sábado, 11 de diciembre de 2021

Atardeceres, castañas y abrazos

Hay una época del año en la que los atardeceres parecen querer decirnos algo. Como si quisieran adueñarse del pensamiento de todos, como si nos colocara el dedo delante de los labios para pedir silencio, para que nos detengamos y simplemente observemos y contemplemos su estampa. Una pausa obligatoria.
Uno de esos días la luz sonrojada entraba anchamente por el balcón de casa inundando el salón y Sofía, mi hija, vino a preguntarme si me había dado cuenta del atardecer que estaba teniendo lugar.

La anaranjada claridad del día parecía teñir el mármol blanquecino del salón. Nos asomamos al balcón, pero con la cercanía de los bloques de viviendas de los alrededores no se podía disfrutar con total amplitud de la vista, así que decidimos subir a la azotea del edificio, desde allí se podía disfrutar de extensas vistas. Nos abrazamos mientras disfrutábamos del espectáculo.

A veces la perfección en la vida no es más que vivir sencillamente,  Un cielo como un cuadro de Munch, el olor a castañas asadas en un noviembre tibio, los brazos de mi hija abrazándome, beber el agua fresca cuando se está sediento... la simpleza de lo esencial es también la felicidad instantánea.





martes, 7 de diciembre de 2021

Cala Vento en la Sala Theatro

Al día siguiente de ver a The Kleejoss Band en el Louie Louie de Estepona tocaba ver a Cala Vento en el Theatro Club de Málaga en su gira Fin de Ciclo 2. Las cosas suceden así y así hay que tomarlas, como vienen. Pueden pasar largos y callados meses sin música en directo, y de repente tener dos concierto dos días consecutivos. ¡Y con suerte! Porque también me ha pasado que se han pisado dos conciertos en el mismo día y al final toca la ingrata situación de tener que elegir uno.

Un par de años antes, sólo unos pocos meses antes del inicio de la pandemia, pude ver a la banda catalana en el mismo local. Ahora todo había cambiado. El uso de mascarillas era obligatorio y todos acudíamos con la mosca detrás de la oreja. Aún así la sala estaba completa y el dúo ofreció un concierto con la misma intensidad que un par de años antes.

Llegaban con unos pocos singles bajo el brazo, igual de frescos y espontáneos. Por un lado estaba el encorsetamiento persistente general de los conciertos con mascarillas y por otro las ganas de gritar y sentirse libre por fin. Una especie de explosión contenida o de un estático alboroto. Una cosa rara. Yo lo disfruté, aunque durante varios días tuve la mosca detrás de la oreja con algunos síntomas compatibles con la Covid.


lunes, 6 de diciembre de 2021

The Kleejoss Band en Estepona

Una vez más el Louie Louie se trajo a la banda zaragozana The Kleejoss Band, una de mis bandas nacionales favoritas. Venían a presentar su último disco, Maleza, en el que han decidido dar un brusco giro a su esencia. Se la jugaron dejando a un lado sus letras en inglés y publicaron un disco íntegramente en castellano. En principio a mí la idea no me ilusionaba, pero una vez escuchado el disco, la verdad, es que les doy la enhorabuena una vez más.  El resultado es más que sobresaliente.

No sé si porque mis conocimientos de inglés son limitados pero las letras del disco han aportado un peso añadido a las canciones. Siguen siendo ellos, suenan tal y como son, pero ahora con letras en cristiano. El álbum podría estar en las listas de éxitos de rock, al menos a mi juicio debería estarlo, pero caprichos de la mercadotecnia y mil factores más no lo está. Hay cosas que no se entienden.

En directo son excepcionales. Nunca defraudan. En el Louie Louie presentaron el disco, casi tocando todas sus canciones y añadieron algunos de sus éxitos de discos anteriores. Además interpretaron una estupenda versión de One Big Holiday de My Morning Jacket. Me quedé con ganas de que tocaran River Sound Unleashed, que es probablemente mi tema favorito, y que aunque estaba en el setlist no la tocaron. Una pena.

Ojalá vuelvan pronto, y si es posible con un disco debajo del brazo, y si no, no importa, lo importante es que vuelvan.