lunes, 21 de julio de 2025

Historia menor de Grecia - Pedro Olalla

Siempre me he sentido atraído por la Historia, en especial por la Historia Occidental, que es la que me pilla más a primera mano. La invención de la escritura, la civilización egipcia, la democracia ateniense, el Imperio romano, las cruzadas, el Imperio bizantino, la caída de Constantinopla, el descubrimiento de América, el Imperio español, la revolución francesa, las Guerras Napoleónicas o las Guerras Mundiales... miles de historias apasionantes, llenas de aventuras, sangre y muerte, pero también de dicha, amor y pasión. Las pequeñas historias de la historia son el aderezo de las grandes historias. La chicha como diría mi madre. No hay gran historia sin la suma de muchas pequeñas historias.

La base fundamental de esas pequeñas historias es el individuo. Y la historia en general se crea con acciones de los individuos como sociedad. Los cimientos de la Historia son, en muchos casos, las consecuencias o las reacciones de sentimientos básicos en el ser humano. El amor, la venganza, la ambición son tan naturales en el ser humano como la vida y la muerte. Los avances sociales son repercusiones de esta búsqueda innata en el individuo, como pueden ser la búsqueda de la felicidad o la necesidad de libertad.

El hambre nos ha hecho avanzar más como sociedad que la gula. Una personalidad obstinada puede llevar a las personas tanto al éxito como a la tumba. El carácter, la singularidad del individuo es la chispa, que en ocasiones se apaga en el primer soplo y en otras resiste una gran ventisca. Los adelantos sociales han ido llegando con victorias pero también con derrotas, con pasos hacia adelante y saltos hacia atrás. Los avances científicos y los descubrimientos también han marcado puntos de inflexión en la línea de la historia.

¿Somos una mejor sociedad que la que contemporanea del imperio romano? Sin duda. ¿Hemos cambiado tanto en realidad? ¿Dos mil años de evolución han supuesto un cambio tan grande? Ciertamente hay muchísimos cambios. Nos desplazamos en aviones o coches, tenemos televisión y circo. La alimentación es más variada pero también con más insecticidas. La manera de vestir han cambiado en muchísimos aspectos, pero en lo esencial, no hay tanta diferencia. Los seres humanos seguimos buscando la felicidad y el bienestar diario con el sudor de nuestra frente. Sí, existen millones de diferencias en calidad de vida, en nuestro quehacer diario, pero el individuo como tal, no ha cambiado tanto. Puede que seamos más tolerantes,  puede que incluso más democráticos, pero en esencia no creo que hayamos avanzado gran cosa. 

En este libro de Pedro Olalla se cuentan pequeñas historias que sirvieron para crear la gran Historia de Grecia. A mí me gustó mucho. Un libro que leí en un alto porcentaje en la playa de Fuengirola.


viernes, 18 de julio de 2025

Intercambio '25

El día 3 de julio Sofía y Miguel cogieron una avión camino de París. ¡Quién pudiera! La idea era ir a ver a su "familia francesa". Desde hace unos años venimos haciendo intercambios con una familia francesa para que nuestros niños practiquen el francés y ellos, cuando vengan a Málaga, practiquen el español. Más o menos pasan una semana allí y seguidamente una semana aquí.

En esta ocasión ellos marcharon primero. Célia, Alicia, Florent, Magali y Olivier los esperaban allí. Los recogieron en el aeropuerto de Orly, y seguidamente tiraron para Rouen, donde la familia francesa tiene su vivienda. Siempre les tienen preparados un montón de actividades. En esta ocasión visitaron París -algo que no les importa visitar-, hacerse fotos con la Torre Eiffel nunca está de más y como el acuario que está bastante cercano también lo visitaron.

En una especie de centro comercial fueron a una bolera y jugaron a los bolos toda la familia. Estas cosas competitivas a mis hijos les gusta. Tienen el gen competitivo bastante desarrollado. También visitaron el museo de Bellas Artes de Rouen y mandaron algunas fotos de obras impresionantes.

Durante su estancia en Rouen, se daba la casualidad de que el Tour de France, pasaba por allí, así que fueron a verlo pasar. Llevaron hasta una pancarta, y gracias a él Sofía consiguió una camiseta.

Otra de las actividades que se pueden hacer en la Normandía en julio es ir a la playa, pero claro, la playa de allí no tiene mucho que ver con el concepto de playa que tenemos por aquí. Aunque la zona de playa es extensa, parece ser que tenía bastantes piedras, y además el agua estaba congelada, y bueno, es una experiencia distinta. 

Una semana pasa volando, y como a veces no sólo vuela el tiempo, así regresaron Sofía y Miguel acompañados de Alicia, Florent -que venía a nuestra casa por primera vez- y Magali, que quiso venir a acompañarlos.

Los recibimos en el aeropuerto pero como todos juntos somos siete, Pepi y Magali fueron en tren mientras yo llevé los niños a casa y seguidamente fui a recogerlas a la estación. Como llegaron prácticamente a la hora de la cena, decidimos ir a la pizzería cerca de casa. También se unió a nosotros Claudia -la novia de Miguel-.

El primer día era viernes y claro, me toca trabajar, así que bajaron a tomar churros cerca de mi trabajo y así pude unirme a ellos. Miguel tampoco pudo venir porque ya se unió al campus de fútbol donde trabaja como monitos. Luego siguieron hacia el castillo de Fuengirola, por el paseo marítimo e incluso fueron al centro comercial. A la vuelta en casa, Pepi preparó una arroz estupendo. Después de la comida llevamos a Magali al aeropuerto donde regresaría a París y nosotros fuimos con los niños a la playa.

Por la noche fuimos a Rigodón, donde se apuntó Celia, María José y Francisco, también Claudia y el abuelo Felipe, que luego nos invitó a todos a un helado en el paseo marítimo. La luna estaba muy baja, y tenía un color anaranjado precioso. 

Al día siguiente, sábado,  Alicia, Florent, Miguel y Claudia, Sofía e Ignacio junto con Pepi fueron al Parque Acuático. Echaron todo el día. Incluso comieron allí, porque Pepi preparó unos bocadillos estupendos de tortilla de patatas. La cena la hicimo picando en casa porque ya venían muertos de cansancio.

El domingo teníamos previsto visitar el Selwo Marina de Benalmádena. Pepi llevó en el coche a los niños y yo -como no cabíamos todos en el coche- fui en tren y desde la estación andando hasta el parque. Creo que les gustó visitarlo. Los pingüinos y los delfines lo que más. Por la tarde Sofía e Ignacio junto con Alicia y Florent fueron al cine y vieron una película española, y cenaron en el Burger.

El lunes, después de un fin de semana tan intenso, durmieron hasta tarde, Pepi no quiso despertarlos porque no tenían prisa. Comieron en casa y por la tarde fueron a la playa a echar la tarde y hasta la noche porque pidieron pizza a la playa y allí cenaron. Hizo un día de playa estupendo.

La playa cansa mucho. Doy fe. Es curioso, no haces otra cosa que estar tumbado y darte un remojón pero cuando llegas a casa el sol te ha cargado de energía, pero al mismo tiempo te ha dejado tieso. Así que por la mañana descansaron, comimos en casa y por la tarde fuimos de paseo turístico a Málaga. Se apuntaron Ignacio y Claudia y ya éramos un grupo de ocho. Paseamos por el centro, dimos unas cuantas vueltas por Málaga, enseñándoles la zona más monumental y cenamos en Casa Lola que es un sitio que gusta mucho a Pepi, porque a ella lo que más le gusta es picar.

A la mañana siguiente vino Magali. Su vuelo aterrizaba casi a la hora de comer, así que la recogimos y comimos en casa.  Luego por la noche, como era el día del Carmen, cenamos en el chiringuito Rancho Playa y tuvimos tiempo justo después de ver pasar la procesión, y disfrutar la entrada de la Virgen en el mar. Claudia e Ignacio también se apuntaron, y al acabar tomamos un helado. 

El último día de su estancia en casa volvimos a una de las cosas que más ha gustado a Alicia, los churros con chocolate. A mí me tocó trabajar y a Miguel también en el campus, y Sofía alguna clase en casa. Almorzamos en casa y justo después tiramos para el aeropuerto. Fueron unos días intensos y lo pasamos genial. Yo creo que ellos también, es una experiencia que imagino que nunca olvidarán.


martes, 8 de julio de 2025

Sara Dowling Quartet en el Portón del Jazz

El Portón del Jazz volvió a ofrecer conciertos de jazz los viernes de julio. El primer viernes de julio, el día 4 de julio, fecha en el que se celebra el Día de la Independencia Americana, acudimos mi amigo Miguel y yo a ver a Sara Dowling Quartet. El concierto vino marcado por las últimas noticias de la Guerra de Gaza, pues Sara Dowling es una cantante palestino-irlandesa, y aunque lleva viviendo dos años en Valencia, gran parte de su familia vive actualmente en Amán, la capital de Jordania, exiliados desde Palestina. El genocidio en Gaza por parte de Israel contra la población civil palestina no tiene nombre.

Sara posee una voz intensa y una fuerza interpretativa que creo que se vio acentuada por el momento particular de su vida. Al igual que ocurrió con el setlist, que estuvo marcado por una selección de canciones elegidas para el día. Esto provocó que el concierto alcanzara momentos de mucha emoción. 

El cuarteto estaba formado además de por Sara Dowling a la voz; su marido italiano, Dario Di Lecce al contrabajo, el pianista húngaro, Mátyás Gayer y en la batería el británico Steve Brown

Uno de mis temas favoritos del concierto fueron el standard con sonido íntimo Speak Low y una versión de Sarah Vaughan de I'm glad there is you.

La movida versión  I hadn't anyone till you dio paso a varios estupendos solos de los instrumentistas y seguidamente interpretó una canción propia muy sentida, Our matches aren't parades.


lunes, 30 de junio de 2025

Una nueva temporada

Vine no hace mucho en este blog a comentar que salvamos la temporada en la Liga Hypermotion con algo de apuro. No en el último minuto, ni siquiera en el último partido. Matemáticamente -si no recuerdo mal-fue en la victoria en casa contra el Sporting por 2-1 en la jornada 40. Con dos jornadas de antelación.

Tras las dos victorias en casa frente al Castellón y el Granada, fuimos a Elda, y perdimos contra el Eldense -que era rival directo por la salvación- por 1-0. Luego ganamos al Sporting y seguidamente perdimos con un lanzado Elche que ascendió a primera división. Nos despedimos en casa contra el Burgos con un empate a dos que no nos dejó muy mal sabor de boca porque en el minuto 80 íbamos perdiendo 0-2. Pero en dos minutos empatamos el partido e incluso tuvimos alguna que otra ocasión para remontar el partido.  Al menos fue un partido entretenido pasa acabar la temporada.

Ahora llega un largo verano. Acabada la liga a finales de mayo y sin vuelta prevista hasta mediados de agosto es el tiempo de los representantes y los cambios de cromos. El tiempo para la preparación y para poner la base de lo que está por venir, que aunque es imposible conocer a ciencia cierta, sí que si se hacen las cosas bien, pues tal vez, se consiga el objetivo.

En el horizonte varias renovaciones pendientes y algún jugador al que se le abría la puerta. El primero en salir fue Kevin Medina al Córdoba. Lo cierto es que yo esperaba más continuidad de Kevin que si técnicamente es sobresaliente, su actitud y su disposición para retener la pelota a veces exasperaba. Y echar una mano en la recuperación de balón no es su fuerte. Aunque tiene sus días. Suena que va a venir el malagueño Joaquín Muñoz libre desde el Huesca. Sería un buen fichaje, creo yo.

Antoñito Cordero se marchó gratis al Newcastle, que probablemente lo ceda. Y ahora estamos pendientes en este hastío soleado de que podamos fichar jugadores que lo reemplacen. Por si acaso, en mi casa, y en mi familia pusimos nuestro granito de arena comprando la nueva camiseta. Todo sea por ayudar. Que no se diga. El carnet es innegociable. Ya estamos deseando que comience la próxima temporada.


domingo, 29 de junio de 2025

Nikki Hill en el Teatro Cervantes

En cuanto vi que Nikki Hill venía a Málaga a ofrecer un concierto, supe que era un evento que no me quería perder. La anterior ocasión en mi ciudad fue en 2022 cuando actuaron en el Andalucía Big Festival, y aunque yo asistí a ese festival, su concierto se solapaba -creo recordar- con Los Planetas, que es donde quería ir la mayoría de mis acompañantes, así que como también me gusta la banda granadina, me perdí a la banda americana. Una pequeña espinita me quedó aquel día. Suelo acudir a los que creo que son más complicados de ver, pero tampoco había visto a Los Planetas en un festival y bueno, en los dos no podía estar.

Así que ahora su concierto en Málaga era prioritario, pues aunque ya los he visto en directo, y la espinita ya no me la iba a poder sacar, porque lo que me perdí ya me lo perdí. Sí que no quería volver a perdérmelos por segunda ocasión.

En 2019 Rafa y yo fuimos a Granada para verlos tocar en la sala El Tren. Y la verdad es que fue un conciertazo. Lo pasamos estupendamente. Tengo muy buen recuerdo de aquel concierto.

He de decir de antemano que el Teatro Cervantes, que es probablemente el recinto en el que más conciertos he visto en mi vida, no me parecía una opción muy acertada. Nikki Hill son una banda para verlos con una cervecita en la mano y especialmente de pie, donde uno puede mover el esqueleto aunque sea sólo para llevar el ritmo. Pero bueno, si había que verlos encorsetados en una butaca del patio de butacas del teatro, se veía.

La banda la componían Hikki Hill a la voz,  Matt Hill, su marido, a la guitarra, Laura Chávez a la guitarra, y Nick Gaitán al bajo y Marty Dodson a la batería. Que es exactamente la misma formación con la que los vi en Granada.

El sonido fue formidable y ellos son una banda que se manejan en directo como pez en el agua. La energía y la desgarradora voz de Nikki, los pegadizos riffs de Matt, el saber estar de Gaitán, el ritmo preciso de Dodson y las entradas y salidas con la guitarra de Laura son maravillosas. En conjunto son una banda carne de directo.

Tocaron canciones de su disco por venir. Yo creo que un total de siete temas, además de canciones de sus anteriores discos y un par de versiones. Every time I see you I go wild de Stevie Wonder y Rocker de AC/DC con la que acabaron el concierto. A ver si vienen en otra ocasión a presentar ese disco.

Como no es sencillo hacer fotos en el Teatro Cervantes, os pongo el cartel y una foto del techo de teatro, que es precioso.

jueves, 12 de junio de 2025

Las ganas - Santiago Lorenzo

Cuando hace unos años leí a Santiago Lorenzo por primera vez con su novela Los asquerosos me lo pasé muy bien. Mucho. Hacía tiempo que no me reía tanto leyendo. El humor es una de las más espléndidas y eficaces medicinas que conozco. Al menos a mí me sienta muy bien, e imagino, que como a mí, a la mayoría de las personas también, aunque sé que no todo lo que me gusta a mí le gusta al resto de los mortales, ni que lo que me sienta bien a mí, por obligación, provoca lo mismo en los demás. Pero hay cosas, no todas, que sí, que tengo en convergencia con el resto de mis congéneres. El humor -creo- es una de ellas.

Las ganas es un libro tremendamente imaginativo, como todo lo que llevo leído del autor (que tampoco es mucho). Es una historia simple y desgarradora, natural y heredera de los tiempos aislados que vivimos, en los que Benito, un hombre que puedes ver pasear en solitario dando patadas a las latas que encuentra por el camino de cualquier calle de cualquier ciudad, está deseoso de tener pareja y librarse de una vida sin calor, dedicada a su trabajo como empresario químico.

Un buen día conoce a María. Una mujer soñada para Benito, alejada de sus inventivas experiencias de de imaginaciones y proyectos en el aire. María es una mujer de carne y hueso. Todo encaja. Él está tremendamente loco por ella, ella está tremenda y alocadamente por él. Se desean, se necesitan, se aman... pero hay un pero y no es la falta de ganas. Ese pero de Benito, sin ser un defecto de María, ni una deficiencia, ni tara ni fallo, lo cambiará todo. Un pero en forma de inconveniente que alterará todos los acontecimientos convergentes en esta historia de unión tragicómica. Yo me lo pasé genial. Si quieren pasarlo bien, léanlo. 

Este es un libro que me he leído casi en su totalidad en la playa junto al mar. No es mal asunto.


miércoles, 11 de junio de 2025

Dream Theater en el Marenostrum

Se anunció que la banda estadounidense de metal progresivo Dream Theater venían al Marenostrum de Fuengirola, y aunque no son mi banda ideal, ni los sigo con apasionamiento, sí que es una banda que respeto, especialmente a su guitarrista principal John Petrucci, que está considerado por los entendidos uno de los mejores guitarristas del mundo. Es algo que no me quería perder, y mucho menos tan cerca de casa. Petrucci está incluido en el G3, o Guitar 3, en el que participan tres de los mejores guitarristas solistas del rock actual: Joe Satriani, Steve Vai y John Petrucci.

El batería Mike Portnoy, que recién regresaba a la banda tras más de una década fuera de ella, es también considerado como uno de los mejores baterías de la música. Ostenta todos los premios que un batería puede alcanzar y cada año está liderando la lista de los mejores baterías del mundo. Al bajo el introspectivo John Myung, que es, junto con John Petrucci, los dos únicos músicos que han permanecido en la banda durante toda su trayectoria, porque aunque Mike Portnoy fue batería fundador, estuvo fuera unos años. 

Completaban la banda Kevin James LaBrie, voz cantante, que no es miembro fundador pero está con la banda desde 1991 y a los teclados el siempre peculiar Jordan Rudess que aunque es el que menos tiempo lleva, está desde 1999. En definitiva es posible que sea la mejor formación histórica de la banda neoyorquina. Sobraban razones para ir a verlos en directo.

El concierto comenzó con la famosísima música de la película Psycho (Psicosis se tradujo en castellano). Una introducción para la ducha de notas que se nos venía encima. He de decir que me quedé sorprendido por el despliegue audiovisual con el que se hacían acompañar. Uno piensa que una banda de metal progresivo puede ser algo oscuro y aburrido, pero para nada fue así. Unas pantallas bien grandes que traían. El tamaño de la batería era algo digno de admirar, tres bombos y una gran cantidad de platillos, muchos colocados a baja altura (conté unos 12). Además Mr Portnoy también hacía los coros.

Es asombroso ver tocar a John Petrucci. Se planta con la típica pose con las dos piernas abiertas, pantalones ajustados, con la guitarra bien ceñida y muestra una concentración que pareciera que está operando a alguien a corazón abierto. Los cambios de ritmos, la velocidad de las notas. Sin el más mínimo fallo. Yo al menos no lo escuché, pero es que además sonaba con una nitidez extraordinaria. El dedo poniendo la posición y presión precisa en cada momento a una velocidad inusitada. Quizás su forma de tocar pierde espectacularidad plástica, pero es que Petrucci no está ahí para exhibirse o no al menos de una forma visual, sino de forma auditiva. Es un lujo verle tocar. Panic Attack sonó de maravilla. ¡Qué fuerza tiene esa canción! The Enemy Inside también sonó con una fuerza atronante.

Se despidieron con Pull me Under que es con probabilidad su canción más famosa. Dos horas de conciertos clavadas casi que a metrónomo.


miércoles, 4 de junio de 2025

Mi Selectividad

Hace muchos, muchos años en una galaxia no muy lejana yo hice en Málaga mis exámenes de selectividad. No recuerdo bien pero creo que fue en la actual Facultad de Filología Hispánicas. En ese momento aún no tenía claro lo que quería cursar en la universidad. No he tenido yo una vocación sobresaliente en mi vida. Quizás la música, y puede que mi curiosidad por la biología o los animales, pero también se me daban relativamente bien los idiomas o las matemáticas. A mi madre le hubiera gustado que yo estudiara medicina, y quizás no se me hubiera dado mal, pero no me atraía nada eso de trabajar en un hospital. Me parecía un trabajo triste y depresivo. 

Finalmente no sé muy bien por qué me apunte en Ingeniería Técnica Industrial, quizás tenía un nombre rimbombante y llamativo, quizás me pareció que eso de las estructuras sonaba bien. Siempre tuve buena visión en 3D, y eso de construir me atraía, al menos así fue con los Lego. La realidad es que no era yo muy consciente de dónde me metía. Me gustaba, pero no me encantaba, la verdad. Acabé la carrera pero antes de terminarla ya estaba trabajando en un Estudio de Arquitectura, donde el trabajo me gustaba más de lo suponía por que le veíamos en la carrera. Así que no me quejo.

De eso, digo, hace muchos, muchos años. La temible Selectividad de entonces ahora se llama PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), aunque en estos últimos años ya le han cambiado el nombre en varias ocasiones, EBAU o EvAU. Para mí, en cualquier caso, siempre será la Selectividad.

Pero lo que venía yo a contar hoy aquí, que me pierdo en circunloquios, es que aquella lejana prueba de selectividad, a mis tiernos diecisiete años, suponía dos días de nervios y agobio, tensión y estrés de ese que te quita días de vida, en cambio, ahora, muchos, muchos años después, como mi mujer es profesora, y en ocasiones correctora de selectividad, lo veo desde el otro punto de vista. Ahora, cuando la seleccionan como correctora, tiene que ir a la localidad donde sea la prueba, siempre dentro de la provincia, y tiene incluida una habitación de hotel los días que realice la prueba. 

Así que yo la llevo, y me voy a trabajar, pero al acabar mi trabajo regreso con ella y pasamos la tarde como si estuviéramos de viaje, hacemos turismo, paseamos, incluso vamos a cenar y al día siguiente será igual. Un par de días no nos lo quita nadie. Esos días aún no le han sido entregados los exámenes de los alumnos, que además serán de otra localidad, y poco puede hacer.

De manera que la PAU me recompensa ahora por los malos ratos que me hizo pasar cuando me tocó. Nunca se sabe lo que te espera a la vuelta de la esquina. Este año le tocó Marbella, y allí que nos fuimos de turismo.


martes, 27 de mayo de 2025

Frank Meyer en La Cochera Cabaret

Días después del fabuloso concierto de Bad Religion, también desde California, llegaba en solitario Frank Meyer, el cantante de Streetwalkin' Cheetahs venía a presentar a La Cochera Cabaret su disco recién publicado Living between the lines. Un disco de rock and roll americano suciete, con claras influencias soul y blues. En el disco incluye colaboraciones de la talla de Eddie Spaghetti, líder de Supersuckers, buen amigo de Frank Meyer.

El guitarrista y cantante californiano vino acompañado de músicos con los que, según afirmó, había estado ensayando los días previos, y lo cierto es que deben ser cierto porque todo sonó de maravilla. Un guitarrista que hacía las veces de guitarra rítmica, otras de guitarra principal y que también tocaba en ocasiones el ukelele o los teclados. Un auténtico one man band, Ozzy Carmona. Además, sobre el escenario completaban la banda de acompañamiento al bajo Christian Kimmet y a la  batería Ivan Tambac.

Interpretaron un par canciones de Streetwalkin' Cheetahs, y alguna también de los otros proyectos en los que Frank Meyer ha estado involucrado, pero principalmente se enfocaron a tocar las canciones del disco que venía a presentar. Su primer single, que es quizás la canción más pop del disco, Blue radio. Personalmente me gustó la interpretación de This dirty town con una rabiosa y potente interpretación vocal y unas guitarras con un ritmo muy marcado y un solo brutal. También cayeron Baby Dynamite, o la canción en la que colabora Eddie Spaguetti, Partners in crime, que también sonó de maravilla, al igual que Goodbye Arkansas con la que acabó el concierto. En el bis, interpretaron All for the love of Rock and Roll, una magnífica versión de Ram Jam.

El concierto fue un lunes, y claro, no acudió la gente que debería. ¿Puede haber otro día de la semana peor para un concierto? Yo diría que no, pero ahí estuvimos. Francisco se vino conmigo.

jueves, 15 de mayo de 2025

Bad Religion en París 15, de nuevo

Cuando Bad Religion vinieron a Málaga en mayo de 2022, salí del concierto maravillado, y cuando redacté una entrada en este blog sobre su concierto, escribí, casi imploré, que ojalá pudiera volver a verlos. Pues bien, volvieron, y como anticipé, allí estuve. Conciertazo asegurado.

Regresaron también el mismo mes, en mayo, aunque un día antes de cumplir justo los 3 años y además al mismo escenario de la Sala París 15. Esta vez lo hacían acompañados de Agnostic Front, Strung Out, Crim y Belvedere. Aunque yo sólo pude llegar a tiempo para ver a Strung Out y Agnostic Front.

Pido disculpas porque no dispongo de grandes fotos ni de un reportaje gráfico digno del concierto porque no me atreví a llevar mi teléfono nuevo. Mi mujer y mis niños me regalaron para el día del padre el iPhone 16 Pro, que es un teléfono por encima de mis posibilidades. La gira de Bad Religion por España estaba siendo un éxito de público, primero fue Bilbao, luego La Coruña, seguido de Lisboa, Madrid y ahora le tocaba el turno a Málaga. En todos los conciertos anteriores se denunciaron un buen número de robo de móviles y carteras. El móvil preferido era el nuevo iPhone (no se llevan cualquier cosa). Fue sucediendo en todos y cada uno de los conciertos de la gira. Todo hacía indicar que una banda organizada, amantes de lo ajeno, venía de gira acompañando a la banda californiana. 

En Málaga estábamos avisados, pero ya saben, las multitudes, las estrecheces, los pogos... el momento parecía propicio para un robo. Y la verdad, no era mi idea inicial meterme en pogos, pero tampoco quería pasarme el concierto pendiente del teléfono y no poder disfrutar plenamente del concierto por estar temiendo que me lo roben. Así que decidí no llevarlo. Más vale prevenir que curar. Cogí el viejo, y ese que usé. Más tranquilo estuve.

Del concierto decir que de nuevo tuvo un sonidazo, y que estuvieron tan bien como la vez anterior. En esta ocasión comenzaron con Recipe for hate, en lugar de Generator, que la dejaron para más adelante. Quizás este setlist me gustó particularmente más que el anterior. Nos situamos cerca de la mesa de sonido, y a disfrutar. 

Tocaron temas que no había escuchado en el concierto anterior como Supersonic, You are (the Government), Candidate, My sanity -que es una de mis canciones favoritas de la última época-, Faith alone, Fields of mars, True north, o Cease. Que suman ocho temas nuevos. Nada mal. Con la particularidad de que tocaron Anesthesia, que era uno de los temas que estaban entrando y saliendo del setlist de la gira y que era mi preferencia de todas las posibilidades que había. Bien contento salí.


lunes, 12 de mayo de 2025

¡Unicaja Campeón de la Liga de Campeones de Baloncesto 2025!

El Málaga no me está dando alegrías, o al menos no tantas como a mí me gustaría, pero el Unicaja, todo hay que decirlo, me está dando más de las que yo esperaba. Además me las está dando con continuidad, que es todavía más complicado. 

El febrero pasado el Unicaja se proclamó por tercera ocasión campeón de la Copa del Rey. Ya comentamos en este blog lo ocurrido aquel día memorable. Ahora venimos a otro título más importante si cabe, ganar la Basketball Champions League, o lo que es lo mismo, La Liga de Campeones de Baloncesto. No es la principal competición en el panorama baloncestístico europeo, pero sí el segundo en importancia. Además supone el segundo título de esta competición, que da paso al campeón a disputar la Copa Intercontinental.

Todo empezó en octubre del año pasado, cuando el Unicaja quedó líder del grupo B, imponiéndose en todos los encuentros. Clasificándose así directamente para la siguiente ronda. En la siguiente fase, llamada Fase de ganadores, también quedó en primera posición del grupo J, saliendo victorioso en 5 de los 6 encuentros. Tan sólo se perdió contra el poderoso Galatasaray por dos puntos en Turquía.

En cuartos el enfrentamiento fue contra la Reggiana italiana, a la que se la eliminó con bastante solvencia. En semifinales tocó el hueso del AEK Athens que era uno de los favoritos, porque además la eliminatoria a único partido se jugaba en Atenas. Un partido muy loco, en el que el Unicaja realizó un tercer tiempo horroroso, pero un cuarto maravilloso. 

La final se disputaba contra el Galatasaray turco. El factor cancha les favorecía por la corta distancia entre Grecia y Turquía, pero el Unicaja es el actual campeón, no había nada que temer.  El trabajo estaba hecho, sólo faltaba disponer la máxima concentración y la mirada felina de la ambición. El resultado final de 67 - 83 no da muchas pistas de cómo de igualado fue el partido, que en realidad no fue hasta que al final se terminó por romper. Fue muy emocionante. 

Otro título para Málaga, y además  abriendo la puerta para otra posibilidad más en la Intercontinental que se jugará tras el verano. ¡A revalidar otro título!

Hay que decir que Tyson Carter se llevó el MVP, que aunque yo no soy muy inclinado a los galardones individuales en deportes de equipo, en el baloncesto, es cierto, que tal vez sea más objetivo. Otro título para el Unicaja de Ibon Navarro. También hicieron un partidazo para mí: Kendrick Perry, Tyson Pérez o Tyler Kalinoski. ¡Gracias Unicaja!

Hay que decir que es una temporada histórica para el club. Cuarto título de la temporada. Copa del Rey, Supercopa Endesa y Copa Intercontinental.