios, y si es posible en sitios cuanto más íntimos mejor. Pero créanme que no es fácil.

La Finca El Portón es un lugar maravilloso para verlos en directo. Es un anfiteatro al aire libre rodeado de vegetación y posee una leve inclinación y según el horario, puede coincidir con el atardecer tras el escenario. Una preciosidad. Es uno de mis sitios favoritos para ver conciertos. Acudí solo al concierto, pero luego supe que un amiguete iba a ir y bueno, luego allí me encontré con mi prima Ana, un viejo amigo, Gago, y saludé a unos cuantos conocidos.  En realidad en un concierto nunca estás solo.

Iniciaron el concierto con sus temas El coro del amanecer, La plaza y Camina a través del fuego, los tres extraídos de su último disco, Todas las cosas buenas, publicado en abril de este año. Comenzaron poco antes de las 21:30 y pudimos contemplar tras de ellos el atardecer. Precioso.

El inicio de Polvo de Diamantes sonó muy groovy -disculpen el anglicismo- con un inicio de guitarra rasgado y con un sentido rítmico contagioso. Casi enfermizo. Continuaron con una canción, Ceci n'est pas une pipe, que canta Julia extraída de su último disco.

Un momento especial del concierto fue cuando tocaron Reverso, que fue una canción que les encargaron para una exposición en el Museo del Prado, y precisamente la persona que se los encargó, un tal Miguel Ángel, estaba en entre los asistentes. A él fue dedicada la canción. Sonó muy bien. 

Trueno azul la alargaron, haciéndolo algo más ochentera y la unieron con Dron sobrevolando Castilla-La Mancha. Justo después dieron las gracias al técnico de sonido, Juanra, que esa noche hacía su último bolo con la banda, tras 9 años juntos de gira. Seguidamente tocaron Canción de paz, una de mis canciones favoritas del disco. Terminaron el set principal con El principio de todo. ¡El inicio es brutal!

Abandonaron el escenario y comenzó a sonar de fondo Planet Caravan, de Black Sabbath, en claro homenaje a Ozzy Osborne, recientemente fallecido. ¡Qué temazo! La dejaron entera. Me pareció un precioso detalle.

Reaparecieron en el escenario con unos de sus mejores temas en directo, Sé donde van los patos cuando se congela el lago. Continuaron con Río Wolf, que tiene uno de los mejores finales de canción de la historia de la música, en especial en directo. Acabaron el concierto con Nebulosa Jade, que es un final estupendo.



Pd: Me quedé con las ganas de escuchar su nueva canción Premios de la música independiente. Tendré que volver a verlos.

miércoles, 30 de julio de 2025

Prodigy en el Marenostrum

Un día después de ver a Lionel Richie en el Marenostrum de Fuengirola fui a ver a The Prodigy. Único concierto en Andalucía. La antítesis uno del otro. El de Lionel Richie fue un concierto de canciones de amor, con letras llena de te quieros, baladas y melodías al piano. En general muchas canciones para bailar abrazados. The Prodigy, música para saltar y yo diría que alejados, mucho bitch y más aún motherfuckers. Músicas para distintos momentos.

La mayor diferencia se vio en el público. Dos ambientes completamente distintos. En el primero la edad media superaba -diría- mi edad. Se podía ver a tres generaciones compartiendo recinto. Algunas abuelas con sus hijas y sus nietas. La gente vestida de gala, casi como si fuesen a una comunión. Muchos vestidos largos para ellas y mucha camisa de marca para ellos. Muchas señoras -me pareció- pasaron la tarde en la peluquería. Un suave olor a lavanda y jazmín se desplegaba por la grada. En cambio, con The Prodigy, mucho público masculino con y sin camiseta y con bermudas, muchos parecían que venían directamente de la playa. Algunos pelos de colores, y mucha gente joven. Me sorprendió que hubiera tanta gente joven. El cartel agotado. 18000 personas en total. El olor era un extraño cruce entre polvo levantado del suelo por los saltos, sudor y marihuana. He de decir que me siento a gusto en los dos ambientes.  Sin problemas. Vivir y dejar vivir. Yo voy a lo que voy. A escuchar música en directo.

Sin Keith Flint, The Prodigy no son lo mismo. La temprana muerte del de Essex a los 45 años dejó al mundo del rock electrónico sin una de sus piezas sobresalientes. Aún así Liam Howlett sigue a los teclados y Maxim Reality sigue poseyendo una voz contundente y vigorosa. 

El concierto empezó a saco. Comenzaron con Voodoo People y Omen. La fiesta estaba servida. Firestarter fue muy celebrada, como Poison y Breath, con la que acabaron el set. Smack my bitch up fue el inicio de los bises y fue una absoluta locura. ¡No había manera de no contagiarse de la locura colectiva! Fue un concierto intenso pero algo corto. Una hora y cuarto más o menos.

Al acabar hubo un curioso espectáculo con 150 drones sobre la playa del castillo. No hizo viento y finalmente se pudo llevar a cabo. Estuvo curioso. Supuso mi primer espectáculo de drones.

Pd: Llegué al concierto algo justo, pues regresaba desde Marbella de ver el segundo partido de pretemporada del Málaga CF, contra el Almería. Ganamos 2-1. Fue acabar el partido volando, llegar a casa, cambiarme y Pepi me acercó al recinto. El estrés de espectáculos. Problemas del primer mundo.

martes, 29 de julio de 2025

Lionel Richie en el Marenostrum

Uno de los vinilos que más quemé en casa de mis padre fue el Back to front de Lionel Richie. No fue el que más porque el Bad y el Thriller de Michael Jackson se llevaron la palma seguro. Pero éste de Lionel Richie y el Greatest Hits de Leonard Cohen copaban mis horas de nostalgia y no anduvieron muy lejos.

A las letras de esos discos les debo mucho del inglés que he aprendido en mi vida. Recuerdo ponerme con los auriculares a escuchar los discos, con las letras y con el diccionario al lado. Si el disco venía acompañado con las letras era un plus importante a la hora de comprarlo.

En aquellos años las canciones de Lionel Richie me parecían el sumun del romanticismo. Me sabía sus letras de pe a pa. No sabría decir la de veces que escuché ese disco, pero muchísimas. No teníamos muchas otras posibilidades. Aún no existía Internet, ni Spotify y aparte de la radio, casi no existía otra forma de escuchar música si no te dejabas tu dinero comprando un cd,  vinilo o un casete. Hablamos de finales de los ochenta y primero de los noventa.

Si querías profundizar en la discografía de un cantante o una banda, era prácticamente imposible hacerlo si no aflojabas la cartera. En la radio sonaba el single que estuviera en ese momento y como mucho uno de sus temas clásicos. En aquellos momentos hubiera vendido todos mis discos por ir a verlo en concierto, pero no vino.

Muchos años después, en 2015, Lionel Richie vino a cantar al Starlite de Marbella. Los precios en Marbella son una cosa loca. Sencillamente prohibitivos. Imposible.

Ocho años más tarde regresó al Starlite pero otra vez con altos precios, y aunque más de una vez he pagado esos precios por conciertos, pocos días después de Lionel Richie venía también al Starlite de Marbella, Norah Jones. Tuve que elegir. Y en ese momento yo estaba perdidamente enamorado de la voz de la cantante estadounidense. Además ese verano lo llevaba cargado de conciertos y actividades. Para empezar pocos días antes celebré mi 50 cumpleaños. Así que otra vez lo dejé pasar.

Pero este año no sólo vino, si no que vino al Marenostrum de Fuengirola. Más cerca imposible. Lo estuvimos valorando y como parecía que no se iba a llenar, decidimos esperar por si encontrábamos algunas entradas bajadas de precio en reventa. Eran más de 100€ por cabeza y todo lo que pudiéramos bajar de ese precio bienvenido fuese. Pero sorpresas te da la vida, pocos días antes del concierto me ofrecieron un par de entradas gratuitas.  Vaya alegría. ¡Gracias Rafa! Por fin se hizo posible.

He de decir que Lionel Richie, con sus recién cumplidos 76 años, se mantenía en forma y aunque la voz no estará en su mejor momento, yo le pondría un notable sin problemas. Su concierto supuso una especie de celebración nostálgica. 

Comenzó -como no podía ser de otra forma- con su enorme éxito Hello, que enganchó al público desde el mismo inicio. Canciones como Easy, Penny Lover, Stuck on you, Three times a lady o Truly fueron completando el setlist con un sonido estupendo.

Una de las canciones que más íntimamente está ligada a mi vida es su tema a dúo con Diana Ross. Endless love, que fue el tema que Pepi y yo bailamos en nuestra boda. Siempre hemos asegurado que es nuestra canción. Fue un poco decepcionante porque no la cantó entera, ya que vino sin Diana Ross ni nadie que la sustituyese. Aún así fue un momento mágico para nosotros.

Dancing on the ceiling nos hizo bailar con un moderno y acertado espectáculo de luces que lo acompañó durante todo el concierto. No me lo esperaba. Say you, Say me sonó de maravilla. We are the world fue un estupendo fin de fiesta y así terminó el concierto. Pero quedaba una sorpresa más. El de Alabama todavía regresó en el bis para cantar All night long, uno de sus temas más reconocidos que supuso una acertada despedida de concierto. Creo que todo el mundo salió muy contento del concierto.

lunes, 28 de julio de 2025

Una hermana para tres hermanos

Cuando era joven y algo alocado siempre pensé que me hubiera gustado ser actor. No sé si por la ilusión de besar a la chica guapa de la peli o porque me veía relativamente capaz de interpretar papeles. Luego lo de aprenderse textos fue haciéndome pensar que en realidad no era lo mío.  ¡Tengo una memoria atroz! De manera que conforme fui madurando, empecé a ver la actuación más como un hobby que como un trabajo apropiado para ganarme la vida. Así que nunca llamé a esa puerta, pero cuando voy a una obra de teatro, siento una pizca de envidia por esos actores sobre el escenario. Una nostalgia de algo que nunca pasó de ser siquiera la sombra de una posibilidad.

Algo así me pasó cuando acudimos a Estivalh, el programa cultural del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre donde fuimos a ver la obra de teatro Una hermana para tres hermanos dentro del ciclo el Portón del Teatro. Teatro al aire libre que se desarrolla en la Finca El Portón, donde he ido a ver más de un concierto y alguna obra de teatro.

En esta ocasión un par de parejas amigas, además de Pepi y yo, nos apuntamos para disfrutar de una obra de teatro. ¿Placer por la cultura? ¿pasión por la diversión?¿socializar, o simple entretenimiento? Puede que tal vez un poco de todo. 

Una noche estrellada -a pesar de que con tanta contaminación lumínica cada vez es más complicado poder ver las estrellas- y muchas ganas de pasarlo bien, fueron el principal aderezo de una noche donde nos dejamos reír por una comedia teatral en la que una inesperada aparición de una hermana secreta tras la muerte del padre, desvelará secretos familiares. Los papeles estaban interpretados por Virginia Muñoz, Noemí Ruiz,  Pablo Puyol y Miguel Ángel Martín. Y lo cierto es que lo pasamos en grande. 



lunes, 21 de julio de 2025

Historia menor de Grecia - Pedro Olalla

Siempre me he sentido atraído por la Historia, en especial por la Historia Occidental, que es la que me pilla más a primera mano. La invención de la escritura, la civilización egipcia, la democracia ateniense, el Imperio romano, las cruzadas, el Imperio bizantino, la caída de Constantinopla, el descubrimiento de América, el Imperio español, la revolución francesa, las Guerras Napoleónicas o las Guerras Mundiales... miles de historias apasionantes, llenas de aventuras, sangre y muerte, pero también de dicha, amor y pasión. Las pequeñas historias de la historia son el aderezo de las grandes historias. La chicha como diría mi madre. No hay gran historia sin la suma de muchas pequeñas historias.

La base fundamental de esas pequeñas historias es el individuo. Y la historia en general se crea con acciones de los individuos como sociedad. Los cimientos de la Historia son, en muchos casos, las consecuencias o las reacciones de sentimientos básicos en el ser humano. El amor, la venganza, la ambición son tan naturales en el ser humano como la vida y la muerte. Los avances sociales son repercusiones de esta búsqueda innata en el individuo, como pueden ser la búsqueda de la felicidad o la necesidad de libertad.

El hambre nos ha hecho avanzar más como sociedad que la gula. Una personalidad obstinada puede llevar a las personas tanto al éxito como a la tumba. El carácter, la singularidad del individuo es la chispa, que en ocasiones se apaga en el primer soplo y en otras resiste una gran ventisca. Los adelantos sociales han ido llegando con victorias pero también con derrotas, con pasos hacia adelante y saltos hacia atrás. Los avances científicos y los descubrimientos también han marcado puntos de inflexión en la línea de la historia.

¿Somos una mejor sociedad que la que contemporanea del imperio romano? Sin duda. ¿Hemos cambiado tanto en realidad? ¿Dos mil años de evolución han supuesto un cambio tan grande? Ciertamente hay muchísimos cambios. Nos desplazamos en aviones o coches, tenemos televisión y circo. La alimentación es más variada pero también con más insecticidas. La manera de vestir han cambiado en muchísimos aspectos, pero en lo esencial, no hay tanta diferencia. Los seres humanos seguimos buscando la felicidad y el bienestar diario con el sudor de nuestra frente. Sí, existen millones de diferencias en calidad de vida, en nuestro quehacer diario, pero el individuo como tal, no ha cambiado tanto. Puede que seamos más tolerantes,  puede que incluso más democráticos, pero en esencia no creo que hayamos avanzado gran cosa. 

En este libro de Pedro Olalla se cuentan pequeñas historias que sirvieron para crear la gran Historia de Grecia. A mí me gustó mucho. Un libro que leí en un alto porcentaje en la playa de Fuengirola.


viernes, 18 de julio de 2025

Intercambio '25

El día 3 de julio Sofía y Miguel cogieron una avión camino de París. ¡Quién pudiera! La idea era ir a ver a su "familia francesa". Desde hace unos años venimos haciendo intercambios con una familia francesa para que nuestros niños practiquen el francés y ellos, cuando vengan a Málaga, practiquen el español. Más o menos pasan una semana allí y seguidamente una semana aquí.

En esta ocasión ellos marcharon primero. Célia, Alicia, Florent, Magali y Olivier los esperaban allí. Los recogieron en el aeropuerto de Orly, y seguidamente tiraron para Rouen, donde la familia francesa tiene su vivienda. Siempre les tienen preparados un montón de actividades. En esta ocasión visitaron París -algo que no les importa visitar-, hacerse fotos con la Torre Eiffel nunca está de más y como el acuario que está bastante cercano también lo visitaron.

En una especie de centro comercial fueron a una bolera y jugaron a los bolos toda la familia. Estas cosas competitivas a mis hijos les gusta. Tienen el gen competitivo bastante desarrollado. También visitaron el museo de Bellas Artes de Rouen y mandaron algunas fotos de obras impresionantes.

Durante su estancia en Rouen, se daba la casualidad de que el Tour de France, pasaba por allí, así que fueron a verlo pasar. Llevaron hasta una pancarta, y gracias a él Sofía consiguió una camiseta.

Otra de las actividades que se pueden hacer en la Normandía en julio es ir a la playa, pero claro, la playa de allí no tiene mucho que ver con el concepto de playa que tenemos por aquí. Aunque la zona de playa es extensa, parece ser que tenía bastantes piedras, y además el agua estaba congelada, y bueno, es una experiencia distinta. 

Una semana pasa volando, y como a veces no sólo vuela el tiempo, así regresaron Sofía y Miguel acompañados de Alicia, Florent -que venía a nuestra casa por primera vez- y Magali, que quiso venir a acompañarlos.

Los recibimos en el aeropuerto pero como todos juntos somos siete, Pepi y Magali fueron en tren mientras yo llevé los niños a casa y seguidamente fui a recogerlas a la estación. Como llegaron prácticamente a la hora de la cena, decidimos ir a la pizzería cerca de casa. También se unió a nosotros Claudia -la novia de Miguel-.

El primer día era viernes y claro, me toca trabajar, así que bajaron a tomar churros cerca de mi trabajo y así pude unirme a ellos. Miguel tampoco pudo venir porque ya se unió al campus de fútbol donde trabaja como monitos. Luego siguieron hacia el castillo de Fuengirola, por el paseo marítimo e incluso fueron al centro comercial. A la vuelta en casa, Pepi preparó una arroz estupendo. Después de la comida llevamos a Magali al aeropuerto donde regresaría a París y nosotros fuimos con los niños a la playa.

Por la noche fuimos a Rigodón, donde se apuntó Celia, María José y Francisco, también Claudia y el abuelo Felipe, que luego nos invitó a todos a un helado en el paseo marítimo. La luna estaba muy baja, y tenía un color anaranjado precioso. 

Al día siguiente, sábado,  Alicia, Florent, Miguel y Claudia, Sofía e Ignacio junto con Pepi fueron al Parque Acuático. Echaron todo el día. Incluso comieron allí, porque Pepi preparó unos bocadillos estupendos de tortilla de patatas. La cena la hicimo picando en casa porque ya venían muertos de cansancio.

El domingo teníamos previsto visitar el Selwo Marina de Benalmádena. Pepi llevó en el coche a los niños y yo -como no cabíamos todos en el coche- fui en tren y desde la estación andando hasta el parque. Creo que les gustó visitarlo. Los pingüinos y los delfines lo que más. Por la tarde Sofía e Ignacio junto con Alicia y Florent fueron al cine y vieron una película española, y cenaron en el Burger.

El lunes, después de un fin de semana tan intenso, durmieron hasta tarde, Pepi no quiso despertarlos porque no tenían prisa. Comieron en casa y por la tarde fueron a la playa a echar la tarde y hasta la noche porque pidieron pizza a la playa y allí cenaron. Hizo un día de playa estupendo.

La playa cansa mucho. Doy fe. Es curioso, no haces otra cosa que estar tumbado y darte un remojón pero cuando llegas a casa el sol te ha cargado de energía, pero al mismo tiempo te ha dejado tieso. Así que por la mañana descansaron, comimos en casa y por la tarde fuimos de paseo turístico a Málaga. Se apuntaron Ignacio y Claudia y ya éramos un grupo de ocho. Paseamos por el centro, dimos unas cuantas vueltas por Málaga, enseñándoles la zona más monumental y cenamos en Casa Lola que es un sitio que gusta mucho a Pepi, porque a ella lo que más le gusta es picar.

A la mañana siguiente vino Magali. Su vuelo aterrizaba casi a la hora de comer, así que la recogimos y comimos en casa.  Luego por la noche, como era el día del Carmen, cenamos en el chiringuito Rancho Playa y tuvimos tiempo justo después de ver pasar la procesión, y disfrutar la entrada de la Virgen en el mar. Claudia e Ignacio también se apuntaron, y al acabar tomamos un helado. 

El último día de su estancia en casa volvimos a una de las cosas que más ha gustado a Alicia, los churros con chocolate. A mí me tocó trabajar y a Miguel también en el campus, y Sofía alguna clase en casa. Almorzamos en casa y justo después tiramos para el aeropuerto. Fueron unos días intensos y lo pasamos genial. Yo creo que ellos también, es una experiencia que imagino que nunca olvidarán.


martes, 8 de julio de 2025

Sara Dowling Quartet en el Portón del Jazz

El Portón del Jazz volvió a ofrecer conciertos de jazz los viernes de julio. El primer viernes de julio, el día 4 de julio, fecha en el que se celebra el Día de la Independencia Americana, acudimos mi amigo Miguel y yo a ver a Sara Dowling Quartet. El concierto vino marcado por las últimas noticias de la Guerra de Gaza, pues Sara Dowling es una cantante palestino-irlandesa, y aunque lleva viviendo dos años en Valencia, gran parte de su familia vive actualmente en Amán, la capital de Jordania, exiliados desde Palestina. El genocidio en Gaza por parte de Israel contra la población civil palestina no tiene nombre.

Sara posee una voz intensa y una fuerza interpretativa que creo que se vio acentuada por el momento particular de su vida. Al igual que ocurrió con el setlist, que estuvo marcado por una selección de canciones elegidas para el día. Esto provocó que el concierto alcanzara momentos de mucha emoción. 

El cuarteto estaba formado además de por Sara Dowling a la voz; su marido italiano, Dario Di Lecce al contrabajo, el pianista húngaro, Mátyás Gayer y en la batería el británico Steve Brown

Uno de mis temas favoritos del concierto fueron el standard con sonido íntimo Speak Low y una versión de Sarah Vaughan de I'm glad there is you.

La movida versión  I hadn't anyone till you dio paso a varios estupendos solos de los instrumentistas y seguidamente interpretó una canción propia muy sentida, Our matches aren't parades.


lunes, 30 de junio de 2025

Una nueva temporada

Vine no hace mucho en este blog a comentar que salvamos la temporada en la Liga Hypermotion con algo de apuro. No en el último minuto, ni siquiera en el último partido. Matemáticamente -si no recuerdo mal-fue en la victoria en casa contra el Sporting por 2-1 en la jornada 40. Con dos jornadas de antelación.

Tras las dos victorias en casa frente al Castellón y el Granada, fuimos a Elda, y perdimos contra el Eldense -que era rival directo por la salvación- por 1-0. Luego ganamos al Sporting y seguidamente perdimos con un lanzado Elche que ascendió a primera división. Nos despedimos en casa contra el Burgos con un empate a dos que no nos dejó muy mal sabor de boca porque en el minuto 80 íbamos perdiendo 0-2. Pero en dos minutos empatamos el partido e incluso tuvimos alguna que otra ocasión para remontar el partido.  Al menos fue un partido entretenido pasa acabar la temporada.

Ahora llega un largo verano. Acabada la liga a finales de mayo y sin vuelta prevista hasta mediados de agosto es el tiempo de los representantes y los cambios de cromos. El tiempo para la preparación y para poner la base de lo que está por venir, que aunque es imposible conocer a ciencia cierta, sí que si se hacen las cosas bien, pues tal vez, se consiga el objetivo.

En el horizonte varias renovaciones pendientes y algún jugador al que se le abría la puerta. El primero en salir fue Kevin Medina al Córdoba. Lo cierto es que yo esperaba más continuidad de Kevin que si técnicamente es sobresaliente, su actitud y su disposición para retener la pelota a veces exasperaba. Y echar una mano en la recuperación de balón no es su fuerte. Aunque tiene sus días. Suena que va a venir el malagueño Joaquín Muñoz libre desde el Huesca. Sería un buen fichaje, creo yo.

Antoñito Cordero se marchó gratis al Newcastle, que probablemente lo ceda. Y ahora estamos pendientes en este hastío soleado de que podamos fichar jugadores que lo reemplacen. Por si acaso, en mi casa, y en mi familia pusimos nuestro granito de arena comprando la nueva camiseta. Todo sea por ayudar. Que no se diga. El carnet es innegociable. Ya estamos deseando que comience la próxima temporada.


domingo, 29 de junio de 2025

Nikki Hill en el Teatro Cervantes

En cuanto vi que Nikki Hill venía a Málaga a ofrecer un concierto, supe que era un evento que no me quería perder. La anterior ocasión en mi ciudad fue en 2022 cuando actuaron en el Andalucía Big Festival, y aunque yo asistí a ese festival, su concierto se solapaba -creo recordar- con Los Planetas, que es donde quería ir la mayoría de mis acompañantes, así que como también me gusta la banda granadina, me perdí a la banda americana. Una pequeña espinita me quedó aquel día. Suelo acudir a los que creo que son más complicados de ver, pero tampoco había visto a Los Planetas en un festival y bueno, en los dos no podía estar.

Así que ahora su concierto en Málaga era prioritario, pues aunque ya los he visto en directo, y la espinita ya no me la iba a poder sacar, porque lo que me perdí ya me lo perdí. Sí que no quería volver a perdérmelos por segunda ocasión.

En 2019 Rafa y yo fuimos a Granada para verlos tocar en la sala El Tren. Y la verdad es que fue un conciertazo. Lo pasamos estupendamente. Tengo muy buen recuerdo de aquel concierto.

He de decir de antemano que el Teatro Cervantes, que es probablemente el recinto en el que más conciertos he visto en mi vida, no me parecía una opción muy acertada. Nikki Hill son una banda para verlos con una cervecita en la mano y especialmente de pie, donde uno puede mover el esqueleto aunque sea sólo para llevar el ritmo. Pero bueno, si había que verlos encorsetados en una butaca del patio de butacas del teatro, se veía.

La banda la componían Hikki Hill a la voz,  Matt Hill, su marido, a la guitarra, Laura Chávez a la guitarra, y Nick Gaitán al bajo y Marty Dodson a la batería. Que es exactamente la misma formación con la que los vi en Granada.

El sonido fue formidable y ellos son una banda que se manejan en directo como pez en el agua. La energía y la desgarradora voz de Nikki, los pegadizos riffs de Matt, el saber estar de Gaitán, el ritmo preciso de Dodson y las entradas y salidas con la guitarra de Laura son maravillosas. En conjunto son una banda carne de directo.

Tocaron canciones de su disco por venir. Yo creo que un total de siete temas, además de canciones de sus anteriores discos y un par de versiones. Every time I see you I go wild de Stevie Wonder y Rocker de AC/DC con la que acabaron el concierto. A ver si vienen en otra ocasión a presentar ese disco.

Como no es sencillo hacer fotos en el Teatro Cervantes, os pongo el cartel y una foto del techo de teatro, que es precioso.

jueves, 12 de junio de 2025

Las ganas - Santiago Lorenzo

Cuando hace unos años leí a Santiago Lorenzo por primera vez con su novela Los asquerosos me lo pasé muy bien. Mucho. Hacía tiempo que no me reía tanto leyendo. El humor es una de las más espléndidas y eficaces medicinas que conozco. Al menos a mí me sienta muy bien, e imagino, que como a mí, a la mayoría de las personas también, aunque sé que no todo lo que me gusta a mí le gusta al resto de los mortales, ni que lo que me sienta bien a mí, por obligación, provoca lo mismo en los demás. Pero hay cosas, no todas, que sí, que tengo en convergencia con el resto de mis congéneres. El humor -creo- es una de ellas.

Las ganas es un libro tremendamente imaginativo, como todo lo que llevo leído del autor (que tampoco es mucho). Es una historia simple y desgarradora, natural y heredera de los tiempos aislados que vivimos, en los que Benito, un hombre que puedes ver pasear en solitario dando patadas a las latas que encuentra por el camino de cualquier calle de cualquier ciudad, está deseoso de tener pareja y librarse de una vida sin calor, dedicada a su trabajo como empresario químico.

Un buen día conoce a María. Una mujer soñada para Benito, alejada de sus inventivas experiencias de de imaginaciones y proyectos en el aire. María es una mujer de carne y hueso. Todo encaja. Él está tremendamente loco por ella, ella está tremenda y alocadamente por él. Se desean, se necesitan, se aman... pero hay un pero y no es la falta de ganas. Ese pero de Benito, sin ser un defecto de María, ni una deficiencia, ni tara ni fallo, lo cambiará todo. Un pero en forma de inconveniente que alterará todos los acontecimientos convergentes en esta historia de unión tragicómica. Yo me lo pasé genial. Si quieren pasarlo bien, léanlo. 

Este es un libro que me he leído casi en su totalidad en la playa junto al mar. No es mal asunto.


miércoles, 11 de junio de 2025

Dream Theater en el Marenostrum

Se anunció que la banda estadounidense de metal progresivo Dream Theater venían al Marenostrum de Fuengirola, y aunque no son mi banda ideal, ni los sigo con apasionamiento, sí que es una banda que respeto, especialmente a su guitarrista principal John Petrucci, que está considerado por los entendidos uno de los mejores guitarristas del mundo. Es algo que no me quería perder, y mucho menos tan cerca de casa. Petrucci está incluido en el G3, o Guitar 3, en el que participan tres de los mejores guitarristas solistas del rock actual: Joe Satriani, Steve Vai y John Petrucci.

El batería Mike Portnoy, que recién regresaba a la banda tras más de una década fuera de ella, es también considerado como uno de los mejores baterías de la música. Ostenta todos los premios que un batería puede alcanzar y cada año está liderando la lista de los mejores baterías del mundo. Al bajo el introspectivo John Myung, que es, junto con John Petrucci, los dos únicos músicos que han permanecido en la banda durante toda su trayectoria, porque aunque Mike Portnoy fue batería fundador, estuvo fuera unos años. 

Completaban la banda Kevin James LaBrie, voz cantante, que no es miembro fundador pero está con la banda desde 1991 y a los teclados el siempre peculiar Jordan Rudess que aunque es el que menos tiempo lleva, está desde 1999. En definitiva es posible que sea la mejor formación histórica de la banda neoyorquina. Sobraban razones para ir a verlos en directo.

El concierto comenzó con la famosísima música de la película Psycho (Psicosis se tradujo en castellano). Una introducción para la ducha de notas que se nos venía encima. He de decir que me quedé sorprendido por el despliegue audiovisual con el que se hacían acompañar. Uno piensa que una banda de metal progresivo puede ser algo oscuro y aburrido, pero para nada fue así. Unas pantallas bien grandes que traían. El tamaño de la batería era algo digno de admirar, tres bombos y una gran cantidad de platillos, muchos colocados a baja altura (conté unos 12). Además Mr Portnoy también hacía los coros.

Es asombroso ver tocar a John Petrucci. Se planta con la típica pose con las dos piernas abiertas, pantalones ajustados, con la guitarra bien ceñida y muestra una concentración que pareciera que está operando a alguien a corazón abierto. Los cambios de ritmos, la velocidad de las notas. Sin el más mínimo fallo. Yo al menos no lo escuché, pero es que además sonaba con una nitidez extraordinaria. El dedo poniendo la posición y presión precisa en cada momento a una velocidad inusitada. Quizás su forma de tocar pierde espectacularidad plástica, pero es que Petrucci no está ahí para exhibirse o no al menos de una forma visual, sino de forma auditiva. Es un lujo verle tocar. Panic Attack sonó de maravilla. ¡Qué fuerza tiene esa canción! The Enemy Inside también sonó con una fuerza atronante.

Se despidieron con Pull me Under que es con probabilidad su canción más famosa. Dos horas de conciertos clavadas casi que a metrónomo.


miércoles, 4 de junio de 2025

Mi Selectividad

Hace muchos, muchos años en una galaxia no muy lejana yo hice en Málaga mis exámenes de selectividad. No recuerdo bien pero creo que fue en la actual Facultad de Filología Hispánicas. En ese momento aún no tenía claro lo que quería cursar en la universidad. No he tenido yo una vocación sobresaliente en mi vida. Quizás la música, y puede que mi curiosidad por la biología o los animales, pero también se me daban relativamente bien los idiomas o las matemáticas. A mi madre le hubiera gustado que yo estudiara medicina, y quizás no se me hubiera dado mal, pero no me atraía nada eso de trabajar en un hospital. Me parecía un trabajo triste y depresivo. 

Finalmente no sé muy bien por qué me apunte en Ingeniería Técnica Industrial, quizás tenía un nombre rimbombante y llamativo, quizás me pareció que eso de las estructuras sonaba bien. Siempre tuve buena visión en 3D, y eso de construir me atraía, al menos así fue con los Lego. La realidad es que no era yo muy consciente de dónde me metía. Me gustaba, pero no me encantaba, la verdad. Acabé la carrera pero antes de terminarla ya estaba trabajando en un Estudio de Arquitectura, donde el trabajo me gustaba más de lo suponía por que le veíamos en la carrera. Así que no me quejo.

De eso, digo, hace muchos, muchos años. La temible Selectividad de entonces ahora se llama PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), aunque en estos últimos años ya le han cambiado el nombre en varias ocasiones, EBAU o EvAU. Para mí, en cualquier caso, siempre será la Selectividad.

Pero lo que venía yo a contar hoy aquí, que me pierdo en circunloquios, es que aquella lejana prueba de selectividad, a mis tiernos diecisiete años, suponía dos días de nervios y agobio, tensión y estrés de ese que te quita días de vida, en cambio, ahora, muchos, muchos años después, como mi mujer es profesora, y en ocasiones correctora de selectividad, lo veo desde el otro punto de vista. Ahora, cuando la seleccionan como correctora, tiene que ir a la localidad donde sea la prueba, siempre dentro de la provincia, y tiene incluida una habitación de hotel los días que realice la prueba. 

Así que yo la llevo, y me voy a trabajar, pero al acabar mi trabajo regreso con ella y pasamos la tarde como si estuviéramos de viaje, hacemos turismo, paseamos, incluso vamos a cenar y al día siguiente será igual. Un par de días no nos lo quita nadie. Esos días aún no le han sido entregados los exámenes de los alumnos, que además serán de otra localidad, y poco puede hacer.

De manera que la PAU me recompensa ahora por los malos ratos que me hizo pasar cuando me tocó. Nunca se sabe lo que te espera a la vuelta de la esquina. Este año le tocó Marbella, y allí que nos fuimos de turismo.


martes, 27 de mayo de 2025

Frank Meyer en La Cochera Cabaret

Días después del fabuloso concierto de Bad Religion, también desde California, llegaba en solitario Frank Meyer, el cantante de Streetwalkin' Cheetahs venía a presentar a La Cochera Cabaret su disco recién publicado Living between the lines. Un disco de rock and roll americano suciete, con claras influencias soul y blues. En el disco incluye colaboraciones de la talla de Eddie Spaghetti, líder de Supersuckers, buen amigo de Frank Meyer.

El guitarrista y cantante californiano vino acompañado de músicos con los que, según afirmó, había estado ensayando los días previos, y lo cierto es que deben ser cierto porque todo sonó de maravilla. Un guitarrista que hacía las veces de guitarra rítmica, otras de guitarra principal y que también tocaba en ocasiones el ukelele o los teclados. Un auténtico one man band, Ozzy Carmona. Además, sobre el escenario completaban la banda de acompañamiento al bajo Christian Kimmet y a la  batería Ivan Tambac.

Interpretaron un par canciones de Streetwalkin' Cheetahs, y alguna también de los otros proyectos en los que Frank Meyer ha estado involucrado, pero principalmente se enfocaron a tocar las canciones del disco que venía a presentar. Su primer single, que es quizás la canción más pop del disco, Blue radio. Personalmente me gustó la interpretación de This dirty town con una rabiosa y potente interpretación vocal y unas guitarras con un ritmo muy marcado y un solo brutal. También cayeron Baby Dynamite, o la canción en la que colabora Eddie Spaguetti, Partners in crime, que también sonó de maravilla, al igual que Goodbye Arkansas con la que acabó el concierto. En el bis, interpretaron All for the love of Rock and Roll, una magnífica versión de Ram Jam.

El concierto fue un lunes, y claro, no acudió la gente que debería. ¿Puede haber otro día de la semana peor para un concierto? Yo diría que no, pero ahí estuvimos. Francisco se vino conmigo.

jueves, 15 de mayo de 2025

Bad Religion en París 15, de nuevo

Cuando Bad Religion vinieron a Málaga en mayo de 2022, salí del concierto maravillado, y cuando redacté una entrada en este blog sobre su concierto, escribí, casi imploré, que ojalá pudiera volver a verlos. Pues bien, volvieron, y como anticipé, allí estuve. Conciertazo asegurado.

Regresaron también el mismo mes, en mayo, aunque un día antes de cumplir justo los 3 años y además al mismo escenario de la Sala París 15. Esta vez lo hacían acompañados de Agnostic Front, Strung Out, Crim y Belvedere. Aunque yo sólo pude llegar a tiempo para ver a Strung Out y Agnostic Front.

Pido disculpas porque no dispongo de grandes fotos ni de un reportaje gráfico digno del concierto porque no me atreví a llevar mi teléfono nuevo. Mi mujer y mis niños me regalaron para el día del padre el iPhone 16 Pro, que es un teléfono por encima de mis posibilidades. La gira de Bad Religion por España estaba siendo un éxito de público, primero fue Bilbao, luego La Coruña, seguido de Lisboa, Madrid y ahora le tocaba el turno a Málaga. En todos los conciertos anteriores se denunciaron un buen número de robo de móviles y carteras. El móvil preferido era el nuevo iPhone (no se llevan cualquier cosa). Fue sucediendo en todos y cada uno de los conciertos de la gira. Todo hacía indicar que una banda organizada, amantes de lo ajeno, venía de gira acompañando a la banda californiana. 

En Málaga estábamos avisados, pero ya saben, las multitudes, las estrecheces, los pogos... el momento parecía propicio para un robo. Y la verdad, no era mi idea inicial meterme en pogos, pero tampoco quería pasarme el concierto pendiente del teléfono y no poder disfrutar plenamente del concierto por estar temiendo que me lo roben. Así que decidí no llevarlo. Más vale prevenir que curar. Cogí el viejo, y ese que usé. Más tranquilo estuve.

Del concierto decir que de nuevo tuvo un sonidazo, y que estuvieron tan bien como la vez anterior. En esta ocasión comenzaron con Recipe for hate, en lugar de Generator, que la dejaron para más adelante. Quizás este setlist me gustó particularmente más que el anterior. Nos situamos cerca de la mesa de sonido, y a disfrutar. 

Tocaron temas que no había escuchado en el concierto anterior como Supersonic, You are (the Government), Candidate, My sanity -que es una de mis canciones favoritas de la última época-, Faith alone, Fields of mars, True north, o Cease. Que suman ocho temas nuevos. Nada mal. Con la particularidad de que tocaron Anesthesia, que era uno de los temas que estaban entrando y saliendo del setlist de la gira y que era mi preferencia de todas las posibilidades que había. Bien contento salí.


lunes, 12 de mayo de 2025

¡Unicaja Campeón de la Liga de Campeones de Baloncesto 2025!

El Málaga no me está dando alegrías, o al menos no tantas como a mí me gustaría, pero el Unicaja, todo hay que decirlo, me está dando más de las que yo esperaba. Además me las está dando con continuidad, que es todavía más complicado. 

El febrero pasado el Unicaja se proclamó por tercera ocasión campeón de la Copa del Rey. Ya comentamos en este blog lo ocurrido aquel día memorable. Ahora venimos a otro título más importante si cabe, ganar la Basketball Champions League, o lo que es lo mismo, La Liga de Campeones de Baloncesto. No es la principal competición en el panorama baloncestístico europeo, pero sí el segundo en importancia. Además supone el segundo título de esta competición, que da paso al campeón a disputar la Copa Intercontinental.

Todo empezó en octubre del año pasado, cuando el Unicaja quedó líder del grupo B, imponiéndose en todos los encuentros. Clasificándose así directamente para la siguiente ronda. En la siguiente fase, llamada Fase de ganadores, también quedó en primera posición del grupo J, saliendo victorioso en 5 de los 6 encuentros. Tan sólo se perdió contra el poderoso Galatasaray por dos puntos en Turquía.

En cuartos el enfrentamiento fue contra la Reggiana italiana, a la que se la eliminó con bastante solvencia. En semifinales tocó el hueso del AEK Athens que era uno de los favoritos, porque además la eliminatoria a único partido se jugaba en Atenas. Un partido muy loco, en el que el Unicaja realizó un tercer tiempo horroroso, pero un cuarto maravilloso. 

La final se disputaba contra el Galatasaray turco. El factor cancha les favorecía por la corta distancia entre Grecia y Turquía, pero el Unicaja es el actual campeón, no había nada que temer.  El trabajo estaba hecho, sólo faltaba disponer la máxima concentración y la mirada felina de la ambición. El resultado final de 67 - 83 no da muchas pistas de cómo de igualado fue el partido, que en realidad no fue hasta que al final se terminó por romper. Fue muy emocionante. 

Otro título para Málaga, y además  abriendo la puerta para otra posibilidad más en la Intercontinental que se jugará tras el verano. ¡A revalidar otro título!

Hay que decir que Tyson Carter se llevó el MVP, que aunque yo no soy muy inclinado a los galardones individuales en deportes de equipo, en el baloncesto, es cierto, que tal vez sea más objetivo. Otro título para el Unicaja de Ibon Navarro. También hicieron un partidazo para mí: Kendrick Perry, Tyson Pérez o Tyler Kalinoski. ¡Gracias Unicaja!

Hay que decir que es una temporada histórica para el club. Cuarto título de la temporada. Copa del Rey, Supercopa Endesa y Copa Intercontinental.


miércoles, 7 de mayo de 2025

Muerte en un país extraño - Donna Leon

La segunda entrega de la saga del comisario Brunetti comienza con un cadáver flotando en un canal veneciano, frente a la basílica de Santi Giovanni e Paolo. Parecía evidente que no era un turista borracho caído al canal. Todos los indicios señalaban que había sido asesinado con un cuchillo.  ¿Un robo callejero? ¿un ajuste de cuentas? ¿un asesinato pasional? ¿celos tal vez? Todo era posible. En los bolsillos del apuñalado unas llaves, un billete de tren y unas monedas norteamericanas. Eso y el joven cuerpo era todo lo que tenía.

Me gusta Brunetti. Su carácter solitario y melancólico, su tendencia a abandonarse a pasear por Venecia para poder pensar, pero también me agrada su amor por la cocina o su peculiar atención por la belleza. Mis momentos favoritos de la lectura son cuando la autora, Donna Leon, saca a su comisario a pasear por las calles de Venecia, huyendo de los lugares transitados por los turistas, incluso dando largos rodeos, para poder pasear con paso calmo, intentando así, ir tejiendo el posible discurrir de los acontecimientos.

Leer las novelas del comisario Brunetti son para mí una forma de regresar a Venecia, una ciudad que me encanta, donde el tiempo, de alguna manera, parece haberse detenido.


domingo, 4 de mayo de 2025

La Regenta

Se anunció que se iba a representar la obra crucial de Leopoldo Alas Clarín, La Regenta, en el Teatro Cervantes de Málaga. Una obra cumbre de la literatura española. Uno de los pilares de la corriente literaria del realismo representada en teatro. Un desafío tremendo convertir una novela de más de setecientas páginas en una adaptación teatral. Nos apetecía y compramos unas buenas entradas en el patio de butacas y allí que nos presentamos.

He de confesar que nunca leí la novela, pero todos hemos oído hablar de Ana Ozores y su confesor Fermín, así como de Vetusta, la ciudad de provincias ficticia, creada por Clarín, que estaba dominada por la hipocresía y una moral recta que se contraponía contra los íntimos deseos de su protagonista. 

Ana Ruiz interpretaba el papel de Ana Ozores; Alex Gadea el de Fermín de Pas, sacerdote y el confesor de Ana; Jacobo Dicenta interpreta el personaje de Álvaro Mesía, un aristócrata conquistador. El resto de papeles estaban repartidos entre Pepa Pedroche, Francesc Galcerán, Alejandro Arestegui, Lucía Serrano y Joaquín Notario.

La representación fue estupenda. Todos los actores estaban perfectamente elegidos. Uno de los mejores repartos que he visto. Al acabar la obra, tras quemarme las palmas de las manos a aplausos uno sale con ganas de volver vivir la experiencia, y si hubiera tenido la novela en casa, no me queda duda de que la hubiera comenzado al llegar a casa. Mis aplausos.



sábado, 3 de mayo de 2025

Los partidos cruciales

Supongo que recordarán que el año pasado mi equipo, el Málaga CF, ascendió de Primera Ref a Segunda División, lo que ahora viene llamándose absurdamente la Liga Hypermotion -cosas de patrocinadores con dinero-.

Ascendimos, digo, y ahora en esta nueva temporada tocaba no descender y asentarse en la categoría de plata, cosa complicadísima especialmente si el equipo no tiene lo que sobraba a aquel famoso poderoso caballero. Ya saben. Adaptar una plantilla a competir en una categoría superior, siempre es difícil, y más si esa plantilla está plagada de jugadores jóvenes, como es el caso del Málaga. Y lo cierto es que no comenzamos bien.

De las primeras diez jornadas, sólo dos victorias, pero tan sólo una derrota, lo que supuso 7 empates. Puntuar de uno en uno no es suficiente cuando la victoria se premia con tres puntos. Aún así, con 13 puntos nos manteníamos fuera del descenso, aunque con el corto margen de tres puntos, una distancia de una sola jornada. Comenzaron a colgarle a Pellicer el cartel de entrenador cagoncete.

Más o menos íbamos así, coqueteando con el descenso más de lo deseado para la estabilidad de nuestros nervios. Pero en enero encadenamos tres derrotas consecutivas y seguidamente recuperamos con dos victorias. Cuando parecía que estábamos mejor, encadenamos 5 derrotas y una victoria en 6 partidos. Otra vez con el susto sobrevolando sobre nuestras cabezas.

Llegada la jornada 35, cuando ya queda poco margen de error, estábamos por encima del descenso pero de nuevo sólo a 3 puntos del descenso. Esto es lo que había que evitar. Pero es lo que hay. Cada partido una final. En la jornada 36 tocaba enfrentarse al Eibar fuera de casa y arañamos un empate que sirvió para alejarnos un punto más. Las jornadas que venían eran más que decisivas porque además eran dos jornadas consecutivas en casa. Contra Castellón y Granada. El primero luchando contra nosotros por no descender, mientras que en el segundo partido el Granada luchaba por conseguir una plaza en el playoff de ascenso. Las realidades distintas.

El Málaga pidió el apoyo de la afición. Allí estuvimos. El Málaga es un sentimiento. Victoria en los dos partidos, los dos por un pírrico 1-0. Ya saben, para mantener los nervios activos. Prácticamente se consiguió la permanencia en esos partidos. Chupe hizo gol en el primer partido y Antoñito Cordero, de penalti, en el segundo. Con esas dos victorias y los  seis puntos que valían su peso en oro, conseguimos distanciar el descenso a nueve puntos. Si bien quedaban cuatro partidos y todavía era posible descender, parecía ya una distancia insalvable para unos equipos -los que ocupaban plazas de descenso- que tenían ciertas dificultades para puntuar. 



Pd: Finalmente acabamos la Liga en decimosexta posición, con 53 puntos, con ocho puntos sobre el descenso. Un año complicado en el que fuimos el equipo de la categoría que más empató con 17 ocasiones, 12 victorias y 13 derrotas. Se viene verano movidito.


martes, 29 de abril de 2025

El día que se fue la luz

El lunes 28 de abril, a eso de las 12:30 de la mañana, mientras trabajaba, se fue la luz. Hace tiempo que no se va la luz. Piensas que ha sido una subida de tensión y vas a comprobar el cuadro de luz, suponiendo que es sólo cuestión de subir el diferencial, que habrá saltado por una sobrecarga. Pero no. Abres la puerta al rellano e intentas encender la luz del pasillo para comprobar si es algo del piso o del bloque. Sigue sin haber luz y confirmas que es algo del bloque, o de la calle. Así que poco puedes hacer. 

Coges el teléfono y lees que un amigo de Barcelona, en un grupo de whatsapp, pregunta si se ha ido la luz en nuestra ciudad, y ves cómo uno de San Sebastian y otro de Madrid dicen que sí. ¿Cómo? ¿Estamos en un apagón nacional? Si se ha ido en toda España no será cosa de subir un diferencial. Mi primer pensamiento fue escribir por whatsapp al grupo familiar. Hablé con Sofía y le dije que comprara pan, que así al menos un bocata comemos, porque sin luz, poco podíamos cocinar. Les pedí que ahorraran batería de los móviles porque no íbamos a poder cargar, salvo que las baterías externas que tenemos en casa, esté cargadas. Imposible saber cuánto tiempo íbamos a estar sin electricidad.

En casa no solo fallaba la luz. Sin electricidad el motor del agua del bloque no funcionaba. Una vez usada el agua de la cisterna, no habría más hasta que volviera la luz. Además, al no funcionar el motor del agua tampoco podíamos ducharnos. Poco podíamos hacer en casa cuando oscureciera. Internet dejó de funcionar. Las velas no alumbran tanto como para poder leer, entonces fue cuando me acordé de las luces de navidad, y de que teníamos una tira de led que funcionaba con pilas, y así pude pasar las horas de apagón enganchado en la lectura. Ni tan mal.

Nos acostamos a dormir todavía sin electricidad. Con la incertidumbre de si volvería antes de despertar, porque al despertar podíamos tener electricidad y regresar una nueva normalidad o bien el apocalipsis. 


sábado, 26 de abril de 2025

Lo demás es aire - Juan Gómez Bárcena

Para mi cumpleaños pasado mi amigo Miguel me regaló Lo demás es aire, el libro de Juan Gómez Bárcena. Ya me había comentado en anteriores ocasiones que lo había leído y le había gustado mucho, y me recomendó que me lo leyera, que estaba seguro de que me iba a gustar. Como veía que no yo no lo compraba ni lo sacaba de la biblioteca, aprovechó mi cumpleaños y me lo regaló y bueno, como me conoce, ya así, casi que me obligó a leérmelo. 

Lo puse en la cola de próximas lecturas, y varios libros después comencé a leerlo. ¡Qué libro más extraño! Comienzas leyendo un libro que tiene fechas con años en los márgenes, y esos años parecen no tener ningún orden ni ningún sentido aparente, hasta que vas descubriendo lo que todos sabemos, que un año no indica nada más allá de una porción de tiempo.

El libro es así, un texto continuo de situaciones ocurridas en un mismo lugar, Toñanes, un pueblo o más bien una aldea cerca de Santander, sólo que en distintos años. Historias entremezcladas en las que Toñanes disfruta tanto de una romería en 1946, o de un ammonite que muere en el Cretácico. Van surgiendo relatos y el autor lleva una especie de cronología adosada a cada historia. A veces en el mismo párrafo se reúnen distintas fechas. Todas las historias entremezcladas.

El hilo es el lugar y el tiempo de las personas que pasaron por allí. Todos de alguna manera coagulan en la historia de Toñanes. Pequeños relatos que van escribiendo la historiografía del lugar. Vidas relatadas que van cuajando, espesando, en el conjunto que son las memorias de las personas que en realidad forman la biografía de Toñanes. Todo concentrado en una aldea pero dispersado en la extensión de milenios de la vida. Todo concentrado en  un libro y dispersado, nuevamente, en los pensamientos de millares de lectores. 

Una narración compleja pero a la par sencilla, atravesada de recuerdos y ficciones que son un diario personal del lugar del que ya todos los que nos introducimos en su memoria, en sus calles y sus gentes con esta lectura, somos parte de él, o más bien podría decirse que una vez leído, Toñanes ya es parte de nosotros. Me encantó.

Gracias Miguel



sábado, 19 de abril de 2025

El nacimiento de Tari

Los que siguen este blog, es decir una tercera parte de cuatro gatos, saben que me encantan los animales y que desde las pasadas navidades poseo y luzco orgulloso un pase anual para el Biopark de Fuengirola, y casi siempre que encuentro un momento intento acercarme a visitarlo, especialmente ahora que en la madrugada del último sábado de marzo una cría de tapir malayo, tras más de un año de gestación, nació en el Biopark. Todo un acontecimiento.

Según leí se calcula que quedan poco más de dos mil ejemplares de tapir malayo en el mundo, y 45 de ellos en zoológicos que trabajan en su protección. Según parece sólo han nacido 24 en todo el mundo en la última década. Las hembras suelen parir sólo una cría y como tiene gestaciones de 13 meses pues es una especie de reproducción lenta, lo que agrava aún más su peligro de extinción. 

Teniendo en cuenta que la pareja de tapires malayos del Biopark (Mekong y Rawa, así se llaman) son los únicos que hay en España, el logro del nacimiento de Tari -así la han llamado- es un acontecimiento único y extraordinario. 

Los tapires malayos son unos mamíferos enormes, que puede alcanzar los 300 kg y medir más de 2m. Son fácilmente reconocibles por su coloración blanca y negra, como un panda, aunque tienen el cuerpo similar a un cerdo con trompa. Son animales prehistóricos y están emparentados con los rinocerontes y los caballos actuales.

He de decir que Tari es muy jovial, se mueve rápido y parece alegre, curiosa, pero lo que llama más la atención es que es de piel moteada, como el lomo de un cervatillo. Parece que a medida que vaya creciendo irá cambiando gradualmente su apariencia hasta adquirir la coloración de los adultos.

Salí del Biopark como orgulloso, como viviendo una satisfacción tonta, casi absurda, pues poco mérito tengo yo, pero sí que salí contento de haber visto algo que poca gente ha visto en su vida, una cría de tapir malayo.

viernes, 11 de abril de 2025

Mañana y tarde - Jon Fosse

Cuando lees un libro que te gusta, estás deseando comenzar otro del mismo autor. Es algo que normalmente ocurre, es casi un pensamiento directo, correlativo. Si una cosa te gusta, lo evidente es continuar. Pues en cuestión de lecturas yo lo evito. Me gusta darles tiempo a las lecturas. Intento, sin otra razón aparente, salvo un capricho personal, ir saltando autores, incluso voy más allá y suelo intentar saltar autores y épocas. Me gusta ir pasando de lecturas contemporáneas a clásicas, pero también mezclar entre narrativa con poesía o ensayo. Además, me gusta salpicar lecturas de autores hispanoparlantes con autores de lengua extranjera. Soy así, particular y antojadizo.

Esto que comento es una pauta personal, para nada un mandamiento, porque por encima de este orden está el libre albedrío o la voluntad instantánea del momento. Es una querencia, una especie de equilibrio general, como si cuidara la nutrición de mi cerebro de la misma forma que busco la variedad en la alimentación digestiva. Tonterías personales. Supongo que soy yo alejándome de los radicalismos.

Después de leer Blancura de Jon Fosse, me quedé con ganas de leer otro de sus libros. Pero, como digo, pasé a otro tipo de lectura. Sin embargo, semanas después, pasé por la biblioteca y cuando vi este libro, no pude evitar llevármelo a casa. Se me quedó enganchado de tal manera, que comencé a leerlo allí mismo. 

Mañana y tarde es un libro corto, una lectura breve, pero intensa, con ese aire de misterio e hipnotismo que desprende la escritura de Jon Fosse. ¿Es un cuento? No diría tal, pero sí que tiene el aire de un cuento. ¿Es una novela de misterio? ¿de ciencia ficción? Sí, pero no. ¿Entonces qué es? Quizás cada persona pueda entenderla de manera distinta, quizás lo mejor sea leerlo y sacar sus propias conclusiones. O no. 

lunes, 7 de abril de 2025

Escapada rural a Pinseque

Dicen que el roce hace el cariño y creo que es así a pies juntillas. Ese roce se puede hacer día a día en el trabajo con un compañero, en el ascensor con un vecino, o como el caso que me ha tocado a mí: por redes sociales. Así es. Un foro en español de mi banda de rock favorita, Pearl Jam, donde entrabas a hablar de música, y a comentar giras, conciertos discos,... poco a poco vas conociendo a las personas que están detrás de las palabras. Un día coincides en un concierto de una gira, otro día en tal otra gira, y lo que empezó como una curiosidad va, con el paso de los años, y miles de palabras escritas en un teclado, ya sea de un ordenador o un móvil, en un foro o en un grupo de whatsapp creando conexiones, vínculos. La música y las palabras siempre pueden unir a las personas.

De manera que esa amistad en la red, ese nexo virtual, va creando nudos de cercanía, lazos acompasados por conciertos y música compartida. Festivales de común confluencia, reuniones de primeras filas. Recomendaciones musicales que dicen más de lo que suena. Así, coincidiendo en gustos musicales va uno mimando una relación sin más ambición que la de compartir el tiempo -quizás lo más importante que tenemos-  con la solidaridad del que siente de manera similar al otro. Coincidencias del primer mundo.

Con el paso de los años, a veces, incluso, conseguimos sacar un fin de semana para juntarnos y echar unas risas. Pepi y yo volamos a Valencia, donde nos recogió en coche un amigo valenciano, con el que fuimos a Pinseque, cerca de Zaragoza. Este año, una madrileña, un uruguayo, una granaina, un vasco, un valenciano, un burgalés, una wisconsinesa, junto con estos dos malagueños y un par de alegres canes nos reunimos en una casa rural. Echar unas risas, compartir unos chuletones, disfrutar de la compañía. No hace falta mucho más para ser felices.

miércoles, 2 de abril de 2025

Ken Stringfellow en la Sala Core

Había escuchado que Ken Stringfellow anunciaba una gira y que venía a Málaga. Al principio confieso que no recordaba bien quién era, pero rápidamente, con un pequeño abrir la ventana y asomar la nariz a San Google le puse cara como uno de los miembros de The Posies, y como exmiembro en bandas como Lagwagon o REM. Venía a presentar su disco en solitario, Circuit Breaker, que en ese momento no había ni escuchado hablar de él. El concierto estaba fechado el primer martes del mes de abril en la Sala Core, que es la antigua Sala Velvet, y bueno, no era un día que me viniese especialmente mal.

Así que me puse manos a la obra y le di unas cuantas vueltas al disco y la verdad es que me ganó. Un disco muy versátil, con letras muy sinceras e íntimas. Según me informé venía a presentarlo en solitario, lo que por un lado puede quitarle brillo al concierto pero por otro lado le da un sentido más cercano a la actuación. Se presentó con un esquelético órgano Yamaha y una guitarra eléctrica Gretsch, de un intenso rojo cereza.

Una vez en la sala Core, recién pillada mi cerveza sin alcohol -cuando me toca conducir no hay alcohol que me acompañe- todavía con la música de ambiente puesta, Ken entró en la sala y como yo estaba situado muy cerca a la entrada, y fui casi el primero que se encontró, me ofreció la mano como saludo. Le di la mano y seguidamente fue saludando a los que estábamos situados en las primeras filas. De esto hablaba también cuando digo que un concierto en solitario tiene una cercanía que no es fácil de encontrar en otros ambientes. 

Vestía una camisa hawaiana de estampado de un mar esmeralda con olas de influencia oriental, unos pantalones grises verdosos y unas Vans altas con estampado de piel de leopardo. Se colgó la guitarra al hombro, saludó con un alegre ¡Hi! Mientras afinaba la guitarra eléctrica se presentó en inglés diciendo que había estado en el infierno, también en el cielo y que ahora estaba en Málaga, que era mucho mejor. Y de esa manera comenzó con los acordes de Tears Tumblin', el tercer tema del disco. Las canciones presentadas de esta manera, más desnudas, perdían fuerza pero ganaban en esencia y sinceridad. Así fueron cayendo canciones del disco como Circuit Breaker, There o Trust, que la cantó desgarrándose la garganta. ¡Me encantó!

Interpretó canciones de sus discos anteriores, pero también alguna de The Posies, Big Star o The Disciplines. Fue saltando interpretaciones entre la guitarra y el órgano. Me pareció muy curioso que algunas canciones, especialmente las que tocaba a los teclados, no sé si por su forma de modular la voz, por su composición, o por lo que sea, me recordaron mucho a un sonido Beatles

Conforme iba avanzando el concierto, y escuchas las canciones, si estás atento a las historias que cuenta sobre sus propios temas, sobre cómo crecieron, sobre en qué momento de su vida lo compuso, poco a poco vas conociendo a la persona detrás del artista. Llegado a los bises se metió entre el público con la guitarra y para terminar el concierto ofreció una versión de un tema que siempre me ha encantado, A song for you de Gram Parsons. Es una canción preciosa, que tiene un aire ceremonial, de comunión espiritual, y con los ojos de azul clarísimo de Ken y el pelo largo liso, cayéndole sobre los hombros, parecía un líder religioso en un momento de misticismo. Yo al menos flotaba de forma emocional. 


miércoles, 26 de marzo de 2025

Miss Marte - Manuel Jabois

Miss Marte es mi primer contacto con la literatura de Manuel Jabois, al que ya conocía por sus escritos de opinión en prensa, sus artículos y algunas de sus intervenciones en televisión. Sentía curiosidad por leer algo extenso de él.  Todo lo que venía escuchando alrededor de sus novelas eran cosas positivas.

Miss Marte es una novela a medio camino entre un esbozo de guión de cine y un relato largo. Al principio me pareció una historia un tanto extravagante, incluso irreal, algo probable en la literatura sin menoscabo del interés o la calidad, pero conforme las páginas iban tejiendo la historia, una musiquilla fue creciendo entre sus párrafos. Una especie de cantinela suave, lejana, que transitaba la juventud y el drama. Un pueblo de costa, amores a primera vista, una niña de dos años, arena, sol y secretos.

La narración va llegando a su fin, hilando en el teclado del autor un final que bien podría ser un principio, pero que finalmente, y no pretendo estropear la trama a nadie, es tan perfectamente redondo que hace que este libro sea una joyita.

PD: Manuel Jabois vino a Fuengirola a presentar su último libro, Mirafiori, y me dedicó Miss Marte.