lunes, 22 de junio de 2026

¡Somos de primera! (otra vez)

¡El fútbol puede ser maravilloso! No siempre, ni siquiera a menudo, pero de vez en cuando, es maravilloso.

El Málaga CF, mi equipo, un equipo fabricado desde la cantera, sin un presidente en funciones, con un club intervenido judicialmente, limitadísimo económicamente, en el que el Director Deportivo, Loren Juarros, por el mes de noviembre, casi en puestos de descenso tomó una complicadísima decisión y despidió a Sergio Pellicer, entrenador con el que el Málaga había ascendido a segunda división, y colocó en su cargo a un entrenador sin experiencia en categorías profesionales, Juanfran Funes, que cogió al equipo y  le dio la vuelta completamente al sistema de juego. como un calcetín, que no solo creyó en su plantilla sino que lo demostró con hechos, apostando por la continuidad de unos jugadores a la que conocía perfectamente de entrenarlos años anteriores en la cantera. No pidió ni un solo fichaje para incorporar en el mercado de invierno, y siempre mantuvo una confianza plena, casi ciega, en lo que tenía en su plantilla, y tanta confianza mostraba que parecía casi una locura.

Pasado el tiempo, juez supremo que siempre quita y da razones, se ha podido comprobar que Funes llevaba razón al apostar por esa cantera de niños. Porque el Málaga es, hoy día, en su mayoría eso, un equipo de jóvenes que son de la cantera, que aman ese escudo y que su sueño era conseguir lo que han conseguido. Luego, quién sabe, se pondrán ir a otros equipos, podrán fichar en otros mercados y, en definitiva, podrán ponerse otra camiseta, pero el sueño que tenían de niños, que era ascender con el equipo de su tierra a Primera División, ya no se lo va a quitar nadie. Ya son parte de la historia del club. 

Ha sido un largo camino, muy largo, que ha concluido en este mes junio, donde se han jugado los cuatro partidos de playoff. Los dos primeros contra  UD Las Palmas y ahora tocaba el UD Almería.

El primer partido de la final del playoffs por el ascenso, se jugaba en casa, pues el Almería, el rival en cuestión, había quedado por encima nuestra en la clasificación. El UD Almería terminó tercero y el Málaga acabó cuarto, aunque mi opinión es que nosotros llegábamos en mejor forma, con una racha más positiva. El estadio a reventar. Las entradas agotadas en un parpadeo. Ambientazo en las gradas y en la previa, pero nada de todo eso sirve cuando el balón comienza a rodar.

El día del partido en La Rosaleda se le hizo un recibimiento al Málaga CF, como yo no recuerdo nunca. Casi no se podía dar un paso. La ciudad estaba totalmente volcada con el equipo. No recuerdo haber vivido un recibimiento así ni siquiera cuando el Málaga estaba en Champions. Es posible que ese descenso a los infiernos de la Primera Federación haya servido como agitador social, casi como toma de conciencia. Creo también que la apuesta por gente de la casa ha provocado que los aficionados nos identifiquemos más con los jugadores. Ya no son jugadores profesionales jugando al fútbol, son chavales de nuestra tierra jugando al fútbol, que no es lo mismo.  El Málaga CF somos todos.

Al final, el partido fue muy igualado, y si bien pudo ganar cualquiera, creo que el Málaga lo mereció un poco más, pero tal vez el resultado final, de 0-0, era lo más justo. Mucha gente salía por las bocanas del estadio muy pesimistas, como si se hubiese dado un tropezón, y a mí el resultado no me pareció malo. Había que ir a Almería a ganar. El empate no nos valía, y en cambio, a ellos le era suficiente. Yo lo vi como algo bueno. El Málaga no sabe hacer otra cosa, sólo sabe atacar y aquellos partidos en los que, por circunstancias del partido, nos hemos visto obligados a defender un resultado, la mayoría de las ocasiones no ha salido bien. Así que yo no estaba tan descontento. Desde el minuto uno sabíamos lo que había que hacer. Nada de especulaciones.

El recibimiento del Almería a su equipo no sé cómo fue, pero sí sé que varios energúmenos arrojaron piedras sobre el autobús del equipo de la Costa del Sol rompiendo varias lunas. Ahora, con el resultado en la mano, me gusta pensar que esas pedradas, esa falta de deportividad, fue el inicio de la victoria.

Así fue, aunque al principio el equipo salió algo dubitativo, y los nervios se dejaban ver en pérdidas de balón infrecuentes. Tras el descanso el equipo fue otro. La charla e indicaciones que Funes hubiera dado a los jugadores había calado y el equipo salió atrevido y con chispa. En el minuto 65, Chupe anotó un buen gol, a pase medido de Joaquín, que puso el resultado (0-1) a favor del Málaga CF. Pocos minutos después Larrubia anotó un gol soberbio colocando una mayor distancia en el marcador. Batistao recortó distancia en el marcador pero el resultado ya fue inamovible y el Málaga se llevó la eliminatoria que le proporcionó el ascenso a Primera División. 

No conseguimos entradas para ir a ver el partido en Almería, como sí conseguimos Miguel y yo para el ascenso anterior en Tarragona, pero en esta ocasión quedamos a ver el partido junto con mi hermano, en su casa. Miguel no pudo venir porque estaba en Conil con la familia de Claudia, pero tan pronto como regresaron desde allí fuimos juntos acompañados de un buen número de amigos a Málaga, para recibir a los jugadores y verlos en el balcón del Ayuntamiento de Málaga.

Los carnets de abonados de la próxima temporada en Primera División van a subir de precio, pero esta subida la voy a pagar con gusto. No es lo mismo ver partidos de segunda que de primera y eso hay que pagarlo.

La alegría que me he llevado con el Málaga estos últimos dos ascensos, no me las va a quitar nadie. Casi que diría que me compensa descender para luego ascender. Soy así. Cuando desciende, intento justificarlo pronto, le quito importancia, e intento no llevarme ni medio disgusto. Otros lo han merecido más, hemos tenido mala suerte,.... En cambio, cuando ascendemos, me llevo una explosión de satisfacción que hace que el descenso anterior haya valido la pena. Aúpa Málaga




lunes, 15 de junio de 2026

Yo solo quiero irme a Francia en el Soho

No había pasado un mes y regresamos al Teatro SoHo de Málaga, el teatro de Antonio Banderas, para ver una obra titulada Yo solo quiero irme a Francia, protagonizada en gran medida por la actriz sevillana María Galiana, reconocida para el gran público por su papel de Herminia López en la serie de televisión Cuéntame cómo pasó.

A Pepi y a mí nos encanta esa mujer. Su dulzura, su saber estar, sus maneras. No quisimos pasar la oportunidad de ir a verla en directo y de aplaudirle lo que hiciera falta. Ganadora de un Goya, Medalla al Mérito a las Bellas Artes, Espiga de Oro en la Seminci y todos esos premios quedan en nada comparado con el cariño que el público le tiene.

Un drama con toques de humor sobre un texto de Elisabeth Larena, que también dirige la obra. Completan el reparto Nieve de Medina, a la que todos recordamos en un estupendo papel en Los lunes al sol, Anna Mayo y Alicia Armenteros.

Tras dejarnos las palmas aplaudiendo fuimos a picar algo. Y ya que estás en Málaga aprovechamos para ir al Kraken, donde siempre hay algo que nos gusta sin tener que dejarte medio sueldo. 

Paseamos por Málaga, saliéndonos un poco de bullicio del centro, y nos acercamos para ver los restos del incendio en el Hotel Ibis Centro Málaga, cuando nos llevamos la sorpresa de que aún veíamos que en la cubierta había fuego. Más de diecisiete días después el fuego seguía vivo. Avisamos al guarda de seguridad, que a su vez llamó a los bomberos que acudieran a extinguir el fuego, si es que eso era posible. Nosotros no nos quedamos a verlo, que era domingo y al día siguiente había que trabajar.


sábado, 13 de junio de 2026

Por el buen camino

Creo que fue Luis Aragonés el que decía que hay que llegar a las últimas jornadas con posibilidades, y luego entonces, ya habrá que jugársela. Pues quedaban tres jornadas y estábamos en las posiciones que daban acceso al playoff. Pero el calendario era de aúpa. Para empezar dos partidos fuera, y uno en casa y además contra el líder.

Primero teníamos que visitar al AD Ceuta, que quedando tres jornada estaba en tierra de nadie y sin ninguna posibilidad de aspirar a nada por arriba ni con el vértigo de jugarse nada por abajo. Además el AD Ceuta era uno de esos equipos que habían labrado su permanencia en casa. Así que a priori era un rival complicado, pero sorprendentemente marcamos en los primeros minutos. Una buena picadita de Joaquín a pase de Chupe, que marcó antes del cuarto de hora. Lo complicado ya estaba hecho. Todavía antes de acabar la primera parte anotó el su segundo gol Chupe con gran tiro desde fuera del área. 0-3 al descanso. ¿Mejor primera parte del Málaga? Es posible, pero hay que tener en cuenta que la motivación de un equipo que busca el ascenso frente a otro que no tiene un objetivo al alcance es mucha diferencia.

En una segunda parte sin emoción nos anotamos un gol en propio y Ochoa, en jugada personal, anotó el 1-4 final. Primer partido cumplido. El Almería perdió en casa contra Las Palmas. Y como el Castellón había empatado. Este resultado nos dio algo de aire. Sacábamos tres puntos a los puestos fuera del playoff y manteníamos la distancia de cinco puntos al ascenso directo, que prácticamente estaba imposible.

El siguiente partido era en casa. El último partido en casa de la temporada regular y precisamente contra el líder y ya ascendido a primera división, el Racing de Santander. Sólo les quedaba saber si mantenían la primera posición o ascendían como segundo clasificado. Para ellos un partido importante, para nosotros trascendental.

La Rosaleda era la bombonera más que nunca, estaba preciosa. A los 4 minutos nos adelantamos con gol extraordinario de Larrubia (1-0). Tuvimos unas cuantas más de aumentar el marcador pero Ezkieta, que terminó siendo el mejor del partido, acertó en unas cuantas intervenciones, y cuando no lo hizo, lo estrellamos en el poste. En cambio ellos, en jugada ensayada, en una falta anotaron el empate con el que acabó el partido (1-1). El resultado parecía insuficiente, pero como los rivales del Málaga tampoco ganaron, nos mantuvimos en cuarta posición.

El último partido del Málaga era en casa del Real Zaragoza que estaba matemáticamente descendido, pero tenía la posibilidad de no acabar en última posición. Se esperaba que muchos malaguistas se desplazaran, como así fue. 

A la media hora de partido Chupe cogió un rechace del portero tras veloz jugada de Larrubia y puso el primer balón en el fondo de la malla (0-1).  Y mediada la segunda parte el VAR llamó al árbitro por un penalti sobre Adrián Niño que anotó Chupe (0-2). Una pena ver que un equipo histórico como el Real Zaragoza descendiera a Primera Ref.

Acabamos la temporada en cuarta posición. Juanfran Funes tomó las riendas del equipo en noviembre, tras perder contra la Cultural Leonesa en la jornada 14, al borde del descenso, con los mismos puntos que el Granada y el Huesca en puestos de descenso. Y lo metió, sin ningún fichaje, en puestos de clasificación para el ascenso a primera división. Un mérito enorme.

La primera eliminatoria fue contra la UD Las Palmas. El primer partido en Las Palmas, la vuelta en La Rosaleda. Una eliminatoria con sabor a Primera división. La UD Las Palmas llegaba siendo uno de los equipos menos goleado, pero con cierta dificultad para anotar. 

El partido de ida el Málaga fue superior y ganó 0-1 con gol de Larrubia con pase de tacón de Dani Lorenzo. Golazo. Me atrevería a afirmar que el resultado del partido fue corto. 

El siguiente partido en La Rosaleda era fundamental. Lo más difícil estaba hecho, pero aún no se había acabado la eliminatoria y hasta el rabo, todo es toro. Nos veíamos muy felices y a los dos minutos Jesé anotó para la UD Las Palmas (0-1). Vaya jarra de agua fría nos cayó por encima. Eliminatoria empatada. Además los nervios nos estaban jugando una mala pasada. Fallábamos pases sencillos y aún así dominábamos el partido, y cuando disponíamos de una oportunidad clara, el portero, Horkas, tenía su día, hasta que en el minuto 69, Joaquín pilló un balón suelto en el área, tras un rebote, y lo ajustó por bajo al palo corto (1-1). El mejor del partido se lo dieron a Horkas, pues gracias a él la eliminatoria tuvo emoción hasta el final.

El Málaga estaba a dos partidos de volver a primera división. Un sueño que lleva años persiguiendo. ¡Qué nervios! Lo único claro es que vamos por el buen camino.



jueves, 11 de junio de 2026

Días de abrir los ojos

A veces hace falta que alguien de fuera te abra los ojos para ver lo que tienes. Es algo que pasa muy amenudo pero no nos damos cuenta, y a veces, cuando queremos darnos cuenta, ya es demasiado tarde.

Vinieron una pareja de amigos holandeses (Sylvia y Ernest) a pasar unos días en Fuengirola, y durante su estancia quedamos  varias veces con ellos para echar el día o simplemente la tarde. El primer día que quedamos, lo hicimos para cenar y les ofrecimos que eligieran a dónde querían ir y eligieron Marbella. Así que allí fuimos a visitar su casco antiguo, a pasear un poco por el centro para dar un paseo relajado, deteniéndonos para verlos fotografiarse casi en cada esquina. Alucinando con la temperatura. Disfrutando con la arquitectura tradicional andaluza. Sorprendidos por lo tarde que la gente cena, y lo ambientado que está todo a las doce de la noche. Maravillados con todo lo que comían. Todo les parecía exquisito e incluso económico. Las flores, los olores, los balcones y las macetas. La carretera, de vuelta a Fuengirola, con su faro, y con la luna suspendida en la noche, les parecía espectacular. Y lo es. Todo lo que ellos ven que nosotros estamos acostumbrado a ver está ahí. Hasta la gente le parecía más sonriente. 

Quedamos otro día y como nos habían dicho que no conocían Nerja, y como teníamos tiempo para echar el día completo, pues decidimos ir a visitarla.  Nos citamos para desayunar, y después, ya despiertos con el café, pusimos dirección a la Cueva de Nerja. Les pareció increíble, un monumento geológico extraordinario. Nunca vieron nada igual. La mejor cueva que habían visitado, decían. Yo no estoy seguro de que sea la mejor que he visto, pero sí que es una maravilla de la naturaleza. Seguidamente bajamos a pasear por el centro de Nerja y nos acercamos a contemplar las vistas desde el Balcón de Europa. Quedaron boquiabiertos. No paraban de hacerse fotos y grabar vídeos. Se quedaron sin palabras.

Almorzamos en una típica taberna, que no conocíamos pero que con las críticas que vimos por Internet nos pareció adecuado: Taberna Pepe.  Allí probaron por primera vez un flamenquín y gozaron con los torreznos. Los torreznos les fliparon. Tan sólo las patatas fritas las comían como si fuese caviar. Cerraban los ojos para comer una patata. Y ciertamente, los comprendo.

A la vuelta paramos en Málaga, para dar un paseo y tomar un café. Vaya ambientazo que derrochaba Málaga. ¡Qué bonita está Málaga! Sentarse en una terraza y charlar mientras ves el mundo pasar es de lo más entretenido que existe. ¡Vaya día quemamos!

Un par de días después nos acercamos por la tarde a Mijas, para disfrutar de sus vistas, y de la tranquilidad de un pueblo. Ver el atardecer sobre el Mar Mediterráneo es un lujo diario que no solemos disfrutar. Las estrechas calles encaladas de blanco, los balcones, el olor del jazmín... Cenamos en la plaza junto al Ayuntamiento. Pocas cosas más felices existen que cenar tranquilos junto a unos amigos. 

Todo esto que disfrutamos con la visita de nuestros amigos holandeses está a nuestro alcance casi a diario, pero en realidad no nos fijamos en ello hasta que otros lo hacen delante nuestra. Entonces nuestra perspectiva cambia. Bastaron unos pocos días de turismo provincial para que por fin, abriésemos los ojos. Así es la vida.


martes, 2 de junio de 2026

Uni Boys en la Sala Core

Me comentó mi amigo Enrique que venían a la Sala Core -antigua Sala Velvet Club de Málaga- una banda americana llamada Uni Boys. No era un nombre muy prometedor, pero los busqué en Spotify y el sonido no me disgustó. Un power pop setentero nostálgico con algo de glam. Nada de letras profundas ni de ritmos complejos. Easy listening.

Después me enteré que uno de los guitarras es el habitual batería de The Lemon Twigs, Reza Matin, que por cierto producen su último disco. Quieras que no sentí curiosidad. Así que como la entrada no era muy cara y aunque fuese un lunes, allí nos presentamos Enrique y yo. 

Sólo por ver las estrafalarias y descolocantes pintas del guitarra y cantante, Noah Nash, valía la pena ir a verlos. Se presentó sobre el escenario con una chaqueta de lino marrón, con una camisa de color claro con un pañuelo de lunares al cuello y un pantalón corto blanco, casi de tenista, con una guitarra creo que de marca Memphis -una especie de copia de las Gibson Les Paul- de color vainilla.

El sonido no fue malo, como supuse cuando vi la batería desplazada a la izquierda, y se les vio contentos y pasando un buen rato. Tocaron un concierto del tirón, sin bises, pero con un buen número de canciones. Nosotros también echamos un buen rato.


viernes, 29 de mayo de 2026

Jesús Carrasco presentando El detalle

A finales de abril Jesús Carrasco publicó en Seix Barral su última novela titulada, El detalle. Y apenas un mes después vino a presentarla al Centro Andaluz de las Letras de Málaga. Como soy un fiel lector del autor extremeño desde su primera novela, Intemperie, no quise perderme la cita. He ido leyendo todos sus libros uno detrás de otro: la ya mencionada Intemperie, La tierra que pisamos, Llévame a casa, que hasta la fecha, de sus publicaciones, creo que es mi novela favorita. Y también la novela justo anterior a la actual, Elogio de las manos. Todas me gustaron.

Puedo afirmar que Jesús Carrasco es el único autor del que he leído todos sus libros. Hay varios autores de los que he leído más, pero no toda su obra. Y es que con la vida tan ocupada, con el gran número de distracciones que tenemos y la ingente cantidad de libros que me interesan, es imposible leer todo lo que quisiera. 

Compré la novela casi en cuanto estuvo en la librerías y me la leí en un santiamén. Es una novela corta, quizás su novela más corta. Es sin duda la novela más divertida de Jesús Carrasco hasta la fecha, donde incluso hay un pequeño espacio para la crítica. Diría que El detalle es distinta a sus novelas anteriores. No hay un tema, digamos, triste o melancólico. Aunque algo de melancolía sí que se respira en esta, pero nada que ver con Llévame a casa o La tierra que pisamos, por ejemplo. 

La charla estuvo presentada por Cristina Consuegra y fue muy entretenida y diría que hasta divertida. Jesús Carrasco se ha tomado en serio eso del humor y no lo hace nada mal.

Pd: Al final de la charla pude pedirle que me dedicara la novela y confesarle que ya estoy esperando a que publique su siguiente novela, de la que me ha dicho que aún no tenía nada. Y que ahora estaba involucrado en la promoción de esta. Tocará esperar.


miércoles, 27 de mayo de 2026

Gigante en el Teatro Cervantes

Dice mi mujer que me apunto a un bombardeo y no le falta razón. Siempre estoy dispuesto para ir al cine,  o a un concierto, acudir a una exposición de pintura, ir al zoo, a salir a comer fuera, no digamos a viajar, o simplemente a pasear, o como esta ocasión para ir al teatro.

Me llamó mi amigo Miguel para decirme que tenía un par de entradas para la obra de teatro Gigante, que se representaba en el Teatro Cervantes y que se le había quedado una entrada libre, que si me apuntaba para ir con él. No dudé ni medio segundo. 

Ya conocía la obra Gigante en la que Josep Maria Pou interpretaba al famoso escritor británico, Roald Dahl. De hecho era una obra a la que quería ir y tenía echado el ojo hacía tiempo, pero depende de la fecha no siempre puedo comprar con antelación y tengo que ir esperando hasta el último momento. Esto es lo que pasó con esta obra. Así que cuando se me presentó la oportunidad no quise desperdiciarla.

La obra me encantó. Fue sorprendentemente divertida teniendo en cuenta que contaba uno de los momentos más comprometidos en la vida de Roald Dahl. Todos estuvieron magníficos y me fui con muy buen sabor de boca, especialmente porque después fuimos a cenar a una pizzería cerca de allí.


viernes, 22 de mayo de 2026

Se gradúa Miguel

Miguel, mi niño pequeño, aquel al que recibí en brazos con minutos de vida, al que daba biberones por las noches, al que dormía sobre mi pecho, se gradúa en el Instituto. Siento como si la icónica escena de la película 2001: Una odisea en el espacio, donde un primate lanza un hueso al aire y pasa a ser una nave espacial. Millones de años de evolución en apenas unos segundos. Así de rápido, o algo parecido, ha pasado para mí el crecimiento de mi hijo. Un visto y no visto.

Así es la vida. Una cantidad de acontecimientos, uno detrás de otro, sin tiempo para asimilarlo, y cuando  te dispones a ello, inmediatamente el siguiente está llamándote por la espalda. No puedes evitarlo. Está justo ahí, y tienes que tomar decisiones ya. 

Muchas cosas las controlas, otras muchas no, y sabes que además no puedes controlarlas, y que incluso es bueno y aconsejable que no puedas controlarlas. El albedrío del azar de la vida siempre está vivo y despierto.

Un día estás comprando pañales a tu bebé y en un plis plas estás eligiendo un traje para la graduación de tu hombrecito. Hay una larga cadena de días y vida en medio, pero en tu cabeza, todo se comprime en un santiamén. Así, cuando en su graduación, lo llamaron para subir al escenario y le entregaron un diploma por buen expediente académico, y solicitaron a los padres que lo acompañásemos a la entrega. Un montón de recuerdos pasan por tu cabeza, pero sin duda el sentimiento que prevalece sobre lo demás, lo que hincha tu pecho, es el orgullo que sientes por él. Un sentimiento de orgullo conjunto. Una labor diaria, constante de unos padres intentando guiar una educación, una actitud, una manera de afrontar la vida, pero que al fin y al cabo es una labor esencialmente suya.  Sin nosotros, sin nuestra atención, sin ese coger de la mano, sin ese arropar, sin ese ejemplo también de su hermana, no sería posible. No de la misma manera. Pero, al mismo tiempo, nada de eso hubiera surtido efecto sin su voluntad, su esfuerzo y empeño, sin su impulso y sus ganas.  

Esto es solo el principio de algo que ya solo podrá hacer él.



miércoles, 20 de mayo de 2026

La Ilíada

Hace muchos años, alguien que ya no recuerdo -a la que supongo que yo tendría en buena consideración- recomendó leer la Ilíada y la Odisea en la Edición Clásica de Gredos, con la que afirmaba que había leído los libros de Homero. Así que tomé nota, por si acaso.

Mi curiosidad por leer este clásico siempre había estado ahí, de manera que busqué esa edición con cubierta de cuero y con las páginas en lo que antes yo conocía como papel de biblia (desconozco si es un término extendido en el mundo editorial), pero ya estaba descatalogada, y los precios en librerías de viejo eran desorbitados, de manera que desistí de mi interés por esa edición. Además, la vista a mis cincuenta y tantos no es la misma, y cada vez voy buscando ediciones con la tipografía de un tamaño  más generoso, que me resulten más sencillo leer. Aquella edición no lo era realmente.

Pero el tiempo pasó y como tantas veces ocurre en la vida, se presentó una segunda oportunidad. Una nueva y renovada edición de Gredos volvía a estar disponible, pero ésta más acorde en tamaño y especialmente asequible de precio. Así que me acerqué a Teseo, mi librería habitual, busqué el libro y tras leer el primer párrafo del primer canto, me decidí y me llevé los dos volúmenes. Los coloqué en una estantería de casa a que esperaran a que les llegara el momento.

Pasaron años, incluso una década, pero un buen día dije, se acerca el momento y coloqué la Ilíada en la mesita de noche, que es como estar en un aeropuerto antes de coger un avión. Puede haber retrasos, pero normalmente una vez allí, más pronto que tarde, se vuela.

Decidí saltar el prólogo, que en los libros clásicos cuentan más de lo que uno desea, suponiendo que sabemos lo que muchos no queremos saber. El tema de la traducción tampoco me interesaba mucho. Soy absolutamente ignorante en griego. Así que entré directamente al Canto I.

He de decir que a ratos se me hizo tedioso, y la forma repetitiva de nombrar a las personas (Aquiles, el de los pies ligeros) al principio me pareció cansina, pero al mismo tiempo, esa repetición salpicaba las frases de un espíritu poético. 

Una particularidad que he disfrutado mucho son con las descripciones de la naturaleza humana, o de la exaltación de los valores y el honor y me asombró la crueldad sobre los vencidos. Y en especial me desconcertó la ausencia del caballo de Troya o no hallar el fin de Aquiles entre sus páginas.


domingo, 17 de mayo de 2026

Memorias de Adriano

Ya escribí por aquí que el libro de Marguerite Yourcenar, Memorias de Adriano, me encantó. Y si no lo escribí, no pasa nada, lo escribo ahora. Mi opinión de entonces, sigue ahora más vigente que nunca. El libro alrededor de la vida del Emperador Adriano dejó una huella inmensa en mí. Lo tengo en casa puesto en un lugar donde lo veo casi todos los días, y si bien la mayoría de las veces paso de largo sin hacerle caso, cuando me detengo y lo veo, no puedo evitar sentir una especie de bondad y agradecimiento sobre sus páginas. Y aunque no soy mucho de listas de gustos ni nada que conlleve comparaciones innecesarias y pérdida de tiempo. Podría afirmar sin despeinarme que este libro estaría entre mi top diez de mis libros favoritos. Ahí queda dicho.

Cuando supe que se presentaba una adaptación teatral en el Teatro SoHo de Málaga, titulada Memorias de Adriano, protagonizada por Lluís Homar, no quise perdérmela.  Y aunque he de confesar que el aire moderno de la adaptación de la novela no me atraía lo más mínimo. Ver al personaje de Adriano vestido con traje y corbata, era algo que no me seducía. De hecho, casi se puede afirmar que acudí al teatro con más rechazo que atracción.  Pero aún así quise acudir. Intento no criticar aquello de lo que no conozco.

Así que Pepi y yo, junto a una pareja amiga, nos plantamos en las butacas dispuestos a disfrutar de la obra. La verdad es que me gustó, y mucho. La interpretación de Lluís Homar es de la mejores que he visto en mi vida. Puso a todo el teatro en pie a aplaudirle, lo que se está convirtiendo en una costumbre, pero que no siempre es tan merecido como en este caso, al menos así lo pienso.

En el cartel publicitario aparecen un buen número de actores acompañando al actor principal, por lo que pensé que era una obra coral, aunque finalmente fue casi un monólogo de Homar con actores y bailarines de atrezzo. No es tal que así en realidad, pero casi. 

Tras el teatro, no muy lejos de allí, descubrimos, junto con nuestros amigos Sagri y Miguel, una pizzería, anunciada como Restaurante Bresca, donde comí unos ravioli de rabo al pesto rosso, que estuvieron fabulosos. Confieso que los pedí porque afirmaba estar cocinado a fuego lento con vino tinto Barolo (el favorito de Eddie Vedder, ahí saltó la chispa de mi decisión) servido en salsa especial de pesto rojo y almendra chili-limón. Rico, rico. Un descubrimiento. Volveremos.

Pd: Tuve la mala suerte que justo a la persona que estaba a mi izquierda, una señora mayor, le sonara en tres ocasiones el teléfono. ¡Qué vergüenza! Si no sabes silenciarlo es muy sencillo dejar el teléfono en casa. Cada vez que el teléfono sonaba -y no estaba el sonido bajo- me sacaba totalmente de la obra. Una lástima.


domingo, 10 de mayo de 2026

Dos victorias de oro

Quedaban cinco jornada de Liga Hypermotion, y el Málaga, con sus dos últimas derrotas en campo del Almería y, la más dolorosa, en casa frente al Castellón, estaba en octava posición, fuera de los puestos de playoff, pero sólo a un punto. Había que tener fe y confiar en las ganas de estos chavales. Tres partidos fuera de casa, y dos en casa. Complicado, muy complicado, pero no imposible. Para nada.

El primer partido era en Ipurúa, el estadio del Eibar, equipo con tradición futbolera y complicado donde los haya. El Eibar justo por encima nuestra a un punto, pero también fuera de los puestos de playoff por cosas del golaveraje. El empate no le valía a nadie. Además llegábamos con la baja de Dani Lorenzo, además de las habituales de Dorrio, Juanpe, Luismi y Pastor. 

El partido comenzó movidito. A los cinco minutos un codazo sobre Murillo en un corner fue penalti que el árbitro no vió pero el VAR lo avisó, y corrigió. Chupe es el encargado de lanzarlo y engaña al cancerbero. 0-1. En el minuto 20, tras una jugada embarullada Sergio Álvarez empata el partido 1-1. Diez minutos más tarde, en una contra y tras varios despejes, Corpas adelanta al Eibar. Habían dado la vuelta al resultado y el Málaga estaba sufriendo. Llegó el descanso y Funes quitó a Izán Merino con amarilla y puso a Ramón Enríquez. 

El equipo salió con otro aire, y a los 10 minutos Larrubia en jugada personal estrelló el balón en el palo. La suerte, una vez más, nos era esquiva. Además Larrubia tuvo que ser sustituido, y entró Adrián Niño, en en la primera que tuvo, en posición casi acrobática y a pase medido de Chupe, alojó el balón en el fondo de la red. 2-2 y el partido estaba vivísimo.

Entró Brasanac por Chupe, en lo que fue un cambio discutido, y sin embargo, Brasanac a pase de Joaquín Muñoz, ajustó el balón al palo contrario del portero y anotó el 2-3. Quedaban quince minutos para el final, y cuando parecía que todo podía pasar, Adrián Niño en una gran jugada y un mejor disparo cruzado, anotó el definitivo 2-4. Partidazo.

Con este resultado adelantamos al Eibar y como el Burgos empató çcontra el Sanse, entramos en puestos de playoff. Quedaban 4 partidos.

El siguiente partido en casa era contra el Sporting de Gijón. Como mi hermano no pudo venir, nos acompañó Sofía. El Sporting clasificatoriamente estaba en tierra de nadie. Pocas posibilidades de luchar por el ascenso y menos aún por descender. Yo veía a la gente muy confiada, pero eso se acabó pronto porque en el minuto 11, en una jugada bien trenzada por el equipo gijonés, se adelantaron en el marcador con tanto de Dubasin, que volvió a ser protagonista cuando minutos después, de una patada en la cara de Murillo, tan involuntaria como temeraria, ve la tarjeta roja. Chupe, que comenzó en el banquillo, entró por Brasanac mediada la primera parte. El partido era un monólogo malaguista hasta que al borde del descanso Carlos Dotor vio la roja por una leve falta siendo el último defensa. Volveríamos a jugar en igualdad de jugadores.

Funes decidió arriesgar y en el descanso retiró a Galilea y dio entrada a Ramón Enríquez. Minutos después, Chupe, a pase de Ramón, con un soberbio disparo colocó el balón cruzado cerca del palo para empatar el partido, 1-1. Pero no fue hasta el minuto 86, cuando Joaquín engañó de disparo desde el borde del área al portero exmalaguista Rubén Yáñez -que se había pasado gran parte del partido perdiendo el tiempo- para anotar el resultado final de 2-1. Marcador justo.

Quedan tres jornadas por delante que significarán tres finales. Visitar Ceuta, recibir al líder, el Racing de Santander e ir a Zaragoza, que está luchando por no descender.

En esta jornada Las Palmas perdió escandalosamente contra el Andorra 5-1 y la adelantamos y como el Castellón empató también, y además el Burgos empató con el Almería y nos alejamos dos puntos de uno y nos acercamos dos al otro. Jornada casi perfecta.

Acabamos en cuarta posición, a cinco puntos del ascenso directo, quedando nueve puntos en juego, lo que lo hacía muy complicado, y dos puntos sobre el playoff, que lo hacía más factible pero esto es fútbol y nada es seguro, de hecho, si las matemáticas no lo desmienten, todo es posible.