sábado, 2 de mayo de 2026

La Verdad en el Teatro Cervantes

No hace tanto comenté por este blog que aunque Miguel y Sofía han asistido con nosotros bastantes veces al teatro, es cierto que hablándolo con ellos, ninguno de los dos se acordaba muy bien de las obras que habían visto siendo niños, ni siquiera se acordaban cómo era el teatro en el interior. 

Pepi y yo pensamos que no deberíamos permitir que no se acordaran de haber estado en un sitio como el Teatro Cervantes de Málaga, y que en cierta parte era culpa nuestra.  Primero pudimos solucionarlo con Sofía que pudo venir con nosotros a ver la obra Los guapos. Tenía la tarde libre y nosotros teníamos intención de ver la obra, y todavía no habíamos comprado las entradas, así que se nos unió. Sofía sí se acordaba de haber estado, pero no recordaba bien cómo era el teatro por dentro. Miguel afirmó que no recordaba prácticamente nada. Y es que él la última vez que fue era más pequeño aún.

Así que le pusimos remedio y los llevamos, en esta ocasión a los dos, a ver un monólogo de Dani Rovira, Vale la pena. No era un teatro exactamente, pero sí, al menos, era en el Teatro Cervantes y además era por una buena causa. Compramos cuatro entradas en el patio de butacas y nos hinchamos a reír. Así dejamos la cuenta saldada con nuestro compromiso personal con el teatro.

Pero hablando con Claudia -la novia de Miguel- decía que ella no había ido nunca al teatro, al menos no a uno así profesional. Así que pensamos que sería una buena idea, si pudiéramos, llevarlos al teatro, para poder ver aunque sólo fuese una vez una obra. La posibilidad estaba ahí, hasta que finalmente la oportunidad se cruzó.

Le teníamos echado el ojo a varias obras, pero pensamos que la que mejor se podría adaptar a ellos era una obra titulada La Verdad, protagonizada por Joaquín Reyes, Natalie Pinot, Raúl Jiménez y Alicia Rubio, dirigida por Juan Carlos Fisher. Además estaba programada para un lunes y un martes, días que para ellos podría ser más oportuno. Y era una comedia, que siempre te deja un mejor sabor de boca que un drama. 

Así que les propusimos ir, aceptaron y allí nos plantamos. Compramos cuatro entradas y creo que lo pasaron bien. Yo al menos lo pasé. Me divertí. Seguidamente fuimos a picar algo en Los Gatos, cerca de la Plaza de Uncibay, y de vuelta a casa, que al día siguiente todos teníamos que madrugar, aunque yo un poquito más que el resto.

viernes, 1 de mayo de 2026

Robert Jon & The Wreck en La Trinchera

Hace ya unos cuantos años, allá por 2018, fui a ver a la banda americana Robert Jon & The Wreck tocar en el Louie Louie de Estepona. Fue un concierto que me dejó muy buen sabor de boca y desde entonces los sigo regularmente, e incluso de vez en cuando vuelvo a sus discos para escucharlos y, en cierta forma, recordar aquel concierto.

Robert Jon & The Wreck son lo que yo llamo unos currantes de la carretera. Es raro el año que no sacan un disco nuevo y seguidamente lo presentan recorriendo primero su país, para después continuar por Europa. Sus giras europeas duran casi dos meses que los mantienen recorriendo las carreteras de media Europa en furgoneta, y así, año tras año, gira tras gira, con el boca a boca, han logrado un significativo número de seguidores fieles y sus conciertos suelen siempre andar muy bien de público. Es lo que tiene currárselo. 

La banda americana llegaron al Louie Louie de Estepona por primera vez, que yo sepa, en abril de 2015, repitieron un año después, en junio de 2016 y de nuevo en el siguiente septiembre de 2017.  Pero yo no pude verlos hasta noviembre de 2018. De hecho, hasta poco antes de esa fecha ni siquiera sabía que existían.

Tras aquel bolo, al acabar, les comenté a Robert Jon Burrison, voz principal y guitarra, lo mucho que me había gustado el concierto y les pedí que no tardaran mucho en volver, a lo que contestó que volvían el próximo año. Allí estaré, le dije. Ni idea teníamos ninguno de nosotros que un virus iba a paralizarlo todo. Y que aquella próxima gira, como la mayoría de las próximas giras de bandas, se les fue al garete a todos.

Regresaron finalmente al Louie Louie en 2022, pero no pude ir. Ni recuerdo ahora la razón. Es posible que se me juntaran varios conciertos alrededor de las mismas fechas y al final, como la economía tiene limitaciones, tuve que elegir. 

Lo mismo me pasó cuando vinieron a Málaga en lugar de Estepona a finales de junio de 2024 a la Sala La Trinchera, presentando su álbum, Red Moon Rising. No pude ir tampoco. Desde entonces mantenía una espinita clavada con ellos porque cuando no pasaba una cosa, pasaba otra. Pero esta vez, en 2026, por fin, sí que pude ir a verlos.

En esta gira venían con un disco debajo del brazo, el Wreckage, Volumen 3, pero en realidad  estaba recién salido, y el que más peso se suponía que tendría en el setlist sería su anterior disco Heartbreaks & Last Goodbyes. Aunque al final comenzaron con The Devil is your only friend, seguido de Blame it on the Whiskey, ambas del disco Glory Bound. Y antes de los bises, tocaron Cold Night, que es un temazo. Así que el disco que más pesó puede ser que sea su disco más reconocido, Glory Bound.

La banda mantenía casi plenamente su formación desde aquel ya lejano concierto en Estepona de 2018, tan sólo el teclado era una cara nueva. Jake Abernathi es el encargado ahora sustituyendo a Steve Maggiora. Warren Murrel sigue al bajo y Andrew Spantman a la batería, y la guitarra sigue a las manos de Henry James Scheneekluth. ¡Y vaya manos!

La verdad es que lo pasamos fenomenal. Música y amiguetes. No hace falta mucho más. Francisco, Óscar y Enrique fuimos al final juntos al concierto.