viernes, 23 de septiembre de 2022

Oh! Gunquit en Velvet Club

Hacía tiempo que llevábamos pensando salir una noche con nuestros vecinos y amigos Ana y Óscar, pero es complicado cuadrar una fecha para todos. Entre los trabajos, los niños, los compromisos y tal, es casi tan complicado como encontrar una aguja en un pajar. Al final, como la idea ir a salir a cenar y después hacer algo, cuadramos una cena en el Drunk-O-Rama y después un concierto en Velvet Club. Para mí era un plan estupendo.

Vino a Málaga de gira una banda londinense con muchas ganas de jaleo, Oh! Gunquit.  Según ellos hacen una especie de Rumble-Bop a la que yo añadiría algo de Surf Punk refrescante con un toque garage. Muy divertido. La cosa es que lo pasamos fino. Hicimos el ganso, bailamos, reímos y poco más es necesario para pasarlo bien. Ellos tenían ganas de diversión y nosotros más. No había fallo.

Como me tocaba conducir a mí, tuve que tirar de cerveza sin alcohol, y a disfrutar de la música. Fue muy divertido ver a Tina subida en la barra, tocar la trompeta mientras hace bailar el hula hoop en su cintura, o coger el látigo y buscar voluntarios dispuestos a sufrir. Lo pasamos bien. Al final la música es otro canal como cualquier otro para divertirse, para mí incluso uno de los mejores. Así lo hicimos. 


miércoles, 14 de septiembre de 2022

50 años de la mejor

Este es un blog personal, en el que voy contando las cosas que se me ocurren y las cosas que hago. A veces unas son más interesantes y otras veces menos. En la vida de cada persona hay hechos o momentos que tienen una trascendencia y otros muchos, la mayoría, en cambio, que pasan desapercibidos o no tienen importancia... o sí, pero no lo sabemos. 

En mi vida, casi con total seguridad, el momento más trascendente fue conocer a mi mujer, a mi Pepi. Una casualidad como otra cualquiera. Nuestros padres decidieron apuntarnos a inglés en la misma academia. ¿Qué hubiera sido de mi vida si no la hubiera conocido allí? Me gusta pensar que si no hubiera sido en una academia de inglés hubiese sido en otro sitio, pues tenemos una edad similar y hubiéramos coincidido. Eso creo yo. Si no ese año, hubiese sido ese verano, o al curso siguiente en el Instituto. Pero nunca sabremos lo que hubiera pasado.

Lo que sí sé es que desde la primera vez que la vi, algo me hizo clic, clan y clón. No diré que fue un flechazo de película porque no lo fue. Me pareció guapísima y muy femenina, eso sí. Lucía unos ojos verdes preciosos y algunas pecas graciosas rodeándole la nariz. Luego fui conociéndola. Era tímida y risueña, aplicada y muy lista. Me di cuenta rápido que quería pasar mi tiempo con ella. Siempre buscaba sentarme cerca de ella de manera que a la salida de una clase le pedí salir. Ella dice que le pilló de sorpresa y que se lo tenía que pensar. Pasó el tiempo y me dijo que bueno, que sí.

Entonces comenzamos un camino juntos. Desde aquel inocente momento, casi infantil, fuimos creciendo juntos, conociéndonos. Ese camino juntos empezó aquel día y aún continúa. En medio hemos vivido muchas cosas juntos, más que muchas vidas enteras. Hemos pasado por cosas difíciles, momentos complicados, pero la mayoría de lo que hemos vivido has sido momentos felices.

Hemos formado una familia juntos. Tenemos dos niños de los que estamos muy orgullosos. Seguimos trabajando por darles una educación adecuada. Para prepararlos para una vida futura y mientras continuamos caminando por aquel camino que hace muchos años comenzamos.

Hoy cumple 50 años. Y lo más sincero que puedo ofrecerle en este blog, después de tanto tiempo, es darle las gracias. Gracias por estar ahí, gracias por ser como eres. Eres lo mejor que me podía pasar.

Pd: Celebramos su cumpleaños como está mandado. Un día nosotros solos, otro día con su familia y otro con la mía. Y es que resultó complicado juntarnos todos en una misma fecha.



martes, 13 de septiembre de 2022

Andalucía BIG Festival 2022 - Sábado

El sábado llegábamos a la última jornada del festival, que significaba para mí, además, la última jornada de mi segundo festival en fines de semanas consecutivos. Así que conseguía cumplir el objetivo de salir vivo a la paliza física de muchísima música, muchísimos músicos y en realidad, un sueño cumplido.

Lo primero que teníamos señalado para ver era a Niña Coyote Eta Chico Tornado, el dúo donostiarra que tiene un rock visceral y potente, muy cercano al punk, contagioso y con un ritmo trepidante. Koldo y Úrsula. Koldo toca la guitarra y canta y Úrsula toca la batería. No necesitan más. Con eso les sobra y les basta. Koldo agarra la guitarra eléctrica, la enchufa a la electricidad, sube el volumen, Úrsula levanta las baquetas, marca el inicio de la canción y ritmos pegajosos con un sonido reverb y picante nos engancha a todos. Lo dieron todo y más. Tuvieron el detalle de captar que muchos de los que allí estábamos habíamos comprado el bono con la intención de ver a Rage Against the Machine, que fueron anunciados para estar presentes en el festival, pero debido a un problema de rodilla o tobillo (no recuerdo ahora) de Zack de la Rocha suspendieron la gira. En su lugar, pues trajeron a otras bandas. 

Pero Koldo y Úrsula sabiendo eso quisieron hacer una versión de Killing in the Name, temazo de la banda americana. ¡Buah! Fue uno de los momentazos del festival. Irrepetible. Vaya comienzo de día fue.

Tras el dúo donostiarra llegaba el turno de María José Llergo, la cordobesa de dulce voz y cálido acento andaluz, que vino para poner un toque flamenco al festival. Y bien que lo consiguió. Sufrí un poco viéndola envuelta en un vestido negro dándole el sol de lleno, a una hora (las 18:30) que era más para estar a la sombra que para otra cosa. Aún así ofreció un concierto de muchas raíces y buenas flores con olor  a jazmín y un millón de besos y gracias, porque agradecida es la chiquilla, que pasó gran parte del concierto saludando a gente conocida que había venido a verla. Se la vio muy contenta e incluso emocionada de poder estar ahí, de tener esa oportunidad.

Sin salir de la comunidad pero saltando de provincia, la banda de rock 091 vino para ofrecer un concierto con cierto aire de nostalgia para muchos. Me pareció que no estaban para mucho brío, los vi un poco como desentrenados, a contrapié, incluso que les faltaba garra, pero tuvieron una buena acogida por la gran cantidad de público que ya peina canas y que mantiene un cariño casi visceral a canciones suyas como La Canción del Espantapájaros o, especialmente, La vida qué mala es. ¿Cuántas veces habré escuchado esta canción en mi vida? Uno de los inicios de canción más poderosos del rock español. No sé si los volveré a ver en directo, pero les di las gracias por todo lo disfrutado.

En el escenario pequeño tocaba una banda desconocida para mí, pero lo poco que había podido escuchar de ella en Spotify me transmitían buenas vibras, que dicen ahora los jóvenes, y nos acercamos a verlos un rato. Spiritual Cramp son una banda rock californiana con mucho ska, bastante garage, una pizca de punk y unas enormes ganas de divertir, o de pasárselo bien. Al menos esa es la sensación que me transmitieron. Daba la impresión de que ellos se lo estaban pasando pipa. El escenario no era muy grande y ellos a veces juntaban en el escenario seis componentes. No me quedó claro cuántos son en el grupo, porque entraban y salían de las tablas casi en cada canción. Lo pasamos bien viéndolos.

Tras el alocado concierto de Spiritual Cramp llegaba el momento más duro para mí. Por un lado Los Planetas, banda que ya he visto varias veces (creo que ésta era la cuarta ocasión) pero la primera vez que los vería en festival, y justo a la misma hora, como un solape tremendamente doloroso, Nikki Hill, a la que también he visto en directo con antelación.  ¡Qué dilema! Hiciese lo que hiciese me iba a fastidiar y no habría consuelo posible. Finalmente me decanté por ver a Los Planetas, que siempre los había visto en teatros y nunca en festival, y supuse que habría cambios en cuanto a la elección de las canciones. Creo que acerté. Además el concierto de Los Planetas ocupaba más franja de horario y en principio iba a ser un concierto más largo, y bueno, me decidí por ellos. Efectivamente tocaron algunos temas que no había escuchado en directo nunca, como El rey de España o El negacionista. Fue un concierto estupendo.

Para acabar el festival, y como guinda, quedaba la actuación de Muse, que además tenían el privilegio de no solaparse con nadie. Todo el que estuviera allí podría verlos, desde más lejos o desde más cerca pero no sufrirían ningún solape. El sonido del festival en general fue más que bueno, yo diría que incluso brillante. 

Centrándonos en el concierto de Muse, la verdad, traen un auténtico espectáculo visual además de musical. Su último disco no es para mí nada memorable, pero es cierto que en su carrera tienen algo más que un buen puñado de canciones. Tienen himnos generacionales y melodías que todos conocemos, aunque desconozcamos de qué banda es. Los británicos se presentaron puntuales con su contundente Will of the People. Poco a poco fueron sorprendiendo al público con varias sorpresas que tenían preparadas. A mí personalmente me gustan muchos los guiños a otras canciones que suelen hacer. En Hysteria tocaron el riff de Know your enemy de Rage Against The Machine y en Psycho el de Township Rebellion.   Madness es una canción que yo esperaba con ganas, en Supermassive Black Hole hizo un guiño a Hendrix y su Foxy Lady, al igual que en Plug in Baby lo hizo con Sweet Child O'Mine. 

Podrán gustar más o menos su puesta en escena, incluso sus canciones,  pero Uprising o Starlight hicieron botar a todo el público que estaba entregado a una banda que lo daba todo en el concierto. 

No tengo ni idea de cuánta gente había allí reunida para ver a la banda británica. Unas 20.000 he leído en prensa, pero recuerdo cuando comencé a escuchar a Muse, allá por el año 2001 cuando publicaron aquel Origin of Symmetry. Aquel disco lo quemé. No eran muy conocidos entonces y si alguna gira lo hubiera acercado por aquí, estoy seguro que me hubiera encantado ir, y probablemente con mucho menos público del que congregan ahora. Me he ido alejando de su discografía dependiendo de sus discos y de los discos de otros artistas que han ido absorbiendo mi tiempo.  Lo cierto es que lo gocé de lo lindo.


lunes, 12 de septiembre de 2022

Andalucía BIG Festival 2022 - Viernes

La segunda jornada también tenía muy buen cartel y poco antes de las seis de la tarde ya estábamos aparcados en Málaga, a pocos pasos del festival. Al llegar pudimos disfrutar un poco de la música de The Dip que no sonaban nada mal, y aunque no los teníamos marcado como visita del día, los vimos terminar. Apuntamos en nuestra agenda de cosas con las que estar atentos.

Al que sí teníamos marcado como algo que no queríamos perdernos era el músico americano oriundo de Texas, Kevin Morby, que venía acompañado de estupendos músicos y dio un estupendo concierto. Comenzó cogiendo al toro por los cuernos e inició su actuación con This is a Photograph, que es el tema que da nombre a su últimos disco. Personalmente disfruté mucho de su actuación porque soy un enamorado de sus ritmos pausados y machacones. Interpretó casi todas mis canciones favoritas (City Music, I have been to the mountain, Harlem River o Parade). Y la sensación fue que el concierto se me hizo corto, que aunque habían casi todo lo que me esperaba de él, me quedé con ganas de escucharlos un rato más, pero esto es un festival y ya sabemos que en los festivales no suele haber mucha sensación de estómagos saciados.

Justo después de Kevin Morby tocaba escuchar a Paolo Nutini, que tiene el honor de haber grabado uno de mis discos favoritos del pasado año (Last night in the Bittersweet). De manera que llegaba a este concierto con unas ganas tremendas de escuchar su música. Mr Paolo Nutini se marcó una de las mejores actuaciones del festival a mi juicio. No es algo que diga a loco y sin meditar.  Incluyó en su repertorio grandísimas canciones pero es que además las interpretó de manera extraordinaria. Iron Sky que es una canción maravillosa, hipnotizante, arrebatadora en directo subió un escalon. ¡Qué voz más desgarradora tiene Paolo Nutini! Magnífico concierto. Creo que se ganó muchos seguidores con el concierto. A mí, que me tenía ya en su puño, me metió en su bolsillo.

El siguiente artista que teníamos marcado en negrita en la segunda jornada del festival era el británico Michael Kiwanuka, que si he ser sincero se me hizo monótono. Sonó bien, traía coristas y músicos maravillosos, pero no sé, quizás fuese que yo acababa de vivir un concierto que aún mantenía el eco en mí. No puedo decir que el concierto fue decepcionante, porque no lo fue, no fue esa mi sensación pero sí que no llegué a conectar con sus canciones como lo he hecho muchas veces en casa escuchando su música. Posiblemente sea un músico que será mucho mejor verlo en una sala a un festival. 

Nos dimos un descanso para comer algo y esperar la actuación de Jamiroquai. Este concierto es una de esas espinitas que uno se saca de vez en cuando. Varios años he tenido que esperar. Yo tenía entradas para verlo en Mijas allá por 2005, pero el concierto se suspendió por algo que llamaron "imprevistos". El imprevisto fue que alguien cogió el dinero y corrió, seguramente a un paraíso fiscal. El caso es que yo me quedé colgado con una entrada que jamás nadie me devolvió.

Años más tarde, por 2011, Jay Kay regresó a Málaga pero no pude ir por problemas de fechas. Me coincidía con algo que ahora ni recuerdo, pero sí me que el recuerdo de que me fastidió bastante, porque eran la primera oportunidad quitarme la espina. Luego incluso se acercó a tocar a Marbella, al Starlite, en julio de 2018,  más de lo mismo, yo estaba liado de lleno en la gira de Pearl Jam, y lo primero era lo primero. Así que cuando se anunció que Jamiroquai venía a un festival a Málaga, lo tuve claro. Otra oportunidad de resarcirme. Y así fue. 

Lo cierto es que dio una gran actuación. Lo disfrutamos mucho, yo al menos sí, y otra espinita que me quité.  Space Cowboy, Cosmic Girl, Canned Heat o Deeper Underground, bombar funk que cayeron en forma de alegría. 

Para acabar la jornada tocaba Vetusta Morla, que suponía la tercera ocasión en la que los veía en poco espacio de tiempo. Primero fue en Fuengirola, en el Music Castle Park, en 2018, la siguiente fue en Málaga, en el Cortijo de Torres en 2021, y ésta la tercera. Las otras dos veces anteriores los vimos sentados en grada, Covid mediante. No sabría decir cuál me gustó más de los tres. Puede que el primero, pero no sabría decirlo. Cada concierto tuvo su algo especial. Éste acabó con Los días raros, exactamente igual que los dos anteriores. Creo que voy a dejar pasar un tiempo para volver a verlos.

domingo, 11 de septiembre de 2022

Andalucía BIG Festival 2022 - Jueves

La vida te da sorpresas. Muchas de ellas malas, la verdad, pero alguna vez algo bueno cae. La sorpresa del año para mí, musicalmente hablando, es que de repente, en apenas una semana de separación teníamos en la Costa del Sol dos festivales. Uno en la Cala de Mijas, llamado Cala Mijas Festival al que asistí y he contado mi día a día en las entradas anteriores y casi sin descanso, el fin de semana siguiente, el BIG Andalucía, que se celebraba en Málaga, en lo que viene a ser el habitual recinto ferial de Málaga.

Me hubiera venido mejor que las fechas de los dos festivales estuviesen algo más separadas, o al menos no tan seguidas, por varias razones. En primer lugar, para recuperarme físicamente del primero antes del segundo, porque estos festivales, de la forma en que yo me los tomo, requieren esfuerzos físicos, y ya voy teniendo una edad y si se asiste como yo hice, que pasé muchas horas delante de los escenarios, de pie, a pleno sol de la Costa del Sol, pues claro, te pasa factura. 

A este festival fuimos tres. Iker, Francisco y yo. Hicimos casi todo el festival juntos, salvo pequeñas excepciones. La primera banda que vimos nada más entrar fueron la band británica de Hull, Life, que la verdad es que estuvieron muy bien y eso que el horario no ayudaba porque eran las 17:30 de la tarde. Me gustó mucho su descaro y frescura. La bajista, Lydia Palmeira, despliega un rollo muy estimulante. Se la ve que disfruta y eso te contagia. El cantante, Mez bajó al final del concierto al foso a saludar y dar las gracias a los que estábamos en las primeras filas. Un detalle. 

La siguiente actuación que fuimos a ver eran Kurt Vile & The Violators que destila una especie de country rock de granjero americano tan agradable como repetitivo, pero que no perezca como algo despectivo, al contrario.  Tiene unos ritmos pegadizos que cuesta soltarlos y que mantienen una fluida dejadez en la que uno queda atrapado. Estuvo muy bien para ir entrando en acción durante la primera cerveza. El sonido, he de confesar, que era también sorprendentemente bueno, y yo iba con un poco de recelo a este tipo de festivales primerizos, por aquello de pagar el pato de la novatada, pero no, me equivocaba. Mis dieses en casi todas las actuaciones.

Cambiamos de escenario para ver a la banda londinense Wolf Alice. En el tercer concierto de este festival ya habíamos visitado los tres escenarios de que disponía, algo que no ocurrió en el Cala Mijas Fest hasta la tercera jornada, aquí coincidió que ocurrió en los tres primeros conciertos.

Ellie Rowsell, la cantante de Wolf Alice, se presentó tremendamente sexy sobre el escenario y con afinación espectacular, porque me pareció que cantaba mejor en directo que en los discos. Safe from heartbreak (if you never fall in love) me parece una de las baladas más tiernas y acertadas que se han hecho últimamente. Y la cantó de maravilla. No sé si porque suenan más sucios en directo, pero me gustaron más en directo que en discos, aunque el bajista parecía que estaba en una discoteca más que tocando un instrumento. Se me hizo cansino, pero bueno, cada uno expresa la música como sabe o puede.

La siguiente actuación era la de la esperadísima Stereophonics. Que supuso el primer solape que me fastidió bien. Porque en otro escenario estaría tocando Lucy Dacus, que tenía ganas de ver, y aunque es posible que sea más complicado encontrarme con ella en un escenario, tuve que elegir. C'est La Vie.  Con semejante temazo comenzaron Stereophonics el concierto. Kelly Jones toca la guitarra de maravilla y a mí personalmente me gusta mucho su forma de cantar. Tienen un directo estupendo. Se les nota que es una banda con ruedas gastadas de hacer giras. He estado muchas veces con muchas ganas de verlos pero no había podido ser. ¡Por fin pude y ya estoy loco por volver a verlos!

Casi sin tiempo de nada, nos giramos, recorrimos unos pocos metros y enganchamos a ver a Biffy Clyro (mi segunda vez). Los vi algo más contenidos que en mi anterior concierto en el Mad Cool de 2016. ¡Cómo pasa el tiempo! Aún así, siguen teniendo sus temazos y en directo son cañones.

Me sorprendió de manera agradable que muchísima gente conocía las canciones. Yo mantenía la idea -ahora veo que errónea- de que la banda escocesa eran una banda de minorías. Me alegro de estar equivocado y mucho, porque se lo merecen y porque hacen una música que creo que aunque no es para todos los públicos sí que podrían llegar a más gente. Por lo que se ve, lo están haciendo.

Los siguientes que aparecerían en el escenario eran Franz Ferdinand, que creo que era la tercera vez que los veía, y se me solapaban con Morgan, que los había visto recientemente teloneando a Fito y los Fitipaldis. Y me parecía que Morgan eran más una banda para ver en sala y Franz Ferdinand más para festival.

Creo que de los tres conciertos que les he visto, éste fue el que más me gustó. La verdad es que tienen temas muy buenos. Take me out, Ulysses o This Fire siempre entran bien. Hay que añadir que traían un show muy bien apoyado audiovisualmente, que aunque no es algo necesario a veces, si se hace bien, con clase, es algo que suma.

Es posible que de esta primera jornada el concierto que más ganas tenía de ver eran Suede. Siempre fui un enamorado de sus discos. He pasado horas y horas escuchando sus álbumes. Aunque en 2008 tuve la suerte de ver a Brett Anderson en un concierto acústico en el Teatro Cervantes de Málaga, que mantengo inolvidable en mi memoria, y aunque interpretó muchas canciones de Suede, entre ellas The Asphalt World -unas de mis favoritas-, no es lo mismo. Ver la banda en formato eléctrico y aunque no al completo (Bernard Butler ya no está) me devolvió parte de mi adolescencia, aunque sólo fuese durante unos instantes. 

Los últimos discos de Suede me han gustado mucho, incluso más que algunos de los anteriores, que si bien no tienen la frescura de los inicios, tienen el aire del saber hacer. Tides me encanta. Conseguimos ponernos bien cerca y lo cierto es que se me pasó volando.

Para acabar tocaban en dos escenarios a la vez C. Tangana y Viva Belgrado. Así que vi el inicio del primero y fui a coger sitio para Viva Belgrado, que sonaron a un volumen por encima de lo necesario. O eso me pareció.

La primera jornada del festival era la que más bandas que me gustaban reunía. Ni siquiera tuvimos descanso para cenar algo. El ambiente fue fabuloso y todo estaba bastante bien organizado. Recuerdo que tuve que hacer algo de cola en los baños mientras en el otro festival no, y exactamente igual pasaba en las barras, pero todo con césped artificial era una gozada. La cercanía de los escenarios facilitaba mucho todo. Regresé muy ilusionado de la primera jornada, aunque algo agotado.


martes, 6 de septiembre de 2022

Cala Mijas Fest 2022 - Sábado

Dos días llevábamos de festival y no habíamos salido de dos de los cuatro escenarios que había. Todo lo que nos interesaba cayó en ellos. Por eso en la última jornada del festival quisimos acercarnos a los otros escenarios. 

Nada más entrar a la izquierda  estaba ubicado el escenario La Caleta, que es en realidad una sala de baile, pues está montado para que actúen DJ's. Es el primero escenario que comenzaba y el último que cerraba, allá a las 5:00 de la madrugada. Mirara por donde lo mirara del cartel nada nos interesaba de ese escenario, pero nos acercamos para curiosear. Cuestión de gustos o de disgustos.

El siguiente escenario al que no nos habíamos acercado era el escenario Renault, que estaba a la derecha del escenario Sunrise, de tamaño casi idéntico al escenario y lo que nos pudiera interesar nos coincidió en los primeros días. 

Cuando llegamos Soleá Morente estaba actuando en el escenario Sunrise, dándole el sol casi de cara mientras tocaban una especie de show de flamenco fusión, pero nosotros habíamos venido pronto para ver en el escenario Renault a Alice Phoebe Lou, que es una joven cantante sudafricana con una dulzura en la voz que me encanta. En directo fue un concierto agradabilísimo con una especie de indie jazz delicioso como un caramelo de miel y limón. La pena fue que tuvieron unos pequeños problemas técnicos con un órgano y enfrió un poco el clima del concierto.

En el escenario principal tocaba Nathy Peluso, que si bien no es santo de mi devoción, he de reconocer que me sorprendió para bien. No es mi estilo, no es la música que me suela poner, pero no me desagradó e incluso alguna cosa me gustó. Y terminó su concierto con una versión de Vivir así es morir de amor de Camilo Sesto. Fue una fiesta.

Uno de los conciertos que en mi opinión sobresalieron en el Cala Mijas Fest fue el de León Benavente. Era la tercera ocasión en la que los veía en directo. Las dos veces anteriores los había visto sentado y con mascarilla. Pero León Benavente es una banda para verlos de pie, en sala, o como en esta ocasión en un festival. Derrochan un directo estupendo y muchas de sus canciones están pensadas para tocarlas en vivo. Abraham Boba bajó entre el público con su micrófono de larguísimo cable y cantó Ser Brigada. ¡Se lio una buena!

El mayor reclamo del día, el cabeza de cartel para el sábado, era Liam Gallagher, ex-cantante de Oasis. Se respiraba un poco de confusión sobre si estaría a la hora del comienzo porque esa misma mañana había estado cantando en el abarrotado Wembley Stadium londinense en el concierto tributo de Taylor Hawkins (tristemente fallecido batería de Foo Fighter). En la capital británica, Liam interpretó solamente dos temas de Oasis:  Rock n' Roll Star y Live Forever - canciones que por cierto volvió a cantar en el festival mijeño-.

Supongo que cogería un avión privado tras su intervención en Wembley y volaría directo a Málaga. Liam Gallagher no es un derroche de simpatía, pero ofreció un estupendo concierto. Apareció con unas gafas de sol negras y una especie parka floreada con capucha que no se quitó en todo el concierto. Nos dejó una decena de canciones de Oasis, Morning Glory, Wonderwall  o Champagne Supernova entre ellas, salpicadas con canciones de sus discos en solitario, además de una canción de su anterior banda Beady Eye. Fue un estupendo fin de festival para nosotros.

Después del concierto del mayor bocazas del reino de los hijos de la Gran Bretaña, tomamos una cerveza para despedir el festival mientras echábamos un rato viendo a Love of Lesbian

Pocas pegas puedo ponerle al festival. Todo muy bien organizado, muy puntuales. Barras casi sin espera, baños en cantidad y muy bien repartidos. Una estupenda nota en seguridad. Quizás el mayor problema es que como hizo viento salimos embadurnados de arena y tuve la garganta reseca toda la semana siguiente. Con más zonas de césped y no sólo delante de los escenarios, este problema se hubiera reducido. Por todo los demás estupendo. Ojalá tenga una vida larga y puedan venir muchísimas bandas en los próximos años y que yo lo vea.

 

lunes, 5 de septiembre de 2022

Cala Mijas Fest 2022 - Viernes

Para la segunda jornada del festival teníamos pensado ir algo más temprano. Intentar estar allí incluso antes de que abrieran las puertas porque nuestra intención era estar delante, muy delante, a ser posible en la primera fila para ver a Nick Cave and The Bad Seeds.  ¡Y vaya si lo conseguimos!

Conforme abrieron las puertas, sin entretenernos, fuimos directos hacia el escenario Sunrise, el escenario principal y más grande. Eran las cinco de la tarde y el sol caía vertical pellizcando la piel y golpeando la cabeza pero ya se sabe que quien algo quiere algo le cuesta.

Para aliviar la espera, tal y como estaba anunciado en el horario, Maria Arnal i Marcel Bagés comenzaron su actuación en el escenario donde un rato después iba a tocar el bueno de Nick Cave. Los horarios a lo largo de todo el festival fueron rigurosos y, aunque sirva de poco, desde este insignificante blog les aplaudo, porque es para quitarse la gorra que no llevé y me hubiera venido bien, ante su coordinación. María Arnal tiene un toque actual, muy moderno, una voz aguda pero viva. Sin volverme loco me gustaron. No estuvo mal para sobrellevar la espera. Entretenido.

A las 20:55 como estaba anunciado en el horario del festival pisó con fuerza el escenario el incomparable Nick Cave junto a sus malas semillas. Tampoco era mi primera vez con Nick Cave. La vez anterior fue irrepetible, en el Teatro Cervantes de Málaga, junto con la banda Grinderman pero presentando canciones de The Bad Seeds, allá por 2007. Una rara avis. Fue maravilloso. Mantengo un maravilloso recuerdo de aquel concierto.

Pero lo que nos esperaba y estaba a punto de comenzar no iba a ser cualquier cosa. Tremendo concierto el que se marcaron. Nick Cave es carne de escenario. Vive por y para el público. Se presentó como suele, elegantemente vestido con un traje azul oscuro, zapatos clásicos y camisa blanca. Y en la mirada el fuego de la rabia.

Sobre el escenario como malísimas semillas estaban acompañando a Nick Cave, su inseparable multinstrumentista Warren Ellis, a la percusión el clásico Bad Seed Jim Sclavunos, Martyn Casey al bajo, George Vjestica a la guitarra, Toby Dammit a batería, a los teclados, sustituyendo al insustituible y tristemente fallecido  Conway Savage, una bellísima y joven Carly Paradis y tres coristas de color.

El concierto comenzó con Get Ready For Love, lo que parecía una declaración de intenciones. El público enloqueció. Comenzaron a caer una ligera y tímida lluvia que más que enturbiar el ambiente alivió el calor del día. Nick Cave se volcó con su público completamente entregado desde el primer momento. Se colocó en el foso, delante de mis narices, con su alargada figura, las manos en alto y el micro en el bolsillo. Parecía estar disfrutando de un éxtasis. En sus mirada se podía sentir que estaba gozando. Un sonido más que sobresaliente, excelente, una voz desgarrada, potente, vigorosa. Nick Cave no se guardó nada, lo que tenía lo entregó. Derrochó sentimientos de emoción. Una de las interpretaciones mejores que jamás vi.  La carne de gallina himno tras himno. Porque las canciones de Nick Cave eran canciones antes del concierto, durante la actuación mutaron en himnos. O Children, Jubilee Street, Red Right Hand, The Mercy Seat, Higgs Boson Blues, City of Reguge, White Elephant, Into My Arms, Vortex... ¡Todas! ¡Maravillosas! Sin duda el concierto del Festival. Dos horas y media de maravillosa locura musical.

Después de aquello todo lo que viniera iba a ir hacia abajo. No podría ser comparable, o mejor dicho, no debería serlo, no sería justo. Les tocó a los alemanes Kraftwerk que en cierta parte fue una elección acertada, porque al menos no tienen mucho que ver con el espectáculo que acabábamos de ver, y su puesta en escena está basada en una presentación audiovisual vanguardista. Incluso ofrecieron unas gafas de cartón para poder mirar la pantalla mientras tocaban, y poder ver el concierto en 3D. Era la primera vez que podía ver un concierto en vivo en tres dimensiones y fue entretenido. Por supuesto tocaron su tema más famoso The Model.

The Chemical Brothers fueron los siguientes que vimos. Tocaron en el escenario Sunrise, el mismo que Nick Cave, y la verdad es que lo cambiaron completamente mientras tocaban Kraftwerk. Tenían montado un espectáculo visual enorme, que ocupaba toda la parte trasera del escenario y las dos laterales. El sonido me pareció de los mejores que he tenido nunca en mi vida. Parecía que llevaba mis mejores auriculares puestos. Brutal. Los de Manchester comenzaron con una de mis favoritas y de las más famosas suyas: Block Rockin' Beats.

Antes de que terminaran, o mejor dicho, mientras iban terminando fuimos abandonando el recinto, el día había sido largo y para mí inolvidable. Todavía había que hacer la cola del autobús, volver hasta Fuengirola y  gracias que esa noche Francisco me acercó a casa con su coche. La entrada ya estaba amortizada, pero todavía nos quedaba la traca final al día siguiente.


domingo, 4 de septiembre de 2022

Cala Mijas Fest 2022 - Jueves

Había un runrún de que uno de los macroeventos musicales del año iba a caer en Málaga, específicamente en La Cala. No llegaba a creerme la noticia porque todo eran rumores, pero los fueron creciendo hasta que por fin, un martes de finales de noviembre, se presentó el festival con los primeros nombres. Tres días, o mejor dicho, tres noches de música. Jueves, viernes y sábado. Los primeros anuncios fueron buenos, pero todavía estaban los mejores por anunciar. 

Francisco y yo decidimos comprar un abono y en un autobús dispuesto por la organización que salía desde Fuengirola nos plantamos en el festival. La verdad es que ahora que todo ha pasado, vimos una cantidad de bandas que no habríamos visto si no nos los meten en un paquete, y que el festival nos ofreció como oportunidad, y como las oportunidades están para aprovecharlas, eso hicimos. Lo aprovechamos. Aquí lo cuento:

El jueves comenzamos a disfrutar del festival bien temprano, un cuarto de hora antes de las seis de la tarde, en el escenario Victoria, viendo a Crawlers, una banda de rock indie de Liverpool capitaneada por Holly Minto, que tiene una estupenda y desgarradora voz. La verdad es que había mucha gente joven viendo el concierto y tocaron con gran desparpajo para ser tan jóvenes. Tras ellos cambiamos al escenario Sunrise, el principal, donde tocaba otra banda inglesa, The Lathums que no sonaron nada mal. Tiene un toque folk, casi acústico y rudimentario que aunque no es lo que más me gusta, estuvo bastante bien. 

Seguidamente, tuvimos la oportunidad de ver a Inhaler, la banda irlandesa de Elijah Hewson, el hijo de Bono, del que ha heredado un gran parecido además de un tono de voz similar. Me gustaron en directo, y su disco lo he puesto bastante, aunque lo cierto es que el sonido no fue el mejor, y tuvieron algunos problemas técnicos. My Honest Face  y especialmente Who's your money on? (Plastic House) sonaron estupendas.

Una de las bandas que más gustó en general fueron Blossoms, otra banda británica, que hicieron un gran concierto, con su famosísima Charlemagne. Tiene muy buen directo y sonaron de maravilla. Me encantó en directo el arrastre de la guitarra en su tema Your Girlfriend. Quedé muy contento de su actuación y de su versión de Don't you want me, de The Human League.

El siguiente concierto era Róisín Murphy, la excantante irlandesa de Moloko -la banda electrónica de Sheffield- y aunque no soy muy de música electrónica, cuando está bien hecha se nota. Róisin sabe ganarse al público, tiene unas tablas inmensas y atrae las miradas de todos. Es jefaza y lo sabe.

La banda que la mayoría habíamos ido a ver eran los Arctic Monkeys. La banda británica de rock liderada por Alex Turner, el vocalista y guitarra principal de la banda. No defraudaron. 

Comenzaron con las primeras notas de Do I Wanna Know? y el público se volvió loco. Brianstorm aumentó la locura. Personalmente, disfruté mucho del concierto, Potion Approaching me encantó, y Why'd you onl call me When You're High? quedó fantástica en directo. Pero el festival se vino abajo con R U Mine?, que fue con la que acabaron el concierto. Es la segunda vez que veo a Alex Turner. La vez anterior venía acompañado de Miles Kane con el que formó su The Last Shadow Puppets, en el Primavera Sound de 2016. ¡Qué gran recuerdo tengo de aquella actuación!

Eran más de las doce de la noche, y al día siguiente teníamos que madrugar, vimos las primeras canciones que interpretó Chet Faker mientras nos tomábamos un refresco y salimos a esperar el autobús que nos devolviera a casa a descansar, porque había sido un día largo, y porque lo que nos quedaba por delante iba a ser de traca.