miércoles, 1 de marzo de 2023

Arte Belga

Los que me conocen saben que soy un apasionado de la pintura, y del arte en general. Admiro la capacidad de expresión humana casi en cualquier forma. La pintura, la música, la literatura, la escultura, la arquitectura, la interpretación... el arte me parece la forma más relevante de diferenciarnos de los cavernícolas. Bueno, es posible que alguno de nuestros antepasados cavernícolas, por lo visto en cuevas, tenían más capacidad y sensibilidad artística que muchos de nosotros.

En cualquier caso, siempre que puedo me gusta acercarme a ver exposiciones de pintura, y más si éstas son de la categoría como la que nos presentó el Museo Carmen Thyssen de Málaga en colaboración con el Musée d'Ixelles de Bruselas: Arte belga. Del impresionismo a Magritte.

No soy experto en impresionismo, ni en las preferencias estéticas belgas en los siglos XIX y XX pero sí soy admirador del atrevimiento, del complicado paso adelante imaginativo y la liberación que debió ser para los artistas de aquellos años las tendencias que se estaban desarrollando. 

En la exposición se mostraban más de setenta obras que intentaban abarcar la realidad de aquellos años a través de la pintura, de su ruptura con el arte anterior. Donde se podían ver cuadros del fin-de-siècle hasta la desbordante modernidad de mediados del siglo XX.

El inicio por la elección pastel de los colores, el regreso a los temas naturales, sin perder de vista la realidad social del momento y las interpretaciones estéticas vigentes, con más soltura y libertad. La corriente impresionista lo cubre todo, las vanguardias están entrelazadas, el fauvismo de Matisse, el cubismo de Picasso, el postimpresionismo de Van Gogh, el expresionismo de Munch. Todas las vanguardias nacen de la originalidad, pero arrastran un vínculo de ruptura, o de cambio con la vanguardia anterior. Hay un desarrollo histórico, una tendencia de estilo imaginativo, un progreso inesperado. Un cambio bello, atractivo, distinto. Un chispazo. El principio de algo. 

Disfruté mucho de muchas obras, pero destacaría El gran interior de Joseph Pierre Albert, Pequeña playa de Émile Charlet, El Lie en Spaarnvow de Théo Van Tysselbergh, Escorial de mina de hulla de Maximilien Luce, o el Paisaje, efecto nocturno de William Degouve d Nuncques, por supuesto un par de René Magritte, especialmente El donante feliz, pero de todos los cuadros, ese día me enamoré de un óleo de Jean Brusselmans, Mujer cosiendo -foto adjunta-.

Simplemente es un óleo sobre lienzo maravilloso, algo desgarbado, casi acelerado con poca sustancia, pero es un acto de amor cotidiano a la luz y al trabajo solitario de la mujer. La sobriedad en la elección de los colores, el gesto de entrega, la concentración en el trabajo, la dificultad de coser con poca luz, todo está en estas rápidas y gruesas pinceladas.

Ya que estábamos en el museo y la entrada era gratuita por ser el día de Andalucía, recorrimos la exposición permanente y yo pude ver por primera vez cuadros de Venecia una vez que ya he visitado la ciudad. He de decir que no es lo mismo, el conocimiento siempre añade perspectiva.


domingo, 26 de febrero de 2023

Interpol

La banda  neoyorquina Interpol vino a la Sala París 15 de Málaga para presentar su último álbum, The other side of make believe. Yo no podía faltar y apunto estuve, porque apenas dos días antes me quemaron el esófago ya por cuarta vez. Ese farragoso y alargado proceso de recuperación de mi esófago que están llevando a cabo los especialistas del aparato digestivo. En sus manos estoy. Bueno, lo importante es que estuve.

No vendré a decir que es la banda de mi vida, ni que he seguido todas y cada unas de las publicaciones de sus discos con atención porque no es cierto. He tenido atenciones y desatenciones con  la banda liderada por Paul Banks. El primer disco Turn on the bright lights me pareció maravilloso, el segundo incluso me llegó a enganchar más, pero Our love to admire, aunque amé Rest my chemistry me pareció un disco más flojete, o por lo menos no conecté tanto con él. Y bueno, se me cruzaron otras bandas y las muchísimas posibilidades de escuchar música que tenemos ahora y las escuchas de ese disco pasaron casi a un plano ocasional.

Luego he ido siguiéndolos de forma dispersa, temas sueltos, pero en este último disco sí que me ha llegado. La canción Fables me enganchó en la primera escucha y el disco me parece un paso adelante de la banda. Daniel Kessler, el guitarrista y corista de origen británico criado en Francia y residente en Manhattan (según dicen) se ha ido forjando un más que merecido reconocimiento en su carrera a través de sus pegadizos riffs y la seriedad de sus punteos. No sé si llamarlo buen gusto o qué pero conecto mucho con su forma de tocar y sus sonidos.

Sonaron de maravilla y no lo digo a la ligera, uno de los directos últimamente que mejor han sonado. Encantado con el sonido de la Sala París 15, donde también sonaron estupendamente Bad Religion.

Tocaron lo que todos los allí presentes esperábamos. Canciones  como Evil, C'mere, Narc, Pioneer to the falls, Rest my chemestry o The New. También tocaron la que yo tanto esperaba Fables pero me quedé con las ganas de Untitled, que es una de mis favoritas. Una suerte poder haberlos visto.


Pd: Tuvimos de teloneros a un dúo americano de música de lo que vienen a llamar electro indiepop, Water from your eyes. Bueno, digamos que no me emocionaron.


miércoles, 22 de febrero de 2023

Obra Maestra - Juan Tallón

La primera vez que supe sobre Obra Maestra, el libro de Juan Tallón, me atrajo el tema. Una enorme escultura de treinta y ocho toneladas estaba desaparecida del Museo Reina Sofía. ¿Cómo es posible?

La portada del libro me pareció de una simplicidad y un acierto inusual. Manteniendo el distinguido diseño de Anagrama, con el inconfundible color usual de fondo se presenta un pequeño cartel, de estos que suelen ponerse justo debajo de las obras de arte, con el nombre de la obra y el autor. El cartel está colocado en la portada hacia la parte inferior, como dejando un espacio superior que ahí va la obra, pero lo han dejado sin nada, sugiere que algo va mal. Me parece sublime. Un diseño sencillo a la par que irónico. Casi esclarecedor. Algo falta.

Pedí el libro para los pasados Reyes y me cayó. ¡Suertudo que es uno! Ese mismo día comencé las primeras páginas. Es la historia de algo verdaderamente inverosímil, pero que de forma increíble sucedió. Una estrella de la escultura, el norteamericano Richard Sierra entrega una pieza creada para la inauguración del Museo Reina Sofía. Cuatro bloques de acero corten laminado en caliente. Una obra voluminosa desaparecida, como por arte de magia, como si fuese un espectáculo de David Copperfield, pero sin David Copperfield.

Tallón se siente atraído por la desaparición y decide escribir sobre ello, para ello investiga y se entrevista  con varios directores del Reina Sofía, la policía de la Brigada de Patrimonio, con jueces, personal del museo, ministros, galeristas, marchantes de arte, artistas, camioneros, chatarreros y con la misma Interpol y un largo etcétera. Tan atractivo como la trama es la forma de presentar la novela. Otro acierto de Tallón. Para saber el final lo mejor es leerse el libro. Una maravilla de disparate que pone en tela de juicio a más de una parte en este descabellado hecho real. Historia del absurdo.


Pd: Poco después Juan Tallón vino a Fuengirola a ofrecer una charla en torno al libro y pude acercarme con mi ejemplar a que me lo dedicara y tuve la suerte de intercambiar mis impresiones sobre alguna parte del libro que tenía curiosidad. Aunque como buen gallego, dejó la interpretación a mi elección.



domingo, 19 de febrero de 2023

Campeón de la Copa del Rey

Sí, así es, no quería dejar pasar esta noticia. A pesar de que este blog es un asunto personal sin mucho interés en ofrecer eco de las noticias, y mucho menos de actualidad. Aún así, no quise dejarlo pasar, no puedo dejarlo pasar. El Unicaja Málaga, el equipo de baloncesto de mi ciudad, ganó la Copa del Rey de baloncesto de 2023. Un éxito maravilloso.

A la Copa del Rey se clasifican los siete primeros equipos de liga al finalizar la primera vuelta y se añade el equipo anfitrión. Los cuatro primeros son cabeza de serie, es decir, el Real Madrid, el Barcelona, el Lenovo Tenerife  el Baskonia. El resto se clasificaron el Unicaja de Málaga, el Gran Canaria, el Valencia Basket y el Joventut de Badalona por anfitrión.

El sorteo emparejó al Unicaja a enfrentarse contra Barcelona, y además en el mismo lado que el Real Madrid. Más complicado parecía imposible, pero bueno, son tres partidos y el que gane los tres partidos gana la Copa del Rey.

Jueves, 16 de febrero 21:30. El Unicaja se impuso al Barcelona 87 - 89, con 27 puntazos de Brizuela. Y Perry un 27 de valoración. Primer escollo conseguido. El Real Madrid por su parte ganó al Valencia de un punto.

Sábado, 18 de febrero 18:30. En el Pabellón Olímpico de Badalona, el Unicaja se impuso de 11 puntos al Real Madrid en uno de los mejores partidos que le recuerdo al Unicaja. 82-93. Kravish 20 puntos y 24 de valoración. El Milagro estaba casi hecho. Se le había ganado a los dos favoritos, pero ojo, quedaba jugar  contra el Lenovo Tenerife que había accedido a la final derrotando con soltura al Gran Canaria y luego contra el anfitrión de un solo punto.

Domingo, 19 de febrero, 19:00. El Unicaja se tiró todo,  o casi todo el partido por arriba en el marcador pero no consiguiendo despegarse en puntos. Un partido dominado por los nervios, un partido muy equilibrado. Tyson Carter hizo 17 puntos y también 17 de valoración. Se le concedió el título de MVP de la Copa.

Hace apenas tres años perdimos con estrépito en la final contra el Real Madrid y años antes contra el Baskonia perdimos de dos puntos en un auténtico partidazo. Pero sí ganamos la Copa en 2005 contra el Real Madrid 80-76. Así que sí, por segunda vez campeones de Copa del Rey de Baloncesto.


Pd: La próxima Copa se jugará en Málaga. ¡A ver si repetimos título!


lunes, 6 de febrero de 2023

Sanlúcar de Barrameda - Jerez de la Frontera - El Puerto de Santa María

De vez en cuando una escapada de fin de semana en pareja es algo necesario, bueno no sé si necesario es la palabra correcta, pero sí, digamos, positivo. Así que Pepi y yo aprovechamos un regalo de noches de habitación que me regalaron para visitar varios pueblos que no conocíamos. Nuestra primera parada fue Sanlúcar de Barrameda que en coche está como a dos horas y media de camino.

Tuvimos suerte a la hora de aparcar y dejamos el coche estacionado en la Calle Hermano Fermín, que está muy cerca del centro de Sanlúcar y de la Plaza del Cabildo, donde está ubicado el antiguo Ayuntamiento,  y echamos el ojo a la Casa Balbino. La plaza con una fuente sencilla, aunque de buen tamaño, es un lugar perfecto de encuentro. hay mucha vida alrededor de la plaza. 

Paseamos en dirección al mercado de abastos -soy un perpetuo aficionado a acudir a los mercados de todos los lugares que visito- y paramos a contemplar la coqueta pero señorial Iglesia de los Desamparados. El Mercado de Sanlúcar es pequeño, pero tiene mucha vida y en los alrededores del Mercado hay un buen número de puestos ambulantes y pequeños locales donde se sirven todo tipo de artículos relacionados con la alimentación, desde especies, pasando por un despacho de caracoles o las típicas tagarninas locales, que son famosas por su calidad.

A pocos pasos del Mercado encontramos Las Covachas, junto a la muralla del Alcázar viejo y el antiguo convento de la Merced. Es una zona señorial, donde está el Palacio de Orleans-Borbón o el Palacio ducal de Medina Sidonia. 

El tiempo acompañaba con su bondad y apetecía perderse por el intricado de callejuelas y placitas. Pasamos por delante de la Iglesia Mayor de Sanlúcar y alcanzamos el Castillo, pero no nos apetecía entrar, entre otras cosas porque el precio nos pareció abusivo, pero lo rodeamos para contemplar la grandiosidad de su fortaleza. Junto al castillo está la ilustre bodega de manzanilla Solear y Barbadillo.

Descendimos y deshicimos nuestro paseo pero buscando cambiar de itinerario, para encontrarnos con  nuevas perspectivas de la ciudad. Llegamos a la Calle Ancha, que es centro comercial de la ciudad y estaba llena de vida. La recorrimos hasta alcanzar la de Calle de Santo Domingo, junto a la Parroquia de Santo Domingo y continuamos hasta la Plaza de San Francisco donde está el colegio de mismo nombre y la Parroquia de San Nicolás. 

Como aún era pronto para almorzar bajamos dando un lento paseo hasta la playa. El día estaba despejado y apetecía caminar bajo la calidez que el sol nos regalaba pacientemente. Comprobamos a simple vista la reducida distancia que existe desde el embarcadero junto a la playa hasta el Parque Nacional de Doñana. Un paraíso en la otra esquina, en medio, la desembocadura donde el Guadalquivir se abraza al Océano Atlántico. Es difícil darse cuenta del largo recorrido que muchas de las aguas que cruzan por la desembocadura han realizado hasta llegar hasta aquí. Ahora puedo decir que he visto nacer al Guadalquivir en Cazorla, donde parecía un nacimiento entre perezoso y débil y se ha ido haciendo mayor, se ha ido estirando por las tierras de Andalucía hasta finalmente llegar hasta aquí. Paseó por Córdoba y también por Sevilla y por multitud de pueblos y lugares que han vivido alrededor de su vida.  

Regresamos a la Plaza del Cabildo y tomamos mesa en Casa Balbino, famosa por sus tortillitas de camarones (nosotros repetimos) que hasta -según leímos- el Rey -ahora emérito- dicen que tiene antojos de ellas. También dimos buena cuenta de su ensaladilla rusa, del buey de mar relleno y de un pudding de atún, acompañado con vino blanco fresquito. Todo muy rico. De postre degustamos un delicioso cortadillo de cabello de ángel que compramos en La Dulcería de la Rondeña. 

Continuamos nuestro camino hacia Jerez de la Frontera, donde teníamos reservado el hotel, junto a la Plaza de las Angustias. Aparcamos a pocos metros y después de tomar posesión de la habitación fuimos a patear Jerez, aunque no era nuestra primera vez en Jerez.

Comenzamos nuestro recorrido por la Calle Corredera en dirección a la Plaza del Arenal y rodeamos el Alcázar de Jerez. Visitamos la Iglesia de San Miguel, paseamos por la Calle Larga, y nos introdujimos por el intrincado ajedrez de las callejuelas del barrio judío del centro de Jerez. En una tasca que vimos en una plaza agradable paramos a picar algo, poca cosa. Aún estábamos bajo los sólidos efectos de la comida algo tardía en Sanlúcar. 

Antes de retirarnos a la habitación de hotel quisimos pasear y en la Plaza de la Asunción,  en un banco de frente a la bella fachada de la Real Iglesia de San Dionisio, descansamos un buen rato nuestros pies. El día había sido largo. 

La mañana siguiente, temprano, desayunamos estupendamente en una antigua capilla del convento de María Auxiliadora, dentro del Hotel. Un lugar lleno de encanto, con el techo alto, abovedado, con las paredes estucadas de un rosa caramelo que contrastaban con la piedra clara labrada en los contornos de las puertas y ventanas vidriadas.

Salimos a patear Jerez, pero primero teníamos una visita guiada por el Alcázar, donde pudimos comprobar la importancia de la cultura musulmán en la ciudad. Visitamos la mezquita con su minarete, que está ubicada en el interior amurallado, así los baños árabes, la torre Ponce de León, los jardines con sus fuente e imaginamos algo de tranquilidad que se debería respirar en el s XII en el patio de los naranjos. Destacar que intramuros también está el Palacio de Villavicencio, y en su interior, decorado con mobiliario del siglo XIX, existe una antigua botica muy bien surtida.

Tras pasar por el Alcázar fuimos a visitar la catedral, pero antes nos hicimos unas fotos con la escultura de Manuel María González, fundador de las bodegas González Byass, conocido por todos como Tío Pepe. A pocos metros hay un monumento a Juan Pablo II.

Lo más llamativo de la Catedral de Jerez, a mi juicio, es la fachada con contrafuertes y arbotantes, con una cúpula llamativa, aparte de la curiosidad de que la torre campanario está separada por unos pocos metros del edificio principal.

Tocaba ir despidiéndose de Jerez, y quisimos acercarnos a la Plaza de la Asunción, con el Monumento a la Virgen que da nombre a la plaza en el centro de la misma, a los lados la Iglesia de San Dionisio, de estilo gótico-mudéjar del siglo XV que nos gustó mucho, a su lado el edificio del Cabildo Antiguo y frente a la iglesia el Palacio de la Condesa de Casares. El conjunto uno de mis lugares favoritos de Jerez.

Nuestra siguiente parada, el Puerto de Santa María. A unos veinte minutos en coche. Aparcamos cerca de la Plaza del Polvorista, junto al paseo fluvial, muy cerca del Castillo de San Marcos, pasamos rodeándolo, estaba muy ambientado al ser domingo, y nos dirigimos directamente a la Casa de Rafael Alberti, y llegamos justo a tiempo y pudimos visitarla de forma breve, pues estaban a punto de cerrar.

La siguiente parada fue la Iglesia Mayor Prioral, que pierde grandiosidad al estar entre calles estrechas y a dos pequeñas plazas: la Plaza de España y la Plaza de Juan Gavala. Estaba cerrada y no pudimos acceder para verla. En la próxima visita será.

Nos acercamos a ver la Plaza Isaac Peral, donde está el Ayuntamiento y bajamos hasta encontrarnos con el río Guadalete. El río separa la ciudad quedando todo el centro de El Puerto de Santa María a un lado, y en el otro hay una amplia zona de aparcamiento, y lo que parece ser un polígono industrial que ahora parece que están revitalizando con el Centro Comercial Bahía Mar. También hay una zona de chalets. Hay una pasarela peatonal que une los dos lados de la ciudad.

Nos decidimos por comer pescaíto frito en la terraza del Romarijo. Tortillita de camarones, gambas blancas de El Puerto, chocos y huevas de merluza fritos, caella en adobo y calamaritos fritos. Todo muy rico. Luego en la Calle Luna vimos una heladería que servía buen café y porciones de pasteles. Allí tomamos nuestro postre antes de regresar. Por delante quedaban unas dos horas y media de carretera de vuelta a casa. Un fin de semana inolvidable.


viernes, 3 de febrero de 2023

The Levitants en el MVA

The Levitants son una banda de rock alternativo de Valladolid, cuyo cantante, Sergio, es amigo de un amigacho mío, Luis. Cuando me contó que venían a dar un concierto al María Victoria Atencia (MVA) de Málaga, le eché unas escuchas en Spotify y me gustaron. No me los quise perder y además venían con un buen puñado de canciones nuevas bajo el brazo. El disco estaba grabado, pero aún no había salido al mercado. Existían un par de singles que se podía escuchar en streaming y sonaban muy bien.

Muchos de  los conciertos en el MVA -desconozco si lo son todos- son gratuitos, pero has de estar muy atento para conseguir entradas cuando se pongan a la venta, porque el auditorio no tiene mucho aforo y normalmente en los primeros minutos se agotan. Estuve despierto y pillé un par de entradas y junto con mi amigo Juanfra nos plantamos en la sala. 

Lo pasamos bien, el concierto estuvo muy chulo, con el aliciente de que escuchamos canciones casi por primera vez en directo. Ellos estuvieron muy bien y eso que sentían algo extraños porque están acostumbrados a tocar en garitos y en horario nocturno. Aquello fue una experiencia iniciática para ellos. Fue divertido.

Al final pudimos saludarlos, y darle los recuerdos que me pidieron que les diera, y bueno, nos hicimos unas fotos y me pillé el cd, que me firmaron con agradecimiento. Tras el concierto Juanfra y yo y fuimos de tapas por Málaga, que siempre es algo inusual para mí, especialmente un frío jueves de febrero. Nos permitimos poco rato porque ya era tarde y las calles de Málaga estaban más vacías que el corazón de un despiadado asesino a sueldo, y porque además, al día siguiente tocaba trabajar.


viernes, 27 de enero de 2023

Glen Hansard en Granada (Take 2)

Se anunció el concierto de Glen Hansard en Granada, en el Palacio de Congresos, y mi buen amigo Iker y yo no nos lo pensamos dos veces, a pesar de ser un jueves de enero a los pies de Sierra Nevada, donde lo único asegurado iba a ser el frío que íbamos a tener y los  repetitivos bostezos que seguirían el viernes en el trabajo. Ambos habíamos visto actuar al cantante irlandés unos años antes en el mismo recinto.  Ya lo conté en este blog. Por eso se me ha ocurrido aquello de poner en el título de esta entrada del blog aquello de Take 2, como en una improvisación de jazz (tonterías de un escritor chistoso). También lo pude ver, aunque aquella vez en Madrid y no en concierto propio, sino como telonero de Eddie Vedder en su paso en el Wizink Center. Lo cierto es que sus dos conciertos me gustaron mucho.

En la ocasión que nos trata tuvo como telonero a Popi González, hijo del líder de la mítica banda granadina Los Ángeles, que llegaba presentando su primer disco, Sentado en el filo del mundo, un título que me encanta, quizás es lo que más me guste del disco, aunque no estuvo mal, pero a mi juicio creo que no pegaba mucho ahí. Son casi la antítesis como cantantes.

De los tres conciertos que ya he visto de Glen Hansard, diría que me quedo claramente con este último. Además de ser el más largo, que siempre es un dato importante porque como es normal incluye más canciones, en este concierto tocó canciones que me encantan, muchas de mis favoritas. Pero por si esto fuera poco, además, una vez terminado el concierto regresó a recoger sus cosas del escenario, y unos cuantos asistentes que estábamos allí tuvimos la suerte de verle interpretar a capella para los pocos que quedábamos en la sala una última canción, un regalo inesperado, uno de mis temas favoritos, This Gift.  Además nos firmó y algunos tuvimos la suerte de hacernos una foto con él. Una demostración de su cercanía.

Siempre que Glen toca en Granada se acuerda mucho de Leonard Cohen, que era un tremendo admirador de Federico García Lorca, por lo que es usual que toque algunas versiones del cantante canadiense. En esta ocasión nos tocó Famous Blue Raincoat, Who by fire y Bird on the wire que tocó en Her mercy. Y era algo que esperábamos porque vino acompañado de Javier Mas, el excelente guitarrista que acompañó a Cohen durante muchos años y muchas giras.

Fue una delicia escucharlo cantar y verlo explicar sus canciones, incluso tras el concierto poder charlar con él, comprobar su cercanía y su infinita paciencia, pero sobre todo disfruté de su intensa voz.


lunes, 23 de enero de 2023

Los secuestradores del Lago Chiemsee

Siempre hemos sido Pepi y yo muy aficionados al teatro, por eso vamos todo lo que podemos, que no es todo lo que quisiéramos, pero solemos ir al menor un par de veces al año. Ahora nuestros hijos son mayorcitos y se pueden quedar solos en casa, y ya no hay que buscarles a alguien que se encargue de ellos si nosotros salimos, pero hubo una época en la que no eran tan autónomos y todo se complicaba mucho.

Otro obstáculo importante que tiene el teatro es el dinero. Y es que ir dos personas al teatro suman una buena cantidad de euros. Si a la cantidad de las entradas le sumas la gasolina -al actual precio disparado de la gasolina- y le añades lo que vas a pagar por el parking, porque casi siempre nos toca ir a aparcar en un parking del centro de Málaga. Hay que sumar una variable extra que es el "poyaque" que es algo así como que pues ya que estamos en Málaga te quedas a picar algo de cena. Pueden imaginar que la cantidad total por asistir a una obra de teatro y los gastos "asociados" alcanza fácilmente por encima de los 100€. Es una cantidad considerable y da para pensárselo. 

Este año nos habíamos decidido por Los secuestradores del lago Chiemsee, pero pocos días antes de la fecha de la obra recibí una notificación comunicándonos que la empresa contratada para el traslado de la carga de la obra había sufrido un robo del camión que trasportaba la escenografía, así como todo el vestuario del espectáculo. Aún así, decidieron que el espectáculo, a pesar de las adversidades, debía seguir adelante. Y así fue. Nosotros también decidimos continuar con nuestra intención de ir al teatro. 

La circunstancia de perjuicio de antemano fue una beneficio para el público porque salió el director, Mario Gas, antes de la actuación a ponernos en situación, expuso y nos explicó todo lo que no podríamos ver y, con la ayuda de nuestra imaginación, la obra terminó por ser un acierto incluso mayor que si todo hubiera continuado según lo programado. Cosas del teatro.

Entre los actores que integraron la obra estaban Vicky Peña, Manuel Galiana, Alberto Iglesias, Juan Calot, Gloria Muñoz y Helio Pedregal. A cada cual mejor.


Pd: A esta obra fuimos acompañados por Pepe y Mamen y seguidamente fuimos a comer a un restaurante griego, Ágora, que está al inicio de la calle Alcazabilla. Me gustó.


sábado, 14 de enero de 2023

Rufus T. Firefly en La Trinchera

Hay bandas que intentas ir a verlas una y otra vez y por una razón u otra no consigues verlas. Siempre ocurre algo, te coincide con un festejo, te pilla fuera, o simplemente unas décimas de fiebre, o una pandemia mundial impiden tu asistencia. y esa imposibilidad, en muchas ocasiones, produce una especie de deseo añadido, in crescendo, unas ganas desmesuradas, casi irracional, de ir a verlos. Algo así me pasó con Rufus T. Firefly.

Pero por fin se dio el día en el que pude ir a verlos a La Trinchera. Compré las entradas rápidamente porque sospechaba que no iban a durar mucho las entradas a la venta, como así fue.  He de confesar que llegué al concierto con una ansia desmedida por escucharlos en directo. Me había preparado tantas veces y con tanta voluntad el concierto, que acudí conociendo de antemano todo lo que iba a ocurrir. No me iba a ser difícil "adivinar" la canción de inicio, ni la del final del concierto, ni siquiera los bises. Si había algún posible cambio de canciones del setlist, también sabía entre qué canciones podía ocurrir. Las pequeñas sorpresas que tenían previstas no eran tal sorpresas para mí. Todo lo llevaba tan amarrado como un banco cuando concede una hipoteca. No había posibilidad de imprevistos. Todo estaba controlado.

Comenzaron de teloneros Ballena, una banda malagueña que había escuchado por encima en streaming, aunque poco y resultaron ser un buen aperitivo para lo que nos venía después. La espera me hizo recordar a mi época de quinceañero nervioso antes de un concierto. Aunque no gritaba histérico ni nada de eso, sí que sentía algo de picorsito por la barriga.

Víctor Cabezuelo y Julia Martín, acompañados del resto de la banda, accedieron al escenario con la tranquilidad que da saberse la lección, con una seguridad que sólo se gana con la perseverancia del trabajo bien hecho. El concierto comenzó como yo lo esperaba, ahora esto, seguidamente lo otro, pero ocurrió algo que no tenía previsto, aquello que no se puede prevenir, una canción que hasta ese día me había parecido buena sin más, de repente, en directo, se levantó, despegó, conecté con ella, hizo clic, cada poro de mi cuerpo estaba allí, pero flotaba, esa sensación inexplicable de estar atrapado y liberado al mismo tiempo. Fue en Selene. 

Recuerdo que la letra, cuando decía: Tengo la extraña sensación de no pertenecer a nada, y no te puedo ver, pero sé que estás ahí, ahora sé que estás ahí... y seguidamente el desgarro de la guitarra. Maravilla. Magia. Hubiera querido quedarme atrapado por siempre en esta canción. En ese momento.

Pd: Unos buenos amigos me encargaron algunos vinilos, cinco en total, los compré y esperé un buen rato a ver si me los firmaban, pero no salieron a firmar. Una pena, porque para una vez que compraba vinilos.

sábado, 7 de enero de 2023

Esta bruma insensata - Enrique Vila-Matas

Enrique Vila-Matas es uno de los autores que tengo entre mis querencias habituales. Tiene una escritura fronteriza entre ficción y realidad, entre narrativa y ensayo (auto)biográfico. En muchos de sus libros sus protagonistas son escritores buscando un tema de escritura, o bien, se encuentran angustiosamente en mitad un bloqueo. Escriben para tratar de evitar la página en blanco, en una forma de huida hacia delante intentando huir o prevenir el bloqueo del escritor.

Vila-Matas gusta de incluir abundantes citas literarias en sus textos, a veces la cita es de cosecha ajena, de otros autores, o a veces la cita llega de manera directa de sus personajes. Deja a la interpretación del lector si lo que se dice que dijo fue dicho o si es una licencia literaria decir que alguien, tal vez, dijo tal cosa. Esa zona brumosa de realidad versus ficción. En cierto modo da igual, no tiene más importancia que que aquello que uno está leyendo funcione. Y la literatura de Vila-Matas funciona.

Esta bruma insensata, no ha resultado ser una de mis novelas favoritas del autor barcelonés, pero no se puede decir que no mantenga el espíritu de su literatura. La prosa de Vila-Matas es mucho más Vila-Matas que el propio autor. El autor se puede desdecir, imagino que hasta puede pasar desapercibido disfrazándose, pero su literatura tiene unas facciones reconocibles con facilidad y difícilmente pueda esconder la pluma detrás de sus palabras.

En la faja que venía envolviendo el libro hay una cita de Paul Auster que dice: Con Enrique Vila-Matas sólo tienes que dejarte llevar porque estás en manos de un maestro. Y estoy de acuerdo. Pero habría que añadir que es un maestro de su propia literatura, de su voz narrativa que es a la vez inalienable y sumamente expansiva -¿me han quedado muy grandilocuentes estos adjetivos?-.

A veces pienso que cuando Vila-Matas escribe mantiene como máxima no apartarse de sus obsesiones y mantenerse firme en su voz narrativa. Con eso ya tiene enganchado y contento a su público, en el cual me incluyo. Lo demás es simplemente ir escribiendo a ver qué va saliendo. Gracias de nuevo.

Pd: A penas unas semanas después acudió Enrique Vila-Matas a dar una conferencia en un Ciclo de Arte y Literatura en el Carmen Thyssen de Málaga. Eligió previamente un cuadro del Museo, La buenaventura de Julio Romero de Torres. Y vino a ofrecernos su punto de vista sobre el cuadro. Fue muy interesante. Y me dedicó el libro.

Pd: Me dedicó el libro -digo- pero por cosas de la vida puso para Salvador Romero, en lugar de Salvador Moreno.  Igual, si viene en otra ocasión, se lo llevo para que lo rectifique.


lunes, 2 de enero de 2023

Fin de año en Vejer de la Frontera

Cada fin de año solemos hacer una escapadita, tratamos de salir a pasar el fin de año fuera, un año con la familia, otro año con los amigos, y así vamos, intentado sacarle el zumito a esto de vivir, aunque sólo sea en días contados.

No solemos ir muy lejos, porque tampoco disponemos de muchos días, especialmente yo, que no tengo vacaciones navideñas. La idea es visitar una localidad y mezclar algo gastronomía con algo de fiesta, más que nada por ir pensando en los niños, y si es posible incluir algo de turismo y cultura, que una cosa suele ir cogida de la mano con la otra. Este año elegimos Vejer de la Frontera, que yo por ejemplo no la conocía.

Miguel venía con la muñeca vendada. Una caía en un partido de fútbol le produjo una hiperextensión en la muñeca izquierda. Por lo menos no había fractura y tampoco le afectó su mano diestra, nunca mejor dicho. Cosas del fútbol.

Vistamos el pueblo, comimos estupendamente, y disfrutamos de nuestra fiesta de Nochevieja en el Restaurante del hotel, El Refectorio, que incluía una carrillada de ternera retinta que no fui capaz de comerme. Riquísima. De hecho es una de las cosas que mejor recuerdo del fin de año. Bueno, de la carrillada y del postre de torrijas con leche de coco. Para chuparse los dedos.