jueves, 31 de julio de 2008

Arturo Pérez-Reverte - El abrigo de visón

Alguna vez he escrito de mis compadres los viejos choros, artistas capaces de quitarle herraduras a un caballo al galope, maestros de lo suyo, espléndidos buscavidas de aquella España cutre que ya sólo es posible revisitar en las viejas películas de Pepe Isbert, Manolo Morán y Tony Leblanc. Esas películas divertidas, geniales, que ninguna televisión de este puñetero país emite nunca, porque a los imbéciles de sus programadores les resulta más fácil inundarnos de telemierda norteamericana.

Esta mañana me llamó por teléfono uno de esos amigos: Antonio Carnera, hoy ancianete y jubilado, que en otro tiempo perteneció a esa ilustre cofradía de trileros, piqueros y timadores que hasta hace treinta o cuarenta años fue aristocracia barriobajera en puertos y estaciones de ferrocarril. Antonio y el arriba firmante hemos estado charlando un rato de viejos tiempos, de la pensión de jubilado que nunca tuvo, de amigos y conocidos comunes como Amalia la Verderona, maestra de piqueros y tomadores del dos, de Ángel, mi famoso choro de La ley de la calle, o del legendario Muelas, creador del timo del telémetro y autor inmortal de la venta a un pringao del tranvía 1001, que es el más extraordinario hito de la historia del timo en España.

Al final hemos quedado en vernos y tomar unas cañas. Y aunque hace ya un par de horas que colgué el teléfono, todavía sonrío al recordar el acento madrileño y chuleta de Antonio, su viejo orgullo profesional cuando le tiro de la húmeda y le hago que largue, y recuerde. Dentro de unos días, cuando nos tomemos unas cañas en cualquier mostrador de zinc o mármol, le haré contarme despacio y por enésima vez su mayor logro profesional, su obra maestra: el timo del abrigo de visón. Antonio, que de joven tenía una planta estupenda, con clase, recurría a ese registro cuando quería correrse por el morro una juerga. La última vez fue en el año 59, en Madrid, después de haber tocado con éxito el mismo palo en provincias. Primero alquiló una suite en el Palace, donde se dio una buena zampa; y luego, bien maqueado y engominado, se fue a Pasapoga en busca de la torda más espectacular que hubiera a tiro. A los tres boleros, un bayon y dos mambos empezó a enseñar billetes y a decir eso de qué hace una mujer como tú en un sitio como éste, bombón, a ti te tenía yo como a una reina. Y para demostrarlo, te voy a regalar mañana un abrigo de visón. Que no, que sí, que tú me tomas el pelo, chato, que yo hablo en serio, mi vida, que ésa es la fetén y a mí me salen las lechugas por las orejas, y ese cuerpazo, amén de otras cosas, está pidiendo un visón pero ya mismo. Total: al día siguiente, cita con la gachí, aún algo incrédula, en la mejor peletería. Pruébate éste. Y éste. Nos llevamos ése, el más caro. La jai, por supuesto, alucinando en colores. Y a la hora de pagar, Manolo desenfunda arte y labia: vaya, qué contrariedad, se me han terminado los cheques, es igual, llévemelo a las seis de la tarde al Palace, habitación tal. Y se va con la torda.

Luego, fase crucial: oye, prenda, son las dos, vamos al hotel si te parece, comemos caviar y champán y esperamos el abrigo. Chachi. Y claro, a la suite. Y allí, esperando el visón, piscolabis de lujo y polvazo inmenso y gratis -«de esos que uno se cae de la cama, colega»-- con la mejor hembra de Pasapoga. Y a las cinco y media en punto, Antonio se levanta. Oye, perdona, mi vida, bajo un minuto a la caja del hotel a sacar metálico, que traerán el visón de un momento a otro. El resto se lo imaginan ustedes: ese Antonio que se viste. Ese Antonio que baja y cruza el vestíbulo. Ese Antonio que sale a la calle como si fuera a por tabaco. Ese Antonio que no vuelve. Y a las seis, puntual como un clavo, llega el peletero con el visón, y sube al cuarto; y le abre la jaca, que ya se va mosqueando, y se monta el pifostio. Y en esas aparece el cajero del Palace sin nadie que le pague una cuenta que te cagas, incluida la suite, y el caviar, y el champán, y las flores que Antonio -que es un romántico- le regaló a la gachí.

Eso, se pongan como se pongan los mojigatos y las feministas galopantes, es arte, se mire por donde se mire. Arte de verdad, de la vieja escuela; filigrana imposible sin mucho morro, aplomo y talento. Y oírselo contar al artista, imaginen.

Por eso ya disfruto de antemano el momento en que Antonio Carnera, con la cuarta cerveza a la mitad, encienda un Ducados, me mire con su temple de viejo jugador de mus, y cuente por enésima vez aquello de: «Y en mitad del mambo, la apalanco así y digo: una mujer con ese cuerpo merece que la tengan como a una reina».

Pearl Jam 2008

Ya me han llegado mis dos primeros conciertos de la gira de Pearl Jam del 2008. En total dos cedés dobles de música intensa en directo. Llegaron ayer, empaquetaditos, directos desde California, vía correo de toda la vida, y ahora, con el equipo a toda leche y los auriculares alimentando mis oídos escribo después de haber desvirgado el precinto que los envuelve, disfrutando del momento, atrapando el olor a nuevo.

Tocaron el 11 de junio de este año en Florida, pero gracias a la tecnología ahora tocan para mí, en mi casa y cuando yo quiera. I love the evolution!!



Allen-adicto

Estoy deseando agarrar mi butaca, hundirme en ella y disfrutar de lo que el genial Allen imaginó en Barcelona, con Scarlet, Penélope y Mr Bardem. Arrrrgh ¿qué más se puede pedir?...quizás alguna escenita picantita. Aquí tenéis el tráiler que menea mis adentros.



domingo, 20 de julio de 2008

El verano: lo crudo y lo podrido - Montero Glez

Mientras me leía el libro -ya terminado- Sed de Champán de Montero Glez, entre medias, para momentos de playa, empecé El verano: lo crudo y lo podrido, que es un libro que reúne artículos de Montero publicados en el diario ABC en el verano de 2007. A pesar de leerlos con un año de retraso los artículos sobreviven bien. Todos abrazan breves cavilaciones sobre el verano, bajo la particular pluma de Montero. Siempre tan radical y sorprendente.

Es un libro fácil de leer pues sólo entran 110 páginas en una edición bonita, bien cuidada y editada por el Taller de Mario Muchnik. A mí particularmente siempre me han gustado mucho los artículos en general, sigo semanalmente y puntualmene los artículos de Marías, Pérez-Reverte o Juan Manuel de Prada y alguno más, y desde hace bastante poco también visito el blog bestiario, siempre entretenido, de Montero Glez.


Be water my friend

Hoy se cumple el 35 aniversario de la muerte del mayor exponente universal de las artes marciales: Bruce Lee. Aunque para mí, que no me gustan nada las artes marciales, ni he visto ninguna de sus películas ni nada de nada, Bruce Lee era algo así como un filósofo oriental que nos dejó sentencias como éstas:
  • "La clave para la inmortalidad es principalmente vivir una vida que valga la pena recordar."
  • "No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua amigo mío."
  • "No tener ningún camino como camino, no tener ninguna limitación como limitación."
  • "En el caos busca la simplicidad y en la discordia la armonía."
  • "Si crees que algo es imposible, tu lo harás imposible."
  • "Yo no temo al hombre que ha lanzado 10,000 patadas diferentes, yo temo al hombre que ha lanzado una patada 10,000 veces"
  • "Yo no te estoy enseñando nada, solo te ayudo a que te conozcas a ti mismo"
  • "Al infierno con las circunstancias. Creo oportunidades."
  • "El hombre, la criatura viva, el individuo que crea, es siempre más importante que cualquier estilo o sistema establecido."
  • "Un hombre sabio puede aprender más de una pregunta absurda que un tonto puede aprender de una respuesta sabia."
  • "Si amas la vida, no pierdas el tiempo, de tiempo esta hecha la vida."
  • "Las batallas de la vida no siempre van al hombre más fuerte o más rápido, pero tarde o temprano el hombre que gana es el hombre que piensa que puede."
  • "La verdad es la relación con el contrario; constantemente en movimiento, vivo, nunca estático."

sábado, 19 de julio de 2008

Seis peniques y una Red Special

He leído en algún sitio que hoy es el cumpleaños de Brian May, conocido mundialmente por ser el guitarrista del grupo británico Queen. Uno de los grupos con los que aprendí a amar el rock. Llegué a memorizar los guitarreos de Mr May nota a nota, disfrutándolos, imitando sus gestos, imaginándome en un escenario con una Red Special, junto a -nunca delante de- Freddy Mercury. Cuelgo un vídeo para ver en acción al guitarrista que usaba como púa una moneda de seis peniques.

Que lo disfrutéis.



Antes que el diablo sepa que has muerto

Si os gusta el buen cine negro, el de primera categoría, el de pata negra, entonces no dudéis en ir a ver esta película. Antes que el diablo sepa que has muerto es una película magistral en la que no sabría bien qué destacar debido al alto nivel tanto en la dirección de Lumet, en el guión o en las interpretaciones, especialmente la de Philip Seymour Hoffman.

El guión es magnífico. Una tragedia clásica original vestida de traje y corbata con diálogos directos. Dirigida con muy buena mano -que grande Lumet-, con una pausa decadente y asesina. Las interpretaciones son sencillamente perfectas. Seguro será una de las mejores películas del año. Hacía tiempo que no veía un thriller de este nivel.

Os recomiendo incluso la banda sonora. Si he de poner un pero es al tráiler, que lo cuenta todo. Menos mal que no lo vi antes de la película. Así que si vais al cine y aún sigue en cartel, no lo dudéis. Tardaremos, desafortunadamente, en volver a ver una película como ésta.

lunes, 14 de julio de 2008

Sed de champán - Montero Glez

El segundo libro que me estoy leyendo de Montero Glez es Sed de Champán. Una novela navajera, de luna llena, de cabellos revueltos y piernas largas como el olvido. Una novela a la que susurrar al oído: Cuenta, cuéntame...

"Una novela negra que sobrepasa tanto las fronteras convencionales del género como lo que la obra tiene de testimonio social" -Ricardo Senabre. El Cultural

"Sed de champán es un artefacto urdido según las leyes de la mejor narrativa" -Paco Marín, Ajoblanco

"El acierto más rotundo es el ritmo atropellado y vertiginoso; basado en la integración hábil en la misma voz narrativa de tres tramas distintas" Javier Calvo, El País

"Y ahora vayan y léanselo, si tienen huevos" Arturo Pérez-Reverte


viernes, 11 de julio de 2008

Sanfermines

Siento cariño a los Sanfermines. Es algo que no puedo evitar. Cada año por estas fechas siento nostalgia de algo que no he vivido en primera persona. Supongo que le debo a mi abuelo Antonio este respeto que tengo hacia el mundo del toro, una mirada aprendida en ociosas tardes de verano sentado junto a él delante del televisor. También a mi padre, que me dejaba acompañarlo en tardes de albero, cuernos y coplas. Lo hacía a regañadientes, para así acrecentar mi interés. Explicándome ambos donde se cruzan firmados en sangre la alegría y la tragedia.

A ellos les debo estos despertares, esta querencia, este sueño mío de poder vivir los Sanfermines, no ya como corredor, sino como mozo dibujado de blanco y pañuelico rojo anudado al cuello, y me gustará cerrar los ojos, respirar profundo y sentir desde la barrera una manada de emoción correr peligrosamente como toro por mis venas. Y seguidamente pasear por Mercaderes y Estafeta pisando fuerte, buscando en los balcones ese espíritu rojillo, tan literario, tan de asta y rabo.

Después llegar a la Plaza del Castillo y sentir la fiesta en mi boca con un buen tinto navarro, un bacalao al ajoarriero y unos pimientos rojos rellenos con carne de ternera y unas pochas para terminar llenándome la boca gritando: ¡Viva San Fermín!

jueves, 10 de julio de 2008

La urticaria

Ya he vuelto de mi escapada prevacacional. ¡Maldita sea! Vuelvo algo magullado en la rodilla y el hombro derecho, pero estoy de vuelta, un poco cojo del tobillo izquierdo pero sigo recuperándome y, desde el lunes, por si no fuese suficiente recuerdo de mi paso por el cortijo, empezaron a salirme unas ronchas por la mano izquierda que fueron invadiendo mi otra mano, los brazos, la espalda y las piernas y algún otro sitio de cuyo nombre no quiero acordarme.

La cosa empezaba a mosquearme, así que he ido al médico. Me las ha examinado y me ha preguntado: ¿Has estado últimamente en el campo? Joder, pensé, este tío es Raphel. Estuve por sugerirle que me dijese seis números para esta noche, pero en lugar de los números mágicos me recetó antihistamínico para la urticaria que me abraza. Maldita sea mi estampa.

Volvía en el coche de camino a casa maltratando el volante mientras me daba cuenta que cada día se me hace más complicado ir al campo, entre la alergia al polen, las picaduras de los mosquitos y ahora la urticaria de los co'ones. Entran ganas de pensárselo y eso que yo siempre tuve afición a beber leche a pie de vaca, al chorizo de matanza y a la paella de conejo de campo. En fin, los tiempos están cambiando...

domingo, 6 de julio de 2008

Congratulations Rafa

Hoy he visto un partido de tenis de los que se quedan en la memoria por mucho tiempo. La final de Wimbledon de 2008 que enfrentaba al nº 1 (Federer) frente al nº 2 (Nadal) de la ATP será recordada por sus interrupciones debido a la lluvia, pero sobre todo por ser un partido épico, con un juego espectacular por parte de los dos mejores tenistas del mundo. Partidos como éste hacen que ames este deporte.

Pudo ganar cualquiera pero lo hizo Nadal, en un partido que encarriló ganando los dos primeros sets y viendo como Federer los igualaba seguidamente en dos ajustadísimos tie-breaks. El quinto y definitivo set se lo llevó Nadal por 9-7. Tanteo poco habitual en el tenis.

Sólo podía ser en Wimbledon.