miércoles, 11 de junio de 2025

Dream Theater en el Marenostrum

Se anunció que la banda estadounidense de metal progresivo Dream Theater venían al Marenostrum de Fuengirola, y aunque no son mi banda ideal, ni los sigo con apasionamiento, sí que es una banda que respeto, especialmente a su guitarrista principal John Petrucci, que está considerado por los entendidos uno de los mejores guitarristas del mundo. Es algo que no me quería perder, y mucho menos tan cerca de casa. Petrucci está incluido en el G3, o Guitar 3, en el que participan tres de los mejores guitarristas solistas del rock actual: Joe Satriani, Steve Vai y John Petrucci.

El batería Mike Portnoy, que recién regresaba a la banda tras más de una década fuera de ella, es también considerado como uno de los mejores baterías de la música. Ostenta todos los premios que un batería puede alcanzar y cada año está liderando la lista de los mejores baterías del mundo. Al bajo el introspectivo John Myung, que es, junto con John Petrucci, los dos únicos músicos que han permanecido en la banda durante toda su trayectoria, porque aunque Mike Portnoy fue batería fundador, estuvo fuera unos años. 

Completaban la banda Kevin James LaBrie, voz cantante, que no es miembro fundador pero está con la banda desde 1991 y a los teclados el siempre peculiar Jordan Rudess que aunque es el que menos tiempo lleva, está desde 1999. En definitiva es posible que sea la mejor formación histórica de la banda neoyorquina. Sobraban razones para ir a verlos en directo.

El concierto comenzó con la famosísima música de la película Psycho (Psicosis se tradujo en castellano). Una introducción para la ducha de notas que se nos venía encima. He de decir que me quedé sorprendido por el despliegue audiovisual con el que se hacían acompañar. Uno piensa que una banda de metal progresivo puede ser algo oscuro y aburrido, pero para nada fue así. Unas pantallas bien grandes que traían. El tamaño de la batería era algo digno de admirar, tres bombos y una gran cantidad de platillos, muchos colocados a baja altura (conté unos 12). Además Mr Portnoy también hacía los coros.

Es asombroso ver tocar a John Petrucci. Se planta con la típica pose con las dos piernas abiertas, pantalones ajustados, con la guitarra bien ceñida y muestra una concentración que pareciera que está operando a alguien a corazón abierto. Los cambios de ritmos, la velocidad de las notas. Sin el más mínimo fallo. Yo al menos no lo escuché, pero es que además sonaba con una nitidez extraordinaria. El dedo poniendo la posición y presión precisa en cada momento a una velocidad inusitada. Quizás su forma de tocar pierde espectacularidad plástica, pero es que Petrucci no está ahí para exhibirse o no al menos de una forma visual, sino de forma auditiva. Es un lujo verle tocar. Panic Attack sonó de maravilla. ¡Qué fuerza tiene esa canción! The Enemy Inside también sonó con una fuerza atronante.

Se despidieron con Pull me Under que es con probabilidad su canción más famosa. Dos horas de conciertos clavadas casi que a metrónomo.


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