sábado, 31 de diciembre de 2011

Esta noche es...

Esta noche es fin de año. La última noche del año y últimamente, por una causa u otra, cada vez que alguien escucha que es la última de algo, de lo que quiera que sea, pues hay que montar una fiestuqui de aquí te pillo. No les digo nada si esa noche, además, para más inri, es fin de año. La última noche del año.

Así que yo, ahora que me ha dado por dar consejos, les pido que no comentan muchos excesos, que con un par que hagan ya es suficiente, que con hincharse a comer y a beber ya la han liado suficiente. Y recuerden que si tienen que conducir compórtense a lo Stevie Wonder, que no es ir ciego por la vida, si no más bien aquello de que si beben no conduzcan.

Hala, pues lo dicho, a comportarse adecuadamente y a ser buenos y hasta el año que viene, y recuerden que las uvas se han de tomar una a una y no de tres en tres, que nadie se las va a quitar, leche.

Luego pidan un deseo, cada cual el que le plazca, aunque imagino que al de arriba les llegarán más o menos los mismos deseos siempre repetidos, salvo extrañas excepciones. Yo, en ese aspecto, soy bastante normalito, siempre pido lo primero salud y después lo que venga, siempre que sea al menos bueno, que lo malo ya llega solo.

Ah y pásenlo en grande.

Espero que siempre
encuentres una razón para
sonreír.

Y para que vean que estoy de buenas les voy a colgar un vídeo musical -como creo que hice el año pasado- pero este año, en lugar de ponerles un vídeo de los que me gustan a mí, les voy a poner uno de esos que le gustan a mi señora, aunque comprobando el número de reproducciones que gasta, también debe de gustar a más de doscientos cincuenta millones de personas, por lo que supongo que ya lo conocerán y si no, háganselo mirar.



jueves, 29 de diciembre de 2011

Poesías - Cátulo

He leído varias veces que se debería comenzar a leer poesía desde el principio, y el principio en poesía se llama Catulo.

Catulo (84 - 54 a.C.) es contemporáneo de Cicerón, Pompeyo, Lucrecio o Salustio. Es la figura principal de los poetas de la República. Su poesía, según leo en la contraportada de la edición de bolsillo de Alianza, explora el éxtasis y la degradación del amor, los celos y el odio, la desesperanza y el abandono, dando forma a una obra que inicia la larga y brillante tradición de la elegía erótica latina.

Me acerqué muy tímidamente a los poemas de Catulo, con algo de reparo pues soy bastante lego en lo referente a la mitología clásica, pero pronto me di cuenta que los versos son tan terrenales y accesibles como la orilla de un río. Si no me creéis simplemente leed este ejemplo y salid de dudas:

21 .- No toques a mi jovencito

Mi persona y mis amores te los confio a ti, Aurelio.
Y humildemente te pido un favor:

que si alguna vez has deseado de todo corazón
y lo has querido mantener limpio y puro,
entonces cuídame modestamente a este muchacho.

No lo cuides de la gente. No le tengo miedo a los que pasan
por aquí y por la calle ocupados de sus propios asuntos.
En realidad, te tengo miedo a ti y a tu miembro,
hostil a los muchachos, tanto castos como disolutos.
Porque la dejas ir adonde sea, a como sea, y en lo que sea.
Este muchacho te pido humildemente que excluyas.

Porque si malos pensamientos e insensatas pasiones

te lleva a semejante crimen que planees en tu corazón
traicionarme, entonces mi venganza sera terrible,
porque con las piernas amarradas
y con las nalgas abiertas, te perforarán rábanos y berenjenas.


Ya veis que me lo he pasado en grande leyendo estos poemas.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Inocentes

Hoy es uno de esos días en los que es obligatorio andar toda la jornada con la mosca detrás de la oreja. Especialmente hoy todos los que nos rodean son sospechosos de querer engañarnos y hacernos quedar como lelos. Hoy todos intentarán sacarnos el dinero, o hacernos pasar el ridículo por alguna afirmación graciosa o inocente. Pero mucho cuidado porque hoy irreversiblemente todos los que nos rodean son, al mismo tiempo, el objeto de nuestros engaños. Por eso hoy, extraordinariamente, hay que gastar cuatro ojos con todos. Hay que poner en duda cada frase, cada titular, cada sentencia, cada consulta que se nos haga. Hoy, es uno de esos días es los que cada uno de los que nos rodean no poseen ninguna credibilidad y tienen pinta de mentirosos potenciales. Así que ahí va un consejo para hoy:

No os creáis nada de lo que leáis ni nada de lo que os digan. Absolutamente nada. Bueno, este aviso sí. ¡Que sí, que este aviso sí!

lunes, 26 de diciembre de 2011

El mundo según Barney

Cuando una película te mantiene desde el principio hasta el final anclado en el fondo del sofá con los párpados abiertos, a pesar de las horas acumuladas de sueños descontados, a pesar del cansancio de la brega continua con los niños en el quehacer diario. Cuando una película consigue esa sensación de que más de dos horas pasan pareciendo escasos minutos. Cuando varios días después de verla todavía vuelven a nuestra mente escenas de la película. Cuando te metes tanto en el personaje de la película que consigue hacerte sentir, de alguna manera, identificado con alguien completamente distinto a ti, distinto a lo que eres y distinto a lo que has sido y a lo que probablemente nunca serás, pero que a pesar de todo, te identificas, y sufres con él. Y sientes como tuyos sus momentos de rabia, de pena, de orgullo, de alegría...

Cuando una película consigue todo eso, automáticamente deja de ser una simple película para pasar el rato a algo mucho más grande, más complejo, que es sentir que vives otras vidas y que eres el protagonista de otras vidas. Cuando eso ocurre, digo, habría que darle las gracias a todos y cada uno de los que han trabajado para convertir tu tiempo en esa sensación inexplicable para mí de regocijo interior, que sólo ocurre en contadas y escogidas ocasiones, pero que gracias al cine, al gran cine, a veces, sólo por eso -piensas- ya merece la pena vivir.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Merry and happy

Ya que en el último post me solté con un graffiti, he decidido repetirme para desearles una Feliz Nochebuena y una Feliz Navidad, y pedirles que aunque sea durante una noche, o dos, intenten olvidar esa maldita crisis con la que no nos queda más remedio que convivir y si es posible acuestenla pronto y ríanse todo lo que les permita su engañada memoria. Yo lo intentaré.

viernes, 23 de diciembre de 2011

En este barrio

Cuando vi esta foto de una pintada en Internet me hizo mucha gracia. Tiene arte porque el autor de este graffiti parece vivir angustiado en un entorno -en este caso su barrio- poco agradable para su vista.

La pintada es un claro mensaje desgarrador de queja pública, aunque, en mi opinión, sin mucho fundamento (seguro que él no opina lo mismo), porque la belleza, como todos hemos comprobado alguna vez, es subjetiva. Hay que saber valorarle al autor-sufridor que la frase comienza de manera respetuosa, casi compasiva, pero en las últimas palabras deja adivinar un hartazgo íntimo al que ha dado rienda suelta en una pared que ya de por sí estaba bastante maltratada.

¡Qué arte!

martes, 20 de diciembre de 2011

Madrid

Amo Madrid. Ni lo puedo ni lo quiero evitar. Amo su historia. Amo sus estrechas y angostas calles tanto como sus amplias y ricas avenidas. Me encanta esa Madrid castiza que siempre me queda por descubrir, que me sorprende en cada esquina. Esa ciudad inundada de gentío a cualquier hora.

Amo caminar por sus aceras sintiéndome uno más, como parecen hacer todos los que allí respiran. Nadie parece estar de paso, sino en casa. Esa ciudad que incluso llega a dar la sensación de ser un escenario efímero y recién montado, aunque nada más lejano de la realidad, pues siempre estuvo ahí. Amo también ese sentimiento de acogida que en ella se respira. Amo su agitación y su pausa. Sus museos y su ir y venir en metro. Amo su versatilidad, a veces tan de pueblo a veces tan cosmopolita. Amo sus barrios. Las cientos de ciudades que coexisten dentro una sola ciudad. Amo los coquetos y envejecidos tejados del Madrid de los Austrias y al mismo tiempo sus edificios institucionales, tan clásicos y decimonónicos. Amo sus fachadas. Las más exhibidas y orgullosas y aquellas tímidas e inmerecidamente olvidadas.

Madrid tiene ese no sé qué que contagia nada más llegar y desazona nada más salir. Amo sus plazas, sus fuentes, la Calle Mayor, con sus librerías de viejo y sus aceras estrechas. La Puerta del Sol, siempre tan bulliciosa y animada. Sus mercados, sus rastros, sus cines y teatros. Su cocina. Sus palacios. El Retiro. La playa Mayor...

Amo Madrid y cada vez que vuelvo a visitarla me reafirmo más en ello, por eso este pasado fin de semana he vuelto a amar Madrid.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Pelillos

Aquí les coloco una de esas fotos que demuestran que la gente, en muchas ocasiones, no piensa lo suficiente eso de ponerle un nombre adecuado a un negocio, digo yo. O eso, o tienen un negocio con demasiadas cristaleras.

Ay que me parto...

martes, 13 de diciembre de 2011

Superstición

Comenzaré contándoles que no me considero para nada una persona supersticiosa, pero esta mañana, justo antes de colocarse en la fila del colegio, mi hijo pequeño, Miguel, ha vomitado cuatro veces. Una hora antes fui incapaz de levantarme para asistir a mi cita con la piscina, porque sin saber por qué estaba despierto, con los ojos como platos, desde antes de las seis de la mañana, y a la hora de iniciar la jornada diaria ya estaba hecho polvo.

En el trabajo, cuando el plóter acababa de empezar a plotear los planos, se jodió la correa de desplazamiento, y ahora está quietamente averiado. Casi doscientos euros va a costar la reparación, si no surge ningún imprevisto, que esperemos que así sea, y al menos nos retrasará un día la fecha de entrega del proyecto.

Hoy, por si no se han dado cuenta es martes y trece, y juega mi Málaga, ¡ay, ay, ay!

Otra foto de repelente de safaris.

lunes, 12 de diciembre de 2011

El hombre que fue Jueves - G. K. Chesterton

Después de leer la biografía de Stevenson escrita por Chesterton, decidí que podría resultar interesante leer alguna novela del célebre autor británico. Recordé que por casa andaba casi olvidada una edición de bolsillo de segunda mano que compré hace algún tiempo en el rastro. El llamativo título del libro es El hombre que era Jueves.

El hombre que era Jueves es una novela publicada en 1908 y que cuenta la disparatada e increíble aventura de Gabriel Syme, un detective-poeta en su particular lucha contra un terrible grupo de anarquistas radicales en su intención de gobernar el mundo.

Es una novela ocurrente, en bastante ocasiones divertida, aunque a mi parecer demasiado fantasiosa, con la que no llegué a entusiarmarme, aunque he de reconocerle que tiene un buen puñado de frases para recordar. Aquí coloco un gran ejemplo:

"La aventura podrá ser loca, pero el aventurero, para llevarla a cabo, ha de ser cuerdo."

domingo, 11 de diciembre de 2011

Otro concepto

Realizar un safari por África es uno de esos viajes que siempre han estado de un lado para otro en mi imaginación. Pero entre que debe resultar caro y que es un viaje que a mi señora no le apetece nada hacer, tengo claro que es un deseo bastante complicado de cumplir. Además, para ser sinceros, después de ver esta foto, comienzo a perder interés. No sé, qué quieren que les diga, ya no me atrae tanto.

Mi concepto de contacto directo con los animales en una excursión en un safari no era, en principio, tan -¿cómo decirlo?- ¿expuesto?. Imaginan que esa leona decide, no sé, sentarse y echar un chorrito, por ejemplo, por ser simples. Sólo por suponer algo natural y facilón. Porque dense cuenta que la cosa puede ser aún peor. Puede que alguno de los turistas se fuese de vientre, y no me extrañaría, en serio.

Se han parado a pensar ¿cuál es el animal expuesto aquí?