Me comentó mi amigo Enrique que venían a la Sala Core -antigua Sala Velvet Club de Málaga- una banda americana llamada Uni Boys. No era un nombre muy prometedor, pero los busqué en Spotify y el sonido no me disgustó. Un power pop setentero nostálgico con algo de glam. Nada de letras profundas ni de ritmos complejos. Easy listening.
Sólo por ver las estrafalarias y descolocantes pintas del guitarra y cantante, Noah Nash, valía la pena ir a verlos. Se presentó sobre el escenario con una chaqueta de lino marrón, con una camisa de color claro con un pañuelo de lunares al cuello y un pantalón corto blanco, casi de tenista, con una guitarra creo que de marca Memphis -una especie de copia de las Gibson Les Paul- de color vainilla.
El sonido no fue malo, como supuse cuando vi la batería desplazada a la izquierda, y se les vio contentos y pasando un buen rato. Tocaron un concierto del tirón, sin bises, pero con un buen número de canciones. Nosotros también echamos un buen rato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario