domingo, 3 de agosto de 2025

Rufus T. Firefly en la Finca El Portón

Comencé mis vacaciones un viernes, el 1 de agosto. Siempre está bien iniciar las vacaciones, pero un viernes, es algo distinto. Empiezas la semana sabiendo que es corta, y cuando se acerca el fin de la semana y el cansancio asoma, ya estás de fin de semana, y encima, después tienes  las vacaciones. Lo malo era que al final las vacaciones me iba a tocar regresar un lunes, pero eso ya es otra historia que estaba por llegar.

Nada más comenzar mis vacaciones tenía pillada hace tiempo una entrada para ver a Rufus T. Firefly. Desde que acabó el concierto de la banda de Aranjuez en La Trinchera había estado atento a nuevos conciertos por la zona, pero las veces que vinieron lo hicieron en festivales. No es que no me gusteç ir a los festivales, al contrario, es un momento estupendo para conocer nuevas bandas. Pero ir sin compañía a festivales es algo triste, y no encuentro fácilmente acompañantes de festivales. Además, prefiero ver a las bandas que me gustan más en conciertos propios, y si es posible en sitios cuanto más íntimos mejor. Pero créanme que no es fácil.

La Finca El Portón es un lugar maravilloso para verlos en directo. Es un anfiteatro al aire libre rodeado de vegetación y posee una leve inclinación y según el horario, puede coincidir con el atardecer tras el escenario. Una preciosidad. Es uno de mis sitios favoritos para ver conciertos. Acudí solo al concierto, pero luego supe que un amiguete iba a ir y bueno, luego allí me encontré con mi prima Ana, un viejo amigo, Gago, y saludé a unos cuantos conocidos.  En realidad en un concierto nunca estás solo.

Iniciaron el concierto con sus temas El coro del amanecer, La plaza y Camina a través del fuego, los tres extraídos de su último disco, Todas las cosas buenas, publicado en abril de este año. Comenzaron poco antes de las 21:30 y pudimos contemplar tras de ellos el atardecer. Precioso.

El inicio de Polvo de Diamantes sonó muy groovy -disculpen el anglicismo- con un inicio de guitarra rasgado y con un sentido rítmico contagioso. Casi enfermizo. Continuaron con una canción, Ceci n'est pas une pipe, que canta Julia extraída de su último disco.

Un momento especial del concierto fue cuando tocaron Reverso, que fue una canción que les encargaron para una exposición en el Museo del Prado, y precisamente la persona que se los encargó, un tal Miguel Ángel, estaba en entre los asistentes. A él fue dedicada la canción. Sonó muy bien. 

Trueno azul la alargaron, haciéndolo algo más ochentera y la unieron con Dron sobrevolando Castilla-La Mancha. Justo después dieron las gracias al técnico de sonido, Juanra, que esa noche hacía su último bolo con la banda, tras 9 años juntos de gira. Seguidamente tocaron Canción de paz, una de mis canciones favoritas del disco. Terminaron el set principal con El principio de todo. ¡El inicio es brutal!

Abandonaron el escenario y comenzó a sonar de fondo Planet Caravan, de Black Sabbath, en claro homenaje a Ozzy Osborne, recientemente fallecido. ¡Qué temazo! La dejaron entera. Me pareció un precioso detalle.

Reaparecieron en el escenario con unos de sus mejores temas en directo, Sé donde van los patos cuando se congela el lago. Continuaron con Río Wolf, que tiene uno de los mejores finales de canción de la historia de la música, en especial en directo. Acabaron el concierto con Nebulosa Jade, que es un final estupendo.



Pd: Me quedé con las ganas de escuchar su nueva canción Premios de la música independiente. Tendré que volver a verlos.



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