miércoles, 20 de agosto de 2025

Budapest día 1

Una de las ciudades que Pepi ha tenido más ilusión de visitar desde siempre es Budapest. Desde que fuimos a Praga, allá por 2005, donde barajamos la posibilidad de hacer un recorrido conjunto que incluyera las tres capitales europeas: Viena - Praga - Budapest. Posibilidad que desestimamos con la intención de ir una a una, para diferenciarlas en el tiempo y que mantuviéramos una idea por separado de cada una. Desde aquel verano, cada año, siempre ha estado ahí, pendiente de hacerse, entre las posibilidades veraniegas. Pero los viajes que hacemos son un cúmulo de circunstancias particulares, que incluyen, especialmente vuelos económicos, pero también conciertos que queramos asistir y un sin fin de condicionantes que van variando con el tiempo.

En resumen, en el verano de 2005 fuimos a Praga y un par de años después a Viena y hemos tenido que esperar hasta 2025 para ir a Budapest. El asunto se ha ido retrasando, pero más vale tarde que nunca.

Aterrizamos toda la familia, es decir: Pepi, Sofía, Miguel y yo, en el aeropuerto internacional de Budapest Ferenc Liszt alrededor de las 9:20 de la mañana. Sí, ese día nos había tocado madrugar de lo lindo, pues nuestro vuelo de Ryanair despegaba de Málaga a las 6:00 de la mañana. Así que despertamos como a las 3:30. Hay que llegar al aeropuerto, soltar el coche y seguidamente embarcar. Sarna con gusto no pica, dicen. Una vez aterrizados en Budapest cogimos un taxi que nos llevó  directamente hasta nuestro hotel, habíamos elegido el Meininger Hotel, en el lado Pest de la ciudad, situado junto al enorme mercado del finales del siglo XIX, conocido como Great Market Hall. Como a esa hora nuestra habitación no estaba disponible, dejamos las maletas en una habitación que el hotel tenía habilitada junto a recepción y nos dispusimos a visitar el mercado y buscar cerca un sitio para desayunar.

El Mercado central de Budapest es el mercado cubierto más grande de Hungría y está justo frente al Puente de la Libertad, sobre el río Danubio, que divide a la ciudad en dos zonas, Pest, donde estábamos en ese momento y donde echaríamos el día entero, y Buda, en el lado oeste de la ciudad. El Mercado, digo, está en Pest, en un extremo desde donde comienza el centro de la ciudad, y es uno de los edificios más visitado turísticamente. 

En el mercado compramos un kifli, que es un pan con forma de medialuna, típico húngaro, y lo que ellos llaman una salchicha húngara, que para nosotros es un chorizo condimentado con pimentón. Compramos la versión picante, que es el que habíamos visto recomendado.

Probablemente la calle más comercial de Budapest es Váci utca, que inicia en la plaza Fovám (frente al mercado), y en esa misma calle, a pocos pasos desde la plaza, vimos una cafetería, Pesto, que parecía apropiada. Pedimos unos cafés y con el pan y el chorizo degustamos nuestro primer típico desayuno húngaro. Preguntamos antes si podíamos hacerlo y el hombre dijo que sin ningún problema.

Una vez completamente despiertos, regresamos hacia la plaza para visitar el Puente de la Libertad. La verdad es que el Danubio es un río impresionante. Para nosotros que no estamos acostumbrados a vivir de cerca un gran río, nos sorprende. Sobre el puente pasan tanto coches como tranvías y peatones. El puente es de acero y cuando pasaba el tranvía hacía vibrar el suelo, que provocaba en nosotros una sensación de inestabilidad, que nos hacía pararnos e incluso callarnos. Vamos que parecíamos unos completos pardillos cruzando un puente. 

En el puente hay un mirador desde donde nos hicimos infinidad de fotos con vistas a Budapest. El cielo estaba completamente limpio y el día era primoroso. La temperatura resultaba ideal a esa hora de la mañana.  En el puente encontramos una de las curiosas miniesculturas de metal que hay repartidas por la ciudad, Rey en una hamaca, que representa a Francisco José I, monarca húngaro y esposo de la emperatriz Sissi.

Nuestra intención no era cruzar el río, pero nos acercamos para ver el puente y la plaza. Nuestro recorrido continuaba por la popular Váci utca. En ella encontramos varias esculturas y edificios que nos encantaron. Yo me quise hacer una foto con El escritor pensativo, una escultura del escritor Gyula Krúdy, que pareciera que estaba esperando que alguien se sentara con él y le diera conversación, o le contara una historia, o simplemente se sentara a acompañarlo mientras confiaba que le llegara la inspiración. No he leído nada de él, pero sí de Sándor Márai, que lo consideraba un maestro.

Budapest es casi un museo al aire libre. Sus edificios y sus esculturas, son monumentos dignos de muchos museos. Buscar la estatua de Shakespeare, la de la Chica jugando con perro y una de las más fotografiadas, Little Princess, son una manera estupenda de ir conociendo la ciudad. Así fuimos posando con cada una de ellas para llevarnos un recuerdo en forma de fotografía.

Una de los lugares más bonitos de Budapest, a mi juicio, por su entorno, es la plaza ajardinada con la fuente de bronce de Niños echando agua, en la que se representa a un niño dando de beber a otro en una concha, en el mismo centro de la Plaza Vigadó, frente al sobrecogedor edificio romántico del Palacio de la Música. Maravilloso.

A la espalda está la Plaza Vörösmarty, una plaza peatonal donde encontramos un par de estatuas también muy queridas en la ciudad. Una estatua enorme de mármol de Carrara de un célebre poeta y dramaturgo húngaro que da nombre a la plaza, Mihály Vórösmarty, donde se representa al autor sentado, rodeado por figuras de campesinos, artesanos, madres y niños que representan el pueblo húngaro.  

A pocos metros hay una bella fuente de piedra con farola, decorada con cuatro leones. En esa plaza también está situada uno de los más famosos cafés de Budapest, el Café Gerbeaud, un lugar exquisito y preciosista, de precios elevados, al que sólo nos permitimos entrar -tras preguntar si se podía- a echar un vistazo.

Cruzamos el parque Erzsébet, donde estaba ubicada una enorme noria, junto al elegantísimo Hotel Kempinski, continuamos hacia la Basílica Catedral de San Esteban, un enorme edificio neoclásico del siglo XIX. Una vez allí nos dividimos, unos fuimos a por agua, otros a hacer cola para sacar el ticket de entrada que diera acceso a la base de la cúpula donde se suponían espléndidas vistas panorámicas sobre la ciudad. Las había. Doy fe.

Es una catedral relativamente moderna y se notaba, la estudiada luminosidad, los amplios espacios, las alturas desmedidas, todo de una elegancia imperial. En la base de la cúpula he de confesar que sentí algo de vértigo, y eso que no hacía prácticamente nada de viento. Las alturas me marean. Aún así es una visita que recomiendo mucho. Las vistas a la ciudad, de 360 grados, bien merecen la pena pagar su precio.

Rodeamos la basílica para llevarnos una idea completa y continuamos nuestra visita hacia la Avenida Andrássy, la principal calle señorial y palaciega con tiendas de lujo donde está situada la Ópera nacional, de fachada neorrenacentista que ha rivalizado en belleza y grandiosidad con la Ópera de Viena. Accedimos al hall para poder llevarnos una idea de su belleza interior, pero no la visitamos, teníamos que esperar demasiado y además el precio nos pareció algo excesivo. Gustav Mahler fue director artístico allí, al igual que Richard Strauss. La crème de la crème sinfónica ha pasado por las escalinatas que yo estaba pisando en ese momento. Sé que es una tontería, pero al recordarlo, miras a tu alrededor sintiendo una extraña admiración por un lugar, por el simple hecho de estar donde otras personas que admiras, sabes que han estado. Cosas mías.

Eran más de las dos y media de la tarde y el depósito ya empezaba a necesitar rellenado. Así que no muy lejos de allí, perpendicular a la avenida Andrássy, teníamos localizado un restaurante que nos habían recomendado: Restaurante Menza. Un restaurante de estilo retro donde servían goulash -estofado de ternera- y también Schnitzel -un filete empanado de cerdo- con patatas parsley -patatas cocidas salteadas con perejil, mantequilla y sal- que es lo que yo me pedí. Muy rico. Lo acompañé con una cerveza típica húngara: Borsodi, que no estuvo nada mal. Para el postre cruzamos la avenida Andrássy donde estaba una de las heladerías más famosas de Budapest, Hisztéria Cremeria, donde el helado de pistacho y el de chocolate eran la mayor recomendación. Los probamos.

Unas cuantas calles más adelante estaba la Casa del Terror, un museo en conmemoración de las víctimas de los gobiernos fascistas y comunistas, como fueron el nazismo y el posterior régimen soviético. Por lo visto en este edificio se realizaron torturas y ejecuciones. No quisimos entrar. Acabábamos de almorzar y no queríamos remover las tripas.

Para bajar la comida, dimos un largo paseo por dos largas calles, Nagymezö y Báthory para dirigirnos hacia la estrella de la corona, el Parlamento Húngaro, Patrimonio de la Humanidad. Un edificio absolutamente colosal, magnífico. Teníamos contratada un free tour guiado por el centro de la ciudad que comenzaba su recorrido muy cerca del Parlamento, junto la estación de metro, en Kossuth Lajos. Como llegamos con antelación nos dio tiempo a contemplar tranquilamente su esplendorosa fachada principal. ¡Qué preciosidad!

Tras una breve introducción histórico cultural húngara nos dirigimos hacia la Plaza de la Libertad, un parque ajardinado frente a la Embajada Norteamericana, donde hay colocadas un buen número de estatuas entre las que se encuentran las de Ronald Reagan y George Bush, y también la de la Rana Gustavo (estupendo guiño). En el otro extremo de la plaza hay un memorial a las víctimas del Holocausto, donde uno podía refrescarse con una fuente interactiva que allí estaba instalada.

Continuamos hacia el siguiente punto de interés, que era la Plaza frente a la Basílica de San Esteban, donde explicaron un poco sobre su historia y la importancia del edificio para la ciudad y sus ciudadanos. Seguidamente atravesamos el parque Erzsébet de nuevo, en dirección a la Plaza Városháza, donde habían montados puestos artesanales y donde recomendaron tomar una especie de postre típico, que apuntamos para otro momento. Llegamos al fin del circuito y nos despedimos frente a la Gran Sinagoga que ciertamente es un edificio algo particular, como nos explicó la guía, al tener estilo árabe, pero también bizantino y gótico, además de una vidriera en forma de rosetón, detalle principalmente cristiano. En fin, un pastiche arquitectónico religioso.

En el cruce entre Rákóczi y Károly entramos en una pastelería-panadería llamada Jó, para tomar un café y un tentempié y especialmente para descansar las piernas y vaciar las vejigas. La idea era pasear por el barrio cercano al hotel e ir descubriendo la zona, pero el día se nos estaba haciendo largo. Llevábamos muchas horas en pie y aunque el reloj sólo me marcaba 17 km caminados, había sido un día cargado de novedades.

Aún tuvimos tiempo y pasamos por una hamburguesería que era muy popular en Budapest, Smashy. No pillaba lejos del hotel. El menú era sencillo, no había que memorizar gran cosa. Una cheeseburger simple, con dos tipos de salsas a elegir. Un tipo de patatas fritas y nada más. En cuanto acababas de pedirla, la pagabas e inmediatamente te la daban para llevar. Cuando digo inmediatamente quiero decir eso, te dan el ticket y las hamburguesas en el mismo momento. Sólo había agua y Coca Cola. Rapidísimo. El ketchup y la mayonesa eran autoservicio. Así que en cinco minutos las compramos y fuimos para el hotel, que tenía una cocina común con mesas para servicio de los huéspedes. Allí cenamos. Ni tan mal.

Recogimos las maletas en recepción, nos dieron la habitación, nos acoplamos, ducha y a descansar. El viaje no había hecho más que comenzar.


domingo, 10 de agosto de 2025

Isco regresa a La Rosaleda

Qué sorpresa me llevé cuando se anunció que el Real Betis sería el rival del Málaga CF en el Trofeo Costa del Sol. Primero porque en esas fechas suelo estar hambriento de fútbol, tras una abstinencia veraniega donde sólo salen a la palestra de la prensa los insaciables representantes y las cantidades de millones que se van a pagar por tal o por cual jugador. Además, le tengo simpatía al Real Betis. Especialmente porque últimamente unos cuantos de sus jugadores son exmalaguistas, como son Diego Llorente, Pablo Fornals, su entrenador Manuel Pellegrini o el jugador emblema de Málaga, Francisco Román Alarcón Suárez, más conocido como Isco. Todos se llevaron una ovación del respetable.

Ha habido muchos jugadores que me han levantado de mi asiento en La Rosaleda, pero pocos tantas veces como Isco. Es posible que ninguno más que él. No sólo por sus goles, que también, no sólo por sus pases, muchos de ellos maravillosos, sí especialmente porque me he puesto en pie a despedirlo multitud de veces cuando lo han cambiado. Disfruto mucho de Isco, especialmente de sus controles, son prácticamente magia. Es una delicia verlo jugar. Al menos a mí me lo parece.

Así que compré mi entrada porque era un partido que no me quería perder. La vuelta de Isco a La Rosaleda. Pero también de Pellegrini, que posiblemente es el entrenador que más me ha hecho disfrutar en el templo malaguista.

Había muchos alicientes. Mes y medio después de firmar un final irregular de temporada, en decimosexta posición, con 53 puntos, 8 puntos por encima del descenso. El Málaga regresaba a La Rosaleda. Miguel y yo pudimos ir a ver un partido de pretemporada en Marbella, contra el Almería, que nos dejó un muy buen sabor de boca, con una victoria por 2-1, donde vimos a Nelson Monte, que lo había fichado el Almería desde el Málaga.

En ese partido ya se nos habían ido además el extremo y delantero Antonio Cordero al Newcastle y Kevin Medina al Córdoba, pero regresaba Joaquín Muñoz que llegó libre desde el Huesca, el mediocampista Carlos Dotor cedido desde el Celta de Vigo, el delantero experimentado Eneko Jauregui libre desde el Racing de Ferrol y llegó traspasado Adrián Niño desde el Atlético de Madrid. El Málaga estaba pendiente ahora de fichar a un central, a ser posible experimentado en segunda división. Quedaban varios retoques pero básicamente el equipo estaba hecho.

El partido contra el Betis fue brillante. Teníamos dudas del once que dispusiera Pellegrini, pero puso a Isco titular. Un Mälaga excelso realizó una primera parte primorosa. David Larrubia dio un verdadero espectáculo de regates. 1-0 al descanso con gol con la izquierda de Larrubia a estupendo y medido pase de Carlos Dotor. En el descanso Sergio Pellicer, para dar oxígeno, dispuso cinco cambios. Pero lo que marcó el partido fue una acción fortuita, en la que Larrubia golpeó a Isco en el tobillo con tan mala suerte que lo lesionó y tuvo que retirarse del partido. Otra vez de pie aplaudiendo.

En la siguiente jugada, una cabalgada por banda de Larrubia, de manera individual, cruzó al segundo palo y anotó el 2-0. El partido era un disfrute. Dos minutos después Chupe ante la parsimonia de la defensa cruzó de fuerte disparo y anotó el 3-0.  En los 10 últimos minutos el Cucho Hernández anotó el gol verdiblanco dejando el marcador final en 3-1. 

El XXXV Trofeo Costa del Sol se quedó en casa. Pero nada de esto serviría si no tuviese continuidad en liga.


jueves, 7 de agosto de 2025

En Setenil de las Bodegas

Todos los veranos, desde hace ya muchos años, solemos irnos junto con una par de familias amigas a algún pueblo de la sierra de Cádiz, para desconectar del trabajo, del bullicio de los restaurantes masificados, del atasco tras atasco en el tráfico y del calor sofocante. Este año elegimos uno de los pueblos blancos de la Sierra de Cádiz: Setenil de las Bodegas. 

No era nuestra primera vez en Setenil de las Bodegas. Pepi y yo ya habíamos estado varias veces cuando ella estuvo destinada en Grazalema como profesora de idiomas. Pero ya hacía bastante tiempo, y nos apetecía.

Setenil tiene la curiosidad de tener algunas de sus calles del centro incrustado en la roca del tajo que se ha formado durante miles de años. No es que se haya excavado la roca, es que la roca ha ido erosionándose con el paso de los siglos, tal vez milenios, hasta quedar como la encontramos ahora mismo. Es algo muy curioso y especial para ver.

Aprovechando el tirón turístico de la localidad, muchas de esas cuevas se han convertido en restaurantes, y tiendas de comercio, de tal forma que el centro del pueblo, allí donde el tajo discurría más serpenteantemente, es ahora un entramado turístico popular.

Mis días de Setenil de las Bodegas no tenían doblez, eran repetitivos y simples. Recién iniciadas mis vacaciones, me deshice poco a poco del nerviosismo apresurado de los últimos días de trabajo, en el que la premura de cumplir los plazos estipulados, había ensanchado mis nervios de tal manera que me encontré como si tuviera el pensar algodonado, como si un mínimo raciocinio hubiese pasado a un estado permanente, aunque al fin resultara transitorio, de alelamiento general. A base de refrescar la cabeza en la piscina y de lubricar el gaznate con cerveza fresca, fui recuperando el pulso sosegado y lánguido de mis vacaciones.

Y así, casi como todos los veranos, una vez más, comprobé de primera mano que no existe mejor medicina que comer sano, dormir suficiente y disfrutar de una buena compañía. 

domingo, 3 de agosto de 2025

Rufus T. Firefly en la Finca El Portón

Comencé mis vacaciones un viernes, el 1 de agosto. Siempre está bien iniciar las vacaciones, pero un viernes, es algo distinto. Empiezas la semana sabiendo que es corta, y cuando se acerca el fin de la semana y el cansancio asoma, ya estás de fin de semana, y encima, después tienes  las vacaciones. Lo malo era que al final las vacaciones me iba a tocar regresar un lunes, pero eso ya es otra historia que estaba por llegar.

Nada más comenzar mis vacaciones tenía pillada hace tiempo una entrada para ver a Rufus T. Firefly. Desde que acabó el concierto de la banda de Aranjuez en La Trinchera había estado atento a nuevos conciertos por la zona, pero las veces que vinieron lo hicieron en festivales. No es que no me gusteç ir a los festivales, al contrario, es un momento estupendo para conocer nuevas bandas. Pero ir sin compañía a festivales es algo triste, y no encuentro fácilmente acompañantes de festivales. Además, prefiero ver a las bandas que me gustan más en conciertos propios, y si es posible en sitios cuanto más íntimos mejor. Pero créanme que no es fácil.

La Finca El Portón es un lugar maravilloso para verlos en directo. Es un anfiteatro al aire libre rodeado de vegetación y posee una leve inclinación y según el horario, puede coincidir con el atardecer tras el escenario. Una preciosidad. Es uno de mis sitios favoritos para ver conciertos. Acudí solo al concierto, pero luego supe que un amiguete iba a ir y bueno, luego allí me encontré con mi prima Ana, un viejo amigo, Gago, y saludé a unos cuantos conocidos.  En realidad en un concierto nunca estás solo.

Iniciaron el concierto con sus temas El coro del amanecer, La plaza y Camina a través del fuego, los tres extraídos de su último disco, Todas las cosas buenas, publicado en abril de este año. Comenzaron poco antes de las 21:30 y pudimos contemplar tras de ellos el atardecer. Precioso.

El inicio de Polvo de Diamantes sonó muy groovy -disculpen el anglicismo- con un inicio de guitarra rasgado y con un sentido rítmico contagioso. Casi enfermizo. Continuaron con una canción, Ceci n'est pas une pipe, que canta Julia extraída de su último disco.

Un momento especial del concierto fue cuando tocaron Reverso, que fue una canción que les encargaron para una exposición en el Museo del Prado, y precisamente la persona que se los encargó, un tal Miguel Ángel, estaba en entre los asistentes. A él fue dedicada la canción. Sonó muy bien. 

Trueno azul la alargaron, haciéndolo algo más ochentera y la unieron con Dron sobrevolando Castilla-La Mancha. Justo después dieron las gracias al técnico de sonido, Juanra, que esa noche hacía su último bolo con la banda, tras 9 años juntos de gira. Seguidamente tocaron Canción de paz, una de mis canciones favoritas del disco. Terminaron el set principal con El principio de todo. ¡El inicio es brutal!

Abandonaron el escenario y comenzó a sonar de fondo Planet Caravan, de Black Sabbath, en claro homenaje a Ozzy Osborne, recientemente fallecido. ¡Qué temazo! La dejaron entera. Me pareció un precioso detalle.

Reaparecieron en el escenario con unos de sus mejores temas en directo, Sé donde van los patos cuando se congela el lago. Continuaron con Río Wolf, que tiene uno de los mejores finales de canción de la historia de la música, en especial en directo. Acabaron el concierto con Nebulosa Jade, que es un final estupendo.



Pd: Me quedé con las ganas de escuchar su nueva canción Premios de la música independiente. Tendré que volver a verlos.

miércoles, 30 de julio de 2025

Prodigy en el Marenostrum

Un día después de ver a Lionel Richie en el Marenostrum de Fuengirola fui a ver a The Prodigy. Único concierto en Andalucía. La antítesis uno del otro. El de Lionel Richie fue un concierto de canciones de amor, con letras llena de te quieros, baladas y melodías al piano. En general muchas canciones para bailar abrazados. The Prodigy, música para saltar y yo diría que alejados, mucho bitch y más aún motherfuckers. Músicas para distintos momentos.

La mayor diferencia se vio en el público. Dos ambientes completamente distintos. En el primero la edad media superaba -diría- mi edad. Se podía ver a tres generaciones compartiendo recinto. Algunas abuelas con sus hijas y sus nietas. La gente vestida de gala, casi como si fuesen a una comunión. Muchos vestidos largos para ellas y mucha camisa de marca para ellos. Muchas señoras -me pareció- pasaron la tarde en la peluquería. Un suave olor a lavanda y jazmín se desplegaba por la grada. En cambio, con The Prodigy, mucho público masculino con y sin camiseta y con bermudas, muchos parecían que venían directamente de la playa. Algunos pelos de colores, y mucha gente joven. Me sorprendió que hubiera tanta gente joven. El cartel agotado. 18000 personas en total. El olor era un extraño cruce entre polvo levantado del suelo por los saltos, sudor y marihuana. He de decir que me siento a gusto en los dos ambientes.  Sin problemas. Vivir y dejar vivir. Yo voy a lo que voy. A escuchar música en directo.

Sin Keith Flint, The Prodigy no son lo mismo. La temprana muerte del de Essex a los 45 años dejó al mundo del rock electrónico sin una de sus piezas sobresalientes. Aún así Liam Howlett sigue a los teclados y Maxim Reality sigue poseyendo una voz contundente y vigorosa. 

El concierto empezó a saco. Comenzaron con Voodoo People y Omen. La fiesta estaba servida. Firestarter fue muy celebrada, como Poison y Breath, con la que acabaron el set. Smack my bitch up fue el inicio de los bises y fue una absoluta locura. ¡No había manera de no contagiarse de la locura colectiva! Fue un concierto intenso pero algo corto. Una hora y cuarto más o menos.

Al acabar hubo un curioso espectáculo con 150 drones sobre la playa del castillo. No hizo viento y finalmente se pudo llevar a cabo. Estuvo curioso. Supuso mi primer espectáculo de drones.

Pd: Llegué al concierto algo justo, pues regresaba desde Marbella de ver el segundo partido de pretemporada del Málaga CF, contra el Almería. Ganamos 2-1. Fue acabar el partido volando, llegar a casa, cambiarme y Pepi me acercó al recinto. El estrés de espectáculos. Problemas del primer mundo.

martes, 29 de julio de 2025

Lionel Richie en el Marenostrum

Uno de los vinilos que más quemé en casa de mis padre fue el Back to front de Lionel Richie. No fue el que más porque el Bad y el Thriller de Michael Jackson se llevaron la palma seguro. Pero éste de Lionel Richie y el Greatest Hits de Leonard Cohen copaban mis horas de nostalgia y no anduvieron muy lejos.

A las letras de esos discos les debo mucho del inglés que he aprendido en mi vida. Recuerdo ponerme con los auriculares a escuchar los discos, con las letras y con el diccionario al lado. Si el disco venía acompañado con las letras era un plus importante a la hora de comprarlo.

En aquellos años las canciones de Lionel Richie me parecían el sumun del romanticismo. Me sabía sus letras de pe a pa. No sabría decir la de veces que escuché ese disco, pero muchísimas. No teníamos muchas otras posibilidades. Aún no existía Internet, ni Spotify y aparte de la radio, casi no existía otra forma de escuchar música si no te dejabas tu dinero comprando un cd,  vinilo o un casete. Hablamos de finales de los ochenta y primero de los noventa.

Si querías profundizar en la discografía de un cantante o una banda, era prácticamente imposible hacerlo si no aflojabas la cartera. En la radio sonaba el single que estuviera en ese momento y como mucho uno de sus temas clásicos. En aquellos momentos hubiera vendido todos mis discos por ir a verlo en concierto, pero no vino.

Muchos años después, en 2015, Lionel Richie vino a cantar al Starlite de Marbella. Los precios en Marbella son una cosa loca. Sencillamente prohibitivos. Imposible.

Ocho años más tarde regresó al Starlite pero otra vez con altos precios, y aunque más de una vez he pagado esos precios por conciertos, pocos días después de Lionel Richie venía también al Starlite de Marbella, Norah Jones. Tuve que elegir. Y en ese momento yo estaba perdidamente enamorado de la voz de la cantante estadounidense. Además ese verano lo llevaba cargado de conciertos y actividades. Para empezar pocos días antes celebré mi 50 cumpleaños. Así que otra vez lo dejé pasar.

Pero este año no sólo vino, si no que vino al Marenostrum de Fuengirola. Más cerca imposible. Lo estuvimos valorando y como parecía que no se iba a llenar, decidimos esperar por si encontrábamos algunas entradas bajadas de precio en reventa. Eran más de 100€ por cabeza y todo lo que pudiéramos bajar de ese precio bienvenido fuese. Pero sorpresas te da la vida, pocos días antes del concierto me ofrecieron un par de entradas gratuitas.  Vaya alegría. ¡Gracias Rafa! Por fin se hizo posible.

He de decir que Lionel Richie, con sus recién cumplidos 76 años, se mantenía en forma y aunque la voz no estará en su mejor momento, yo le pondría un notable sin problemas. Su concierto supuso una especie de celebración nostálgica. 

Comenzó -como no podía ser de otra forma- con su enorme éxito Hello, que enganchó al público desde el mismo inicio. Canciones como Easy, Penny Lover, Stuck on you, Three times a lady o Truly fueron completando el setlist con un sonido estupendo.

Una de las canciones que más íntimamente está ligada a mi vida es su tema a dúo con Diana Ross. Endless love, que fue el tema que Pepi y yo bailamos en nuestra boda. Siempre hemos asegurado que es nuestra canción. Fue un poco decepcionante porque no la cantó entera, ya que vino sin Diana Ross ni nadie que la sustituyese. Aún así fue un momento mágico para nosotros.

Dancing on the ceiling nos hizo bailar con un moderno y acertado espectáculo de luces que lo acompañó durante todo el concierto. No me lo esperaba. Say you, Say me sonó de maravilla. We are the world fue un estupendo fin de fiesta y así terminó el concierto. Pero quedaba una sorpresa más. El de Alabama todavía regresó en el bis para cantar All night long, uno de sus temas más reconocidos que supuso una acertada despedida de concierto. Creo que todo el mundo salió muy contento del concierto.

lunes, 28 de julio de 2025

Una hermana para tres hermanos

Cuando era joven y algo alocado siempre pensé que me hubiera gustado ser actor. No sé si por la ilusión de besar a la chica guapa de la peli o porque me veía relativamente capaz de interpretar papeles. Luego lo de aprenderse textos fue haciéndome pensar que en realidad no era lo mío.  ¡Tengo una memoria atroz! De manera que conforme fui madurando, empecé a ver la actuación más como un hobby que como un trabajo apropiado para ganarme la vida. Así que nunca llamé a esa puerta, pero cuando voy a una obra de teatro, siento una pizca de envidia por esos actores sobre el escenario. Una nostalgia de algo que nunca pasó de ser siquiera la sombra de una posibilidad.

Algo así me pasó cuando acudimos a Estivalh, el programa cultural del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre donde fuimos a ver la obra de teatro Una hermana para tres hermanos dentro del ciclo el Portón del Teatro. Teatro al aire libre que se desarrolla en la Finca El Portón, donde he ido a ver más de un concierto y alguna obra de teatro.

En esta ocasión un par de parejas amigas, además de Pepi y yo, nos apuntamos para disfrutar de una obra de teatro. ¿Placer por la cultura? ¿pasión por la diversión?¿socializar, o simple entretenimiento? Puede que tal vez un poco de todo. 

Una noche estrellada -a pesar de que con tanta contaminación lumínica cada vez es más complicado poder ver las estrellas- y muchas ganas de pasarlo bien, fueron el principal aderezo de una noche donde nos dejamos reír por una comedia teatral en la que una inesperada aparición de una hermana secreta tras la muerte del padre, desvelará secretos familiares. Los papeles estaban interpretados por Virginia Muñoz, Noemí Ruiz,  Pablo Puyol y Miguel Ángel Martín. Y lo cierto es que lo pasamos en grande. 



lunes, 21 de julio de 2025

Historia menor de Grecia - Pedro Olalla

Siempre me he sentido atraído por la Historia, en especial por la Historia Occidental, que es la que me pilla más a primera mano. La invención de la escritura, la civilización egipcia, la democracia ateniense, el Imperio romano, las cruzadas, el Imperio bizantino, la caída de Constantinopla, el descubrimiento de América, el Imperio español, la revolución francesa, las Guerras Napoleónicas o las Guerras Mundiales... miles de historias apasionantes, llenas de aventuras, sangre y muerte, pero también de dicha, amor y pasión. Las pequeñas historias de la historia son el aderezo de las grandes historias. La chicha como diría mi madre. No hay gran historia sin la suma de muchas pequeñas historias.

La base fundamental de esas pequeñas historias es el individuo. Y la historia en general se crea con acciones de los individuos como sociedad. Los cimientos de la Historia son, en muchos casos, las consecuencias o las reacciones de sentimientos básicos en el ser humano. El amor, la venganza, la ambición son tan naturales en el ser humano como la vida y la muerte. Los avances sociales son repercusiones de esta búsqueda innata en el individuo, como pueden ser la búsqueda de la felicidad o la necesidad de libertad.

El hambre nos ha hecho avanzar más como sociedad que la gula. Una personalidad obstinada puede llevar a las personas tanto al éxito como a la tumba. El carácter, la singularidad del individuo es la chispa, que en ocasiones se apaga en el primer soplo y en otras resiste una gran ventisca. Los adelantos sociales han ido llegando con victorias pero también con derrotas, con pasos hacia adelante y saltos hacia atrás. Los avances científicos y los descubrimientos también han marcado puntos de inflexión en la línea de la historia.

¿Somos una mejor sociedad que la que contemporanea del imperio romano? Sin duda. ¿Hemos cambiado tanto en realidad? ¿Dos mil años de evolución han supuesto un cambio tan grande? Ciertamente hay muchísimos cambios. Nos desplazamos en aviones o coches, tenemos televisión y circo. La alimentación es más variada pero también con más insecticidas. La manera de vestir han cambiado en muchísimos aspectos, pero en lo esencial, no hay tanta diferencia. Los seres humanos seguimos buscando la felicidad y el bienestar diario con el sudor de nuestra frente. Sí, existen millones de diferencias en calidad de vida, en nuestro quehacer diario, pero el individuo como tal, no ha cambiado tanto. Puede que seamos más tolerantes,  puede que incluso más democráticos, pero en esencia no creo que hayamos avanzado gran cosa. 

En este libro de Pedro Olalla se cuentan pequeñas historias que sirvieron para crear la gran Historia de Grecia. A mí me gustó mucho. Un libro que leí en un alto porcentaje en la playa de Fuengirola.


viernes, 18 de julio de 2025

Intercambio '25

El día 3 de julio Sofía y Miguel cogieron una avión camino de París. ¡Quién pudiera! La idea era ir a ver a su "familia francesa". Desde hace unos años venimos haciendo intercambios con una familia francesa para que nuestros niños practiquen el francés y ellos, cuando vengan a Málaga, practiquen el español. Más o menos pasan una semana allí y seguidamente una semana aquí.

En esta ocasión ellos marcharon primero. Célia, Alicia, Florent, Magali y Olivier los esperaban allí. Los recogieron en el aeropuerto de Orly, y seguidamente tiraron para Rouen, donde la familia francesa tiene su vivienda. Siempre les tienen preparados un montón de actividades. En esta ocasión visitaron París -algo que no les importa visitar-, hacerse fotos con la Torre Eiffel nunca está de más y como el acuario que está bastante cercano también lo visitaron.

En una especie de centro comercial fueron a una bolera y jugaron a los bolos toda la familia. Estas cosas competitivas a mis hijos les gusta. Tienen el gen competitivo bastante desarrollado. También visitaron el museo de Bellas Artes de Rouen y mandaron algunas fotos de obras impresionantes.

Durante su estancia en Rouen, se daba la casualidad de que el Tour de France, pasaba por allí, así que fueron a verlo pasar. Llevaron hasta una pancarta, y gracias a él Sofía consiguió una camiseta.

Otra de las actividades que se pueden hacer en la Normandía en julio es ir a la playa, pero claro, la playa de allí no tiene mucho que ver con el concepto de playa que tenemos por aquí. Aunque la zona de playa es extensa, parece ser que tenía bastantes piedras, y además el agua estaba congelada, y bueno, es una experiencia distinta. 

Una semana pasa volando, y como a veces no sólo vuela el tiempo, así regresaron Sofía y Miguel acompañados de Alicia, Florent -que venía a nuestra casa por primera vez- y Magali, que quiso venir a acompañarlos.

Los recibimos en el aeropuerto pero como todos juntos somos siete, Pepi y Magali fueron en tren mientras yo llevé los niños a casa y seguidamente fui a recogerlas a la estación. Como llegaron prácticamente a la hora de la cena, decidimos ir a la pizzería cerca de casa. También se unió a nosotros Claudia -la novia de Miguel-.

El primer día era viernes y claro, me toca trabajar, así que bajaron a tomar churros cerca de mi trabajo y así pude unirme a ellos. Miguel tampoco pudo venir porque ya se unió al campus de fútbol donde trabaja como monitos. Luego siguieron hacia el castillo de Fuengirola, por el paseo marítimo e incluso fueron al centro comercial. A la vuelta en casa, Pepi preparó una arroz estupendo. Después de la comida llevamos a Magali al aeropuerto donde regresaría a París y nosotros fuimos con los niños a la playa.

Por la noche fuimos a Rigodón, donde se apuntó Celia, María José y Francisco, también Claudia y el abuelo Felipe, que luego nos invitó a todos a un helado en el paseo marítimo. La luna estaba muy baja, y tenía un color anaranjado precioso. 

Al día siguiente, sábado,  Alicia, Florent, Miguel y Claudia, Sofía e Ignacio junto con Pepi fueron al Parque Acuático. Echaron todo el día. Incluso comieron allí, porque Pepi preparó unos bocadillos estupendos de tortilla de patatas. La cena la hicimo picando en casa porque ya venían muertos de cansancio.

El domingo teníamos previsto visitar el Selwo Marina de Benalmádena. Pepi llevó en el coche a los niños y yo -como no cabíamos todos en el coche- fui en tren y desde la estación andando hasta el parque. Creo que les gustó visitarlo. Los pingüinos y los delfines lo que más. Por la tarde Sofía e Ignacio junto con Alicia y Florent fueron al cine y vieron una película española, y cenaron en el Burger.

El lunes, después de un fin de semana tan intenso, durmieron hasta tarde, Pepi no quiso despertarlos porque no tenían prisa. Comieron en casa y por la tarde fueron a la playa a echar la tarde y hasta la noche porque pidieron pizza a la playa y allí cenaron. Hizo un día de playa estupendo.

La playa cansa mucho. Doy fe. Es curioso, no haces otra cosa que estar tumbado y darte un remojón pero cuando llegas a casa el sol te ha cargado de energía, pero al mismo tiempo te ha dejado tieso. Así que por la mañana descansaron, comimos en casa y por la tarde fuimos de paseo turístico a Málaga. Se apuntaron Ignacio y Claudia y ya éramos un grupo de ocho. Paseamos por el centro, dimos unas cuantas vueltas por Málaga, enseñándoles la zona más monumental y cenamos en Casa Lola que es un sitio que gusta mucho a Pepi, porque a ella lo que más le gusta es picar.

A la mañana siguiente vino Magali. Su vuelo aterrizaba casi a la hora de comer, así que la recogimos y comimos en casa.  Luego por la noche, como era el día del Carmen, cenamos en el chiringuito Rancho Playa y tuvimos tiempo justo después de ver pasar la procesión, y disfrutar la entrada de la Virgen en el mar. Claudia e Ignacio también se apuntaron, y al acabar tomamos un helado. 

El último día de su estancia en casa volvimos a una de las cosas que más ha gustado a Alicia, los churros con chocolate. A mí me tocó trabajar y a Miguel también en el campus, y Sofía alguna clase en casa. Almorzamos en casa y justo después tiramos para el aeropuerto. Fueron unos días intensos y lo pasamos genial. Yo creo que ellos también, es una experiencia que imagino que nunca olvidarán.


martes, 8 de julio de 2025

Sara Dowling Quartet en el Portón del Jazz

El Portón del Jazz volvió a ofrecer conciertos de jazz los viernes de julio. El primer viernes de julio, el día 4 de julio, fecha en el que se celebra el Día de la Independencia Americana, acudimos mi amigo Miguel y yo a ver a Sara Dowling Quartet. El concierto vino marcado por las últimas noticias de la Guerra de Gaza, pues Sara Dowling es una cantante palestino-irlandesa, y aunque lleva viviendo dos años en Valencia, gran parte de su familia vive actualmente en Amán, la capital de Jordania, exiliados desde Palestina. El genocidio en Gaza por parte de Israel contra la población civil palestina no tiene nombre.

Sara posee una voz intensa y una fuerza interpretativa que creo que se vio acentuada por el momento particular de su vida. Al igual que ocurrió con el setlist, que estuvo marcado por una selección de canciones elegidas para el día. Esto provocó que el concierto alcanzara momentos de mucha emoción. 

El cuarteto estaba formado además de por Sara Dowling a la voz; su marido italiano, Dario Di Lecce al contrabajo, el pianista húngaro, Mátyás Gayer y en la batería el británico Steve Brown

Uno de mis temas favoritos del concierto fueron el standard con sonido íntimo Speak Low y una versión de Sarah Vaughan de I'm glad there is you.

La movida versión  I hadn't anyone till you dio paso a varios estupendos solos de los instrumentistas y seguidamente interpretó una canción propia muy sentida, Our matches aren't parades.


lunes, 30 de junio de 2025

Una nueva temporada

Vine no hace mucho en este blog a comentar que salvamos la temporada en la Liga Hypermotion con algo de apuro. No en el último minuto, ni siquiera en el último partido. Matemáticamente -si no recuerdo mal-fue en la victoria en casa contra el Sporting por 2-1 en la jornada 40. Con dos jornadas de antelación.

Tras las dos victorias en casa frente al Castellón y el Granada, fuimos a Elda, y perdimos contra el Eldense -que era rival directo por la salvación- por 1-0. Luego ganamos al Sporting y seguidamente perdimos con un lanzado Elche que ascendió a primera división. Nos despedimos en casa contra el Burgos con un empate a dos que no nos dejó muy mal sabor de boca porque en el minuto 80 íbamos perdiendo 0-2. Pero en dos minutos empatamos el partido e incluso tuvimos alguna que otra ocasión para remontar el partido.  Al menos fue un partido entretenido pasa acabar la temporada.

Ahora llega un largo verano. Acabada la liga a finales de mayo y sin vuelta prevista hasta mediados de agosto es el tiempo de los representantes y los cambios de cromos. El tiempo para la preparación y para poner la base de lo que está por venir, que aunque es imposible conocer a ciencia cierta, sí que si se hacen las cosas bien, pues tal vez, se consiga el objetivo.

En el horizonte varias renovaciones pendientes y algún jugador al que se le abría la puerta. El primero en salir fue Kevin Medina al Córdoba. Lo cierto es que yo esperaba más continuidad de Kevin que si técnicamente es sobresaliente, su actitud y su disposición para retener la pelota a veces exasperaba. Y echar una mano en la recuperación de balón no es su fuerte. Aunque tiene sus días. Suena que va a venir el malagueño Joaquín Muñoz libre desde el Huesca. Sería un buen fichaje, creo yo.

Antoñito Cordero se marchó gratis al Newcastle, que probablemente lo ceda. Y ahora estamos pendientes en este hastío soleado de que podamos fichar jugadores que lo reemplacen. Por si acaso, en mi casa, y en mi familia pusimos nuestro granito de arena comprando la nueva camiseta. Todo sea por ayudar. Que no se diga. El carnet es innegociable. Ya estamos deseando que comience la próxima temporada.